Fin de año en Hawái: la fiesta más exótica

Un plan alternativo para cambiar la nieve por la playa y la bufanda por el bikini 

Noelia Ferreiro
 | 
Foto: Art Wager / ISTOCK

Hay un lugar en el mundo en el que Santa Claus llega en canoa a la orilla de la playa y donde se le recibe alegremente en traje de baño. Ese lugar es Hawai, el archipiélago volcánico del Pacífico central, el conjunto de islas agraciadas con paisajes escarpados selvas tropicales y arenales acariciados por un mar cristalino. Puede que su Nochevieja no sea precisamente blanca, pero es el destino perfecto para aquellos que quieren dar un giro absoluto al concepto de estas fiestas. Aquí nada de abrigo ni de bufanda y mucho de bikini y gafas de sol. 

Art Wager / ISTOCK

El fin de año en Hawái está cargado de exotismo, como todo cuanto remite a este rincón remoto. ¿Quién no lo supone así? Forma parte del imaginario colectivo la estampa de unas fiestas hawaianas cargadas de sensualidad, con collares de flores y camisas estampadas, siempre en el marco de una playa de postal. Y así es realmente. En estas fechas, más que en cualquier otra época del año, cada una de las islas disfruta de todo un despliegue de ritmo y color. Es la llamada celebración al estilo aloha.

Postal del trópico

El escenario tropical ya viene dado, claro. Porque de esa combinación de arena dorada, mar esmeralda y cocoteros que se balancean al compás de la brisa anda bien sobrado este archipiélago, que vive solitario en medio del Pacífico y que, además de tratarse del estado más reciente de los Estados Unidos, forma parte del grupo de islas más norteño de la Polinesia..

YinYang / ISTOCK

Hawái es la más grande de todas, un destino evocador que también atrae por su Parque Nacional de los Volcanes, por sus acantilados de la Costa Napali o por la inolvidable experiencia de bañarse con los delfines en Hulopoe Bay. Para los más deportistas, pasar las fiestas en este territorio sin esquí supone disfrutar de múltiples deportes náuticos. De todos ellos, el surf, por supuesto, es su gran reclamo, especialmente en la costa norte: playas como Waimea Bay, Sunset Beach, Banzai Pipeline o Haleiwa se precian de tener las mejores olas del mundo.

MNStudio / ISTOCK

Pasacalles multicolores

Más allá de la naturaleza, el fin de año en Hawái llega precedido de celebraciones alegres y coloridas. Por ejemplo en Oahu, la isla más poblada, se puede presenciar desde principios de diciembre una gran cantidad de desfiles que no sólo tienen lugar en las calles de la capital, Honolulú, donde son espectaculares, sino también en las aldeas más pequeñas. Son desfiles que combinan las grandes marchas con bandas callejeras de músicos, con los disfraces, los divertidos pasacalles y los bailes típicos hawaianos. 

Marco Garcia / GETTY

También es aquí donde tiene lugar la recepción de Santa Claus en la playa de Waikiki, un evento esperado con muchas ansias por niños y mayores. Lejos de llegar en trineo, su irrupción se produce a bordo de una canoa ante la cálida acogida que le brindan los lugareños.

Comprar y comer también

Quienes echen de menos el espíritu consumista de las fiestas, no han de temer en absoluto. Las compras no decepcionan en Hawái, donde abundan los centros comerciales y las tiendas de todo tipo. En la isla de Maui, por ejemplo, están Whalers Village y The Shops at Wailea, con maravillosas vistas al Pacífico, en los que poder armarse de regalos para toda la familia. 

Erin Donalson / ISTOCK

Después, ya en la cena de fin de año, todo será disfrutar del festín gastronómico, animado siempre por músic en vivo. En la mesa no faltarán delicias como el cerdo kalúa, asado en un horno bajo tierra y cortado en tiras; el laulau, que es carne envuelta en hojas y cocinada al vapor, o el Chicken Long Rice, que un plato similar a la sopa de pollo, con fideos de cristal y jengibre.