Al Andalus, el viaje tal como era

Paisajes que van desde las sierras hasta el Atlántico, pasando por los milenarios campos de olivos, ciudades declaradas Patrimonio de la Humanidad, las artes del flamenco y la doma ecuestre, los sabores de la gastronomía andaluza... Al tren Al Andalus le bastan seis días y cinco noches para conjugar en su itinerario clásico las principales señas de identidad del sur peninsular, con la elegancia de un viaje al estilo de la Belle Époque. Ahora, además, añade nuevos itinerarios, entre ellos una Ruta del Vino y un tramo del Camino de Santiago.

Jaime González de Castejón
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Foto: Jaime González de Castejón

Tiene nombre sonoro, recuerdo de confusos orígenes que mezclan teorías sobre todos los pueblos que por el sur peninsular pasaron y se asentaron. La verdad es que nadie sabe a ciencia cierta de dónde procede la arabizada etimología de ese Al Andalus que precedió a nuestra Andalucía. Además de mencionar a los árabes, los historiadores hablan de griegos y romanos, godos y vándalos, Atlantes y Tartesso. Sea como fuere, la musicalidad de Al Andalus nos sugiere un río ancho de amplios vergeles, sierras orgullosas, ordenados olivares, mares brillantes y soles espléndidos, ricos sabores y una monumentalidad milenaria. En realidad fue Renfe (Red Nacional de Ferrocarriles Españoles) la que, en 1985, escribió sobre sus vagones pintados de color vino tinto y crema el mítico nombre de Al Andalus. Pero a pesar de situarse entre los mejores trenes turísticos del mundo, acabó sufriendo un progresivo deterioro de su balance económico que terminó por arrumbarlo en 2004. Muchas compañías se disputaron desde entonces su reflotamiento antes de que se llevara el gato al agua la española Feve (Ferrocarriles de Vía Estrecha), con gran experiencia en trenes turísticos de lujo como el mítico Transcantábrico. En 2013, Feve se integró en Renfe y Adif, y el Al Andalus pasó a formar parte de la división de Trenes Turísticos de la compañía, que acaba de estrenar una web de viajes (www.renfe.com/trenesturisticos) que reúne las nuevas propuestas y recorridos de sus más antiguos y queridos trenes. La fascinación que ejercen sobre todos nosotros las joyas del clasicismo ferroviario vuelve a triunfar. El nuevo Al Andalus reemprendió su flamante andadura tras una restauración intensiva. El anecdotario registrado recoge que cinco de sus históricos vagones alojaron a los miembros de la monarquía británica que en los felices años 20 embarcaban en Calais, rumbo a la cálida Costa Azul francesa.

Los aristocráticos aires con que quedaron impregnados los vagones se han potenciado al máximo, cuidando hasta el último detalle. Elegantes boiseries con delicadas marqueterías, cristales artísticamente esmerilados para las portezuelas de paso, sobrias tapicerías para cortinas, butacas y sofás, cuidado mobiliario de época y esas primorosas lamparitas de pantalla plisada que aportan con sus mágicos puntos de luz el toque definitivo. Los diferentes coches-salón ofrecen rincones para charlar, tomar el té o ensimismarse con la prensa y los libros de su pequeña biblioteca. Y hasta lanzarse a su pista de baile.

El refinado estilo de la Belle Époque queda garantizado a bordo, sabiamente combinado con las comodidades del siglo XXI, que incluyen televisión de plasma, zona wifi con ordenador disponible y climatización. Las suites ofrecen cuartos de baño completos privados (los del antiguo tren eran comunes) y camas que durante el día se convierten en sofás. Todo está diseñado para disfrutar de un viaje de cinco estrellas sobre raíles. El itinerario clásico del Al Andalus recorre seis provincias andaluzas en seis días. Un bucle que empieza y termina en Sevilla. Un programa tentador también para quienes ya conocen Andalucía. ¿De qué otra forma podríamos ver tanto en tan poco tiempo y de un modo tan relajado? Monumentos, naturaleza, visitas culturales, espectáculos y placeres gastronómicos que unas veces se sirven a bordo y otras en tierra firme. Las influencias mediterráneas, romanas, árabes, mudéjares y judías se aprecian en la arquitectura histórica, en el paisaje y en el ritmo de ese baile tan vivo que hace danzar incluso a los caballos. La fascinación que ejercen las callejuelas de la vieja Córdoba se complementa con el sabor de un delicioso churrasco aderezado con salsas árabes en el interior de una antigua casa judía. La esencia de los interminables olivares jiennenses se nos acerca al paladar en la cata de un museo-almazara. Las inseparables Úbeda y Baeza nos abren las puertas del palacio del Deán, donde guisan rabo de toro al vino tinto. En Granada podemos comprobar el magnetismo de La Alhambra almorzando en el Parador de San Francisco, en un antiguo convento dentro del recinto. Y ya en el último tramo, cuando el tren nos acerca hasta las costas gaditanas, la vista panorámica de la Tacita de Plata y la breve travesía en barca por el Guadalquivir entre Sanlúcar de Barrameda y el Parque de Doñana se alegrarán con el festín gastronómico de los platos del sur más húmedo, como las clásicas tortillitas de camarones, el célebre cazón adobado, las afamadas gambas blancas de la bahía o el arroz caldoso con pescado y marisco.

Ronda y Jerez completan el cuadro con tres pinceladas ineludibles: la visita a un museo taurino, el interior de una bodega de Tío Pepe y el prodigio de los caballos bailando sobre el albero. La luz dorada de Sevilla grabará las últimas visiones del viaje, entremezclándolas en la retina con la fiesta de despedida de la noche anterior, cuando la pista de baile de su histórico vagón se transforma en el tablao flamenco que les invitó a bailar por sevillanas.

La temporada de Al Andalus alcanza hasta octubre. Además de su itinerario clásico, ofrece un recorrido entre Madrid y Zaragoza atravesando Castilla, Navarra y Aragón, y una ruta por Extramadura (Sevilla-Monfragüe). En julio, el Camino de Santiago (León-A Coruña) y la Ruta del Vino entre Ribera del Duero y Rioja. Son los nuevos dominios de un tren que extiende su glamour y su estilo viajero por nuevos y sugerentes recorridos.

Los nuevo itinerarios del Al Andalus

En la temporada 2014, el tren Al Andalus inluye nuevas rutas de diferente duración que cubren una gran parte de la geografía española, manteniendo la filosofía y estructura de viaje de este clásico tren andaluz.

Ibérico
Un recorrido entre Madrid y Zaragoza, con una duración de 6 días/5 noches, que atraviesa ciudades monumentales de Castilla, Navarra y Aragón (Segovia, Ávila, Salamanca, Burgos, Miranda de Ebro y Pamplona). Salidas el 4 de julio y el 18 de agosto.

Extremadura
Este año comienza con una salida prevista para el mes de junio, de 6 días/5 noches. Con Sevilla como punto de partida, llega a Zafra, Mérida y Monfragüe por la ruta de la Vía de la Plata, continúa a Toledo y prosigue por Aranjuez para terminar en Madrid. Salida el 23 de junio.

Camino de Santiago
Otra novedad para este año. Se han programado dos salidas, de 5 días/4 noches en el mes de julio, coincidiendo con la festividad de Santiago Apóstol, que parten de León y siguen por Astorga, Ponferrada, Monforte de Lemos, Ourense, Santiago de Compostela, A Coruña y regreso a León. Salidas el 15 y el 22 de julio.

Ruta del Vino de Ribera del Duero y de Rioja
El tren se desplaza entre León y Zaragoza, en una ruta de 4 días/3 noches, que atraviesa los viñedos de la Ribera del Duero y los de la Rioja. Con parada en Logroño, Miranda de Ebro y Valladolid, y visitas a prestigiosas bodegas de las dos denominaciones de origen. Salidas el 10 de julio y el 7 de agosto.

Los otros trenes turísticos de RENFE

Transcantábrico
Renfe recupera el Transcantábrico como marca única y circulará con las dos composiciones que se han ofrecido por separado: Transcantábrico Clásico y Transcantábrico Gran Lujo. A partir de este año se va a ofrecer como un único producto con dos posibilidades de alojamiento a bordo: Suite Gran Lujo o Suite Junior. Este año, también, el Transcantábrico abre un más amplio abanico de posibilidades de viaje, con propuestas que van desde 3 días/2 noches hasta 7 días/8 noches.

Expreso de la Robla
Mantiene los dos itinerarios que realizó el año pasado: el clásico, entre León y Bilbao, y Paraíso Infinito, por el Cantábrico, entre Bilbao y Santander. Las salidas ofrecidas son de 4 días/ 3noches en el Itinerario de La Robla, y 2 días/1 noche en el itinerario Paraíso Infinito.

Train breakfast
Nuevo esta temporada. El tren para en destino y se convierte en un alojamiento de gran clase. La oferta consiste en una Cabina Gran Clase, equipada con las comodidades de un hotel, incluido desayuno y restauración, así como la posiblidad de realizar excursiones y actividades. Se está definiendo una ruta que llevará, este verano, de Barcelona a Santiago de Compostela.

Galicia en tren
En Galicia vuelven los trenes turísticos por rutas temáticas para descubrir tanto el patrimonio cultural como la naturaleza gallega. Las rutas se han denominado Ruta de los Faros, Ruta de los Pazos, Ruta de los Jardines Históricos y Ruta del Vino, que abarca las cinco denominaciones de origen del vino gallego.

Más trenes
Renfe ofrece también otros trenes históricos que ofrecen itinerarios singulares, en colaboración con diferentes entidades turísticas y, en el caso del Tren de la Fresa, la Fundación de los Ferrocarriles Españoles. El Cervantes viaja de Madrid a Alcalá de Henares amenizado por actores; el Campos de Castilla acerca Soria a Madrid siguiendo los pasos de Machado; el Tren Medieval realiza un viaje diferente y divertido entre Madrid y la villa monumental de Sigüenza; el Tren de la Fresa viaja, muy lentamente, desde Madrid al Real Sitio y Villa de Aranjuez; el Tren del Ciment es un magnífico tren histórico, y el Tren dels Llacs permite disfrutar de una magnífica jornada por el trayecto entre Lleida y la Pobla de Segur.

Más información: www.renfe.com/trenesturisticos