Cuando volvamos al Algarve, lo recorreremos a pedaladas

Nada mejor para empaparse de la belleza de esta región portuguesa que subirse a una bicicleta

Redacción Viajar
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Pocas cosas hay más deseadas en estos últimos tiempos que una escapada al aire libre, un momento de tranquilidad a cielo abierto o un rato de diversión sin margen para preocupaciones. Así, no es de extrañar que durante el último año la bicicleta se haya instalado en nuestras vidas, ya no solo como medio de transporte, sino como forma de vida y también de descubrir nuevos lugares.

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El cicloturismo se abre paso más que nunca y ahí el Algarve tiene mucho que decir. No solo por ser un paisaje rico en contrastes, entre el ambiente serrano y sus idílicas playas, sino porque el sur de Portugal presume de una media de 300 días de sol al año y agradables temperaturas que permiten disfrutar de la experiencia de viajar sobre dos ruedas en cualquier momento.

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Amantes del ciclismo de todo el mundo ya han elegido la geografía algarvía para dar rienda suelta a esta afición. El motivo habrá que buscarlo entre las playas, las marismas o los paisajes verdes del interior, donde predominan las jaras y las higueras. O quizás sean los almendros, que ofrecen una de las vistas más impresionantes cuando florecen en primavera y cubren de blanco buena parte de la región. Sea lo que sea, los momentos inolvidables están garantizados en el sur de Portugal cuando lo descubres en bicicleta.

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Un destino que se renueva, en bici y a pie

Para disfrutar de este potencial, el Algarve cuenta con numerosas rutas y senderos turísticos diseñados específicamente para recorrer sobre dos ruedas o haciendo senderismo. Una de las últimas novedades al respecto es la guía “Rutas para bicicletas”, con 20 nuevos senderos turísticos para hacer inolvidables unas vacaciones “activas” por el sur de Portugal. Son recorridos circulares, con principio y fin en el mismo emplazamiento, que recorren los 16 municipios de la región por carreteras municipales, rurales y caminos de tierra o grava compactada. Con el fin de adaptar las rutas a todos los públicos, han sido clasificados cuatro niveles de dificultad.

D.R.

Otra de las grandes apuestas del Algarve para este año es un corredor que atraviesa de punta a punta toda la región por la Ruta del Barrocal, desde Vila Real de Santo Antonio hasta Aljezur. Tiene una longitud de 223 kilómetros y es un complemento de las rutas existentes EuroVelo 1 o Ecovia do Litoral del Algarve, Rota Vicentina, Via Algarviana y GR22 (las dos últimas más orientadas al ciclismo de montaña). A lo largo de estos itinerarios es posible conocer de cerca pequeños pueblos que conservan intactos sus hábitos y costumbres, contactando de cerca con toda su riqueza cultural, histórica y natural y, sobre todo, con la amabilidad de su gente. Mención especial merecen en este recorrido los parajes naturales icónicos de la zona que atraviesa, en los que disfrutar de una flora única y una fauna tan especial como llamativa, especialmente para los amantes de las aves migratorias.

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Coger fuerzas con su gastronomía

Qué sería de una buena ruta en bici o a pie sin su recompensa posterior. El Algarve sabe mimar al viajero con un sabroso recetario y la excelente materia prima que ofrecen el mar en sus más de 200 kilómetros de costa y la sierra, donde los fogones preparan excelentes guisos con las mejores carnes, verduras y legumbres del lugar.

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Aquí esperan al cicloturista y senderista algunos platos únicos del lugar con los que reponer fuerzas, como la cataplana, la deliciosa sopa de liebre o la perdiz estofada, seguidos de los queijinhos de figo o bolinhos, típicos dulces hechos con almendra e higo, materias primas ideales para coger las fuerzas necesarias para continuar dando pedales por la región.

Todo ello, en cualquier momento. El patrimonio natural, la riqueza del paisaje y las agradables temperaturas durante todo el año hacen del Algarve un destino turístico de excelencia, en constante cambio, siempre dispuesto a recibir al viajero.