Alojamientos con ‘masters' de cocina

Para foodies y cocinillas, para paladares gourmet y para aquellos que quieren sorprender a su pareja o a la familia. Estos hoteles ofrecen cursos de cocina a la carta. Se suman así a la tendencia del "hágalo usted mismo... entre fogones". Solo hay que tener espíritu masterchef y no olvidarse de una prenda fundamental en la maleta: el delantal.

Silvia Roba

Muchos viajeros deciden el destino de sus vacaciones en función de la gastronomía del lugar. Que un hotel cuente con un buen restaurante es, a veces, la primera de las condiciones que se le exigen a un establecimiento, ya sea rural o urbano. Pero hay quien quiere, además, pasar buena parte de su tiempo en la cocina. Para ellos es la propuesta Foodies Retreat del hotel Barceló La Bobadilla, en Loja (Granada). Alojarse en un hotel que reproduce la belleza de los palacios nazaríes, en medio de un inmenso olivar, es ya de por sí una experiencia. Pero puede serlo aún más para quienes se apunten a los cursos de dos horas que se imparten con un único objetivo: aprender a preparar dos platos del menú habitual y degustarlos después en el restaurante La Plaza, maridados con vinos locales. Todo depende de la temporada: puede ser un gazpachuelo frío con ceviche de pez mantequilla, humus de aguacate, salmorejo de cerezas... y todo siempre con productos locales. Para que así quede constancia, el chef recorre antes el entorno junto a sus alumnos para que puedan recoger con sus propias manos los ingredientes que la finca aporta a cada una de las recetas.

Una vivencia similar pueden experimentar quienes se alojen en el hotel gastronómico Echaurren, en Ezcaray, en el Alto Valle del Oja (La Rioja). Dos estrellas Michelin lucen en su restaurante El Portal, capitaneado por Francis Paniego, que ofrece tres menús degustación, con platos ya casi míticos como el arroz cremoso con oreja en adobo y jugo aireado de remolacha y estragón. Pero también ofrece la posibilidad de formar parte de su equipo de cocina durante unas horas, justo antes del servicio. Una sugerencia integrada en el pack Gourmet Weekend, que incluye, además, una comida en su otro restaurante, Echaurren Tradición, y una cena degustación en el gastrobar con sus tentadoras tapas. ¿De postre? Un paseo por la villa, donde se juntan el Camino de Santiago y la Ruta del Vino.

También del producto cercano se ocupan en el Grand Hotel Mencey, un clásico en Santa Cruz de Tenerife. Su Aula de Cocina tiene una doble filosofía: recuperar recetas antiguas canarias y poner en valor pequeños detalles a la hora de elaborar los platos de siempre. Así, organizan cursos de Cocina de Territorio, otros temáticos (de repostería, sobre salsas, para hacer pan...) y los más divertidos, especiales para niños.

La alta gastronomía está presente en el hotel María Cristina, inaugurado en 1912 y vinculado a la historia y a la vida cultural de San Sebastián. Recientemente remodelado, ha incluido entre sus instalaciones un espectacular Centro Culinario, en el que se celebran sesiones de show cooking, degustaciones y talleres de cocina monográficos, tanto para preparar una paella como para profundizar en la cocina vasca sin importar el nivel de los aprendices de chef. Quienes se apunten a este último irán al mercado a hacer la compra para después elaborar un plato principal y tres o cuatro pintxos tradicionales. Eso sí, aquí todos los cursos son en inglés y poco recomendados para vegetarianos.

En ellos piensa, sin embargo, La Fuente del Gato, un tranquilo hotel rural en Olmeda de las Fuentes, a 45 km de Madrid. En el restaurante, Luis García y Sara Chinchilla preparan platos cien por cien vegetales, con productos frescos y de temporada. Ellos mismos imparten cursos de cocina crudivegana, que se pueden realizar en tres meses (un sábado al mes) o bien durante un fin de semana completo.

Nada como respirar aire puro para sentirse vivo, sano, feliz y relajado. Algo a lo que ayuda el entorno de El Quesar de Gamoneo, un hotel rural en Prau La Fuente, en el concejo de Cangas de Onís (Asturias), con una propuesta sencilla: saborear el fin de semana. Para eso basta con apuntarse a los cursos que imparten para aprender a hacer quesos como los realizaban los pastores en los Lagos de Covadonga y en el macizo occidental de los Picos de Europa. Aquí se enseñan las técnicas del cuajo y la maduración. Y cuando el queso está listo... te lo envían a casa.

De tradición también saben mucho en Can Cuch, en Cànoves (Barcelona), en un rincón casi desconocido del Parque Natural del Montseny. La masía, cuyos orígenes se remontan al siglo X, cuenta con un restaurante muy romántico y una bodega dentro de una cava de roca natural. En ella se realizan degustaciones y catas de vino y de cerveza, aunque la actividad preferida por los huéspedes es su ya famoso taller de gin-tonics, en el que dan las claves para realizar el combinado perfecto.

Para amantes de la cocina internacional, una última sugerencia: el hotel La Luna Blanca, cerca de Torremolinos (Málaga). Este hotel japonés -con tatamis, futones y yukatas (albornoces)- ofrece cursos de inmersión en la cultura nipona, de tres o siete días, que incluyen clases de cocina para elaborar sushi y sashimi.

// Outbrain