Burning Man, festival de festivales

Si hay un festival llamativo en el mundo, ese es el Burning Man.

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Foto: hairballusa / ISTOCK

Nacido a finales de 1986 en California, el Burning Man es el festival desértico por excelencia al que acuden casi 70.000 personas cada año. Ubicado en medio del desierto de Nevada, cada año se levanta y desmantela una verdadera ciudad en forma de "C" para acogerlo llamada Black Rock City en honor a "Las ciudades invisibles" de Italo Calvino. Este año no será menos y del 26 de agosto hasta el 4 de septiembre se celebrará una nueva edición, la número 23 ya que desde su primera edición nunca ha dejado de celebrarse.

El Burning Man es un festival sostenible en el que los asistentes llevan todo lo que van a necesitar durante una semana y donde uno de los objetivos básicos es el de no dejar rastro, por lo que no se deja basura y cuando el festival acaba se desmantela la ciudad de tal manera que parece que nunca estuvo allí.  Por otra parte, este festival prohíbe el comercio, aquí no se compra y vende nada -excepto hielo y café-, no existe el dinero, aunque sí el intercambio, el trueque y los regalos.

En sus comienzos, el Burning Man nació como la unión entre otros dos festivales, uno sin nombre que se celebraba en una playa californiana durante el solsticio de verano en el que se quemaba una talla de madera, y el Black Rock Desert, un evento dadaísta donde el arte tenía un rincón importante.

Burning Man

En este sentido, en la edición de 2018 del Burning Man destaca el pabellón de madera bajo el nombre Galaxia creado por el arquitecto Arthur Mamou-Mani, quien además, lidera el proyecto. Esta construcción, que será quemada el último día del festival, está siendo construida a base de 2.400 triángulos de madera situadas de tal manera que forman curvas gigantes que convergen en una espiral que se eleva hacia el cielo. Este armazón de madera está pensado para que las personas puedan introducirse en él, y puedan, a través de uno de los caminos construidos, llegar hasta el centro del laberinto, donde se ha colocado un gran mandala impreso en 3D. Además, las diversas entradas de Galaxia están pensadas como pequeños nichos en los que sentarse a meditar.

Otra de las instalaciones más llamativas de esta edición del Burning Man será "The Blanket", una manta gigante de 100 x 100 metros construida a partir de 3.350 mantas espaciales de la NASA y 40 kilómetros de cinta reforzada. Esta instalación ha sido ideada por el arquitecto moscovita Alex Shtanuk y pretende con ella rememorar las olas del viejo Lago Lahontan (lago endorreico del Pleistoceno) ya que esta manta gigantesca estará en continuo movimiento gracias al viento. Además, servirá de refugio de las altas temperaturas del desierto de Nevada. 

The Blanket | https://www.indiegogo.com

El Burning Man durará una semana durante la que los asistentes vivirán con sus propias normas. El sábado por la noche será el momento de la quema de la gigantesca escultura de madera en forma de ser humano que le da el nombre. Por su parte, será el domingo cuando se celebre la quema del pabellón Galaxia, quema se realiza en completo silencio como muestra de respeto a las personas fallecidas. Además, durante toda la semana los participantes pueden dejar en él notas y fotografías como símbolo de renovación espiritual.

El precio general de la entrada a este festival es de 425 dólares. El dinero obtenido, según la organización es para la construcción y desmantelamiento de la ciudad, así como del alquiler del suelo donde se sitúa el festival, ya que aunque el desierto es público, hay que pagar unas tasas al gobierno.