Barrio de Zuid en Amberes

Las moda más puntera, las mejores alternativas en decoración con aire industrial y los últimos multiespacios están en este barrio, a orillas del Escalda, conviviendo con edificios modernistas y museos contemporáneos.

Arantxa Neyra

Planificado en 1885 siguiendo el modelo de ciudad que ideó el barón Hausmann para París, el Zuid tardó pocas décadas en marchitarse para resurgir en los años 80. Artistas, bohemios, comerciantes y pequeños empresarios se mudaron aquí e insuflaron nueva vida en sus calles, atraídos por los bajos alquileres y con la ayuda del nacimiento de dos museos: el de Arte Contemporáneo, MUHKA(1) (Leuvenstraat, 32), y el de Fotografía (Waalsekaai, 47) (2) . Desde entonces, el Zuid -delimitado por el río Escalda, la calle Schelde, la avenida Amerikalei y el nuevo Palacio de Justicia(3), cuyas formas guiñan un ojo a la Ópera de Sidney- continúa siendo el abanderado de la vanguardia en la ciudad.

En el corazón del distrito, otro museo, el de Bellas Artes (4), sirve de referencia para orientarse. Se trata de un edificio neoclásico que ha tomado un nuevo aire gracias a la fuente de bronce ideada por la donostiarra Cristina Iglesias. A sus espaldas corre la avenida Leopold de Waelstraat (5). En el número 7, L''Épicerie du Cirque ofrece gastronomía francesa con un toque del este, y en el 2, el Hopper Café acoge actuaciones de jazz, desde estudiantes a grandes figuras. Al Café Revista (Karel Rogierstraat) se va a leer, a tomar una de sus sopas del día o a rastrear entre las cubetas con vinilos de segunda mano. A pesar de su nombre, Café Costume (Emiel Banningstraat, 11) no sirve tazas de chocolate belga, porque su especialidad son los trajes de caballero hechos a medida con corte moderno y tejidos naturales.

Una serie de calles pequeñas repletas de tiendas de moda, heterogéneas y con personalidad, surgen al oeste de la avenida. Anne Demeulemeester, una diseñadora que ha hecho desfilar el nombre de Amberes por las pasarelas del mundo, ha elegido esta zona (Verlastraat, 38) (6) para abrir su buque insignia. Los espacios que dejaron los edificios portuarios han dado lugar a locales de moda internacional y belga, donde se exhibe cualquier cosa (incluidos coches), como hacen en Hospital y Clinic, en la calle Burburestraat(7). Igual de estimulante resulta entrar en Kayo (Museumstraat, 31-33), que abre un universo a los niños del siglo XXI con ropa, música, juguetes y muebles de diseño.

Entre tiendas de muebles de segunda mano, parques repletos de artísticos grafitis y patios de colegio con sillas pintadas de malva, la calle Klooster (8) avanza para unir Zuid con el centro histórico. No faltan tampoco las tiendas de ropa vintage como Belchique Pop-UP -en el nº 177-, donde vuelven a lucir tesoros de Chanel, Leonard o Dries Van Noten; ni espacios polivalentes como Ra -en el 13-, que aúna arte, libros, música y moda; o Your -nº 88 y 100-, un lugar donde uno puede cortarse el pelo o tomar un vino rodeado de zapatillas Adidas, vaqueros Levi''s y bolsos de Dior.

Fachadas modernistas y curiosos monumentos
No todo son escaparates. Algunos edificios de Zuid hipnotizan tanto como sus tiendas. Son las fachadas modernistas de la Casa del Pueblo, de Emilie Van Haberveke (Volkstraat, 40) (9), o la casa de los Cinco Continentes (esquina Schilderstraat y Plaatsnijderstraat) (10), y monumentos curiosos como el Arco del Triunfo hecho por Rubens. A orillas del Escalda destacan los edificios portuarios remodelados y las viviendas de enormes cristaleras. www.flandes.net

Cómo ir
Iberia (www.iberia.com) y Brussels Airlines (www.brusselsairlines.com) conectan España con Bruselas. La compañía belga opera sus vuelos con tarifas que parten desde 99 € (ida y vuelta).