¿Te animas con el kitesurf? 5 destinos paradisiacos en España para practicarlo
Tanto si eres un kitesurfista principiante como algo más experimentado, España cuenta con escenarios idílicos para la práctica de este deporte.

A la hora de preparar las vacaciones, llega el momento de decidir qué tipo de aventura queremos vivir. Podemos viajar a destinos lejanos de esos que hemos visto solamente en las películas, pero también podemos decantarnos por buscar lugares únicos en los que poder practicar nuestro deporte favorito. Hoy, por ejemplo, no vamos a hacer un viaje con los pies en la tierra, sino volando sobre el mar. Y es que el kitesurf, más allá de un deporte, constituye toda una aventura que nos permite sentir el viento sobre la cara, cabalgar sobre las olas y conectar con el entorno de una manera distinta.
Para practicar kitesurf no hace falta irse al Caribe ni a islas remotas del Pacífico. España está repleta de lugares donde el viento sopla con fuerza y las playas parecen sacadas de una postal. Desde las arenas doradas de Canarias hasta las aguas del Mediterráneo, nuestro país es un auténtico paraíso para los amantes del kitesurf, tanto si son riders novatos como si buscan condiciones más exigentes. Y, la mejor muestra, son estos 5 destinos paradisiacos donde el viento se convertirá en el mejor compañero de viaje.
Jandía (Fuerteventura, Canarias): el Caribe del kitesurf europeo
Con sus aguas turquesas, dunas infinitas y un clima primaveral durante todo el año, Jandía (en el sur de Fuerteventura) se ha convertido en un auténtico paraíso para los amantes del kitesurf gracias a los alisios que soplan casi todos los días

La playa de Sotavento es el lugar favorito de los kitesurfistas gracias a una enorme laguna que se forma con la marea alta y que ofrece agua plana para los que están aprendiendo creando un spot seguro. Además, cada verano acoge una de las paradas de la Copa del Mundo de kitesurf.
El Médano (Tenerife, Canarias): vientos y volcanes
Muy cerquita del aeropuerto de Tenerife Sur, El Médano es sinónimo de vida de playa, tablas y cometas. Y es que este pequeño pueblo costero se ha transformado en una meca del windsurf y el kitesurf, atrayendo a riders de todo el mundo.

La bahía de El Médano ofrece condiciones ideales para todo tipo de niveles. El viento suele soplar constante y, aunque las aguas son algo más movidas que en otros destinos, es el lugar perfecto para quienes quieren practicar con pequeñas olas. Además, en El Médano todo gira en torno al deporte: escuelas, tiendas especializadas, cafés surferos y ambiente internacional donde siempre se puede conocer gente nueva. Y, si te quedan ganas (y tiempo) para conocer otros rincones de la isla, siempre puedes descubrir estas otras playas de arena blanca.
Tarifa (Cádiz, Andalucía): capital europea del viento
Hablar de kitesurf en España sin mencionar Tarifa es imposible. Este pueblo gaditano es un santuario para los amantes del viento. Aquí se dan cita los mejores riders del continente, las marcas más reconocidas y un ambiente único.

Tarifa (destino que ha enamorado a los periodistas de 'The Sun') presume de tener viento más de 300 días al año, gracias al levante y el poniente. La playa de Los Lances es la más popular, con amplias zonas para diferentes niveles, pero también destacan Valdevaqueros y Punta Paloma, con dunas y paisajes impresionantes.
Delta del Ebro (Tarragona, Cataluña): naturaleza virgen y agua plana
Si buscas un entorno diferente y sin aglomeraciones, el Delta del Ebro es el lugar adecuado. Este parque natural ofrece un escenario único para los amantes del kitesurf: largas playas de arena fina, lagunas interiores y vientos regulares, sobre todo en verano.

La playa del Trabucador es el spot más conocido gracias a la unión de agua plana y viento constante. Un paraíso tanto para principiantes como para quienes quieren practicar maniobras de freestyle. Y, cuando te bajes de la tabla, siempre puedes seguir descubriendo los arrozales en bici o disfrutar de un buen arroz (del Delta, por supuesto).
La Manga del Mar Menor (Murcia): doble mar
En Murcia se encuentra uno de los spots más peculiares de España: la Manga del mar Menor. Esta franja de tierra separa el Mediterráneo del mar Menor, creando un entorno único con dos mares a ambos lados. Y lo mejor de todo es que se puede practicar kitesurf en ambos.

El mar Menor, con su agua poco profunda, es perfecto para principiantes. No tiene corrientes y, además, cuenta con amplios espacios para clases y maniobras. Para los kiters más experimentados, el lado del Mediterráneo ofrece viento más fuerte y olas moderadas (sobre todo en días de levante).
España lo tiene todo a la hora de practicar kitesurf: viento, playas espectaculares, escuelas de calidad y un ambiente único. En definitiva, tanto si va a ser tu primera vez como si ya eres un rider experimentado, estos cinco destinos paradisiacos son de lo mejorcito para hacer kitesurf en nuestro país.
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