Arte hasta en la copa de los árboles

Una casa árbol acoge una nueva galería de arte contemporáneo en Tulum.

Estela Pérez
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Foto: IK LAB

El arte se encuentra en los rincones más inesperados, siempre y cuando se sepa dónde mirar. Los grandes artistas han buscado la fuente de inspiración en los más diversos lugares y, para muchos, la esencia de las obras no se puede retener entre las cuatro paredes de un museo. 

"El arte es el hombre agregado a la naturaleza”, sentenciaba Vincent van Gogh. Es precisamente aquí, en plena naturaleza, donde se ha instalado una galería de arte original y rompedora, en la que las obras están pensadas para admirarse por todo lo alto.

IK Lab es la nueva galería de arte ubicada en Tulum, en la Península del Yucatán, en México. Ideado por Eduardo Neira Sterkel y Santiago Rumney Guggenheim - el bisnieto de Peggy Guggenheim-, se trata de un innovador espacio artístico y cultural. 

Rodeado por la densa vegetación tropical de la región maya, se eleva en el Azulik Resort, un espacio ecológico también diseñado por Sterkel. El resort rústico sigue una estricta ética de respeto ambiental que se adscribe también a la nueva galería. Sus cimientos son una especie de altos zancos, de modo que no interfiera en el desarrollo de la vida salvaje de la zona.

IK LAB

“La historia de Tulum está profundamente arraigada en mí, y llevo este proyecto en el corazón”, indica Santiago Rumney Guggenheim. “IK LAB es más que una galería, aspirar a proveer el marco para las mentes más creativas y que, así, puedan interactuar con la arquitectura visionaria de la galería y explorar nuevas formas de creación.” 

La mejor comparación para este lugar es una casa árbol de diseño, fabricada con olas de cemento y los troncos del Bejuco, una vid autóctona mexicana. La galería, se ramifica entre paredes curvadas, un techo retorcido a base de listones de madera y ventanas ovaladas que se abren hacia la parte superior de los árboles vecinos. Su forma viva, orgánica, nada tiene que ver con otras galerías de arte asépticas, poligonales y blancas. 

Los troncos dan estructura a la sala de exposiciones, situada sobre la irregular copa del árbol. Las ramas más pequeñas se han dispuesto siguiendo un patrón diagonal dejando estrechos espacios entre sí, permitiendo que la luz fluya entre ellos. Aunque los focos principales de luminosidad, provienen de las numerosas ventanas, de todo tipo de formas y tamaños, que perforan las paredes. 

IK LAB

Uno de los muros está construido a modo de pared de escalada, con incisiones en forma de medias lunas para apoyar los pies y una cuerda para sostenerse. El mobiliario de la galería, compuesto por mesas y sillas, está hecho totalmente de cemento

Tras cruzar una gigante puerta giratoria de cristal, se pide a los visitantes que se quiten los zapatos. De este modo, se pretende que la experiencia se viva en plenitud, empapándose de las variadas texturas naturales de la galería. 

La exhibición de apertura, titulada “Alignments”, es una oda que se mueve entre el reino de lo físico y lo metafísico. Se compone de una serie de esculturas suspendidas diseñadas por Artur Lescher, de formas pendulares obra de Tatiana Trouve y de figuras de roca y metal con aires extraterrestres firmadas por Margo Trushina. Esta exposición, inaugurada en abril, se podrá disfrutar hasta el mes de septiembre.