Barrio de Lambrate de Milán

Cuna de la mítica "scooter" Lambretta, este antiguo barrio ferroviario y universitario se asoma como un lugar de culto entre los aficionados al arte, los espacios multifuncionales y los locales de diseño con toque retro y popular.

Esther Rodríguez

Al noreste de la capital lombarda, el barrio de Lambrate posee una original oferta cultural y de ocio, alejada de los circuitos más concurridos de la ciudad, que atrae a jóvenes, sibaritas y culturetas. El modo más rápido de llegar es en tren, hasta la estación de ferrocarril de Lambrate, o en metro (línea M2). Cruzando las vías en dirección este, la calle Giovanni Ventura es una parada ineludible para los apasionados del arte. La galería Prometeo Gallery (Ventura, 3. www.prometeogallery.com) exhibe diseños de artistas internacionales contemporáneos, sobre todo del Este de Europa; a su lado está Luna (Ventura, 15), cuya peculiar fachada bien merece una instantánea. Muy cerca, el Spazio Ventura (Ventura, 15) es un referente en los círculos artísticos de la ciudad. Sede de la Escuela Politécnica de Diseño, en sus instalaciones se celebran eventos, exposiciones y mercadillos de diversa índole.

Volvemos sobre nuestros pasos para cruzar de nuevo las vías del tren y dirigirnos hacia la vía Porpora, donde sorprende Il Mercatino Baddaro (Porpora, 150), un desconocido y minúsculo mercadillo de ropa y calzado de segunda mano escondido entre soportales. Se nutre de donaciones y sus precios son imbatibles. En una calle paralela, la herboristería más antigua de Milán, Erboristeria dal 1944 (Vallazze, 116), atrae por su antiquísima decoración y sus más de 600 hierbas, así como por sus vinos biológicos y aceites esenciales.

Y para reponer fuerzas, a escasos metros está una de las cervecerías artesanales más populares de la región: Birrificio (Adelchi, 5). Desde 1996, Alessandra, Fabio, Paolo, Davide y Giampaolo producen y sirven 18 cervezas crudas con ingredientes naturales. Para saciar el apetito, ofrecen platos muy aceptables, más allá de la típica gastronomía.

Reanudamos ruta en dirección sur para disfrutar de un relajante paseo por el Jardín Botánico de Lambrate (Valvassori Peroni), en la zona universitaria del Politécnico. Un parque concebido para el disfrute público, pero también para la investigación y el estudio de especies y plantas medicinales. Nos sumergimos de nuevo en la civilización y caminamos hasta la cercana zona de Ortica para sucumbir a un dulce pecado: saborear las delicias reposteras sicilianas en la Pastelería Eoliana? (Ortica, 1). Y, por fin, al otro lado de la calle, la sorpresa más genuina de Lambrate: La Bolera de l''Ortica (Amadeo, 8), con sesiones de dj''s, eventos culturales y artísticos... No abandone el sitio sin degustar la especialidad de la casa: arrosticini abruzzesi e bruschette.

Tinieblas y oscuridad en la ciudad de la moda

A escasos metros de Il Duomo, en una diminuta plaza se esconde uno de los lugares más tenebrosos y oscuros de Milán: la iglesia de San Bernardino alle Ossa, de origen medieval. En su interior se encuentra la singular Capilla de los Huesos, cuyas paredes y techos están forrados de calaveras y toda suerte de huesos humanos procedentes del antiguo cementerio sobre el que se construyó el templo. No apto para aprensivos, miedosos o corazones sensibles.