Ni calefacción, ni chimenea: las aguas termales a 50 grados gratis y medicinales perfectas para huir del frío en España
Por toda España existen balnearios naturales a los que se puede acceder libremente.

Quedarse en casa con la calefacción puesta para combatir el frío invernal está muy bien, pero al cabo de unos días ya puede llegar a convertirse en algo aburrido.

Una muy buena alternativa para entrar en calor, y de paso aliviar cualquier dolencia física que padezcamos gracias a las propiedades curativas de las aguas, es visitar un balneario termal, de los cuales España está repleta. Pero puede ser que no estén al alcance de todos los bolsillos.
Aguas termales para todo el mundo
Afortunadamente, en nuestro país existen cantidad de aguas termales a las que podemos acceder de manera gratuita, y las cuales ofrecen los mismos beneficios que las aguas de los balnearios privados.
Descubrimos a continuación una pequeña selección de aguas termales de alrededor del territorio abiertas para todos los públicos.
Pozas de Arnedillo, La Rioja
Uno de los balnearios naturales más conocidos, estas aguas termales se sitúan junto al río Cidacos, en un entorno natural montañoso de la vertiente sur de la Sierra de Cebollera.

Las aguas de sus tres pozas, cuya temperatura ronda los 52ºC, son aguas minero-medicinales, clasificadas como clorurado-sódicas, sulfatada-cálcicas, y bromuradas, las cuales tienen un alto contenido de magnesio, silicio y hierro; características recomendadas para tratar afecciones varias, como el reumatismo, contracturas musculares, o simplemente relajarse.
Termas de Alhama de Granada, Granada
Su nombre no engaña, pues, en árabe, alhama significa “aguas calientes”. Ubicadas al borde de un desfiladero modelado por el río Alhama, proporcionan un refugio de tranquilidad durante todo el año.

El espacio está dividido en tres piscinas distintas, la de mayor temperatura alcanzando los 47ºC, y sus aguas -oligometálicas, de mineralización media, sulfatadas, y bicarbonatadas- tienen propiedades hipertermales perfectas para tratar la artritis, el reuma o el estrés.
Piscinas naturales de La Fontcalada, Tarragona
Ubicadas en un entorno perfecto para pasar un día en familia, rodeado por las sierras de la Mola y el Crestall, este paraje natural se conoce popularmente como la Fuente de los Chorros. Además de sus aguas, destacan la cantidad de rutas de senderismo que hay a su alrededor, así como el pequeño santuario que tiene cerca.

Con temperaturas que rondan los 30ºC, sus aguas termales, procedentes del río Canaletas, están alimentadas de minerales como el cloruro y carbonato cálcico, el sulfato de magnesio, o el cloruro sódico, que otorgan excelentes propiedades curativas.
Balsa de Cela, Almería
Una enorme piscina natural de aguas cristalinas y fondo rocoso, estas aguas termales se hallan a medio camino entre los municipios de Lúcar y Tíjola.
Sus aguas brotan a temperaturas aproximadas de 25ºC, y son perfectas para tratar distintos tipos de enfermedades, como afectaciones dermatológicas o problemas inflamatorios en las articulaciones.
Termas de Muíño da Veiga, Ourense
Quizás las más famosas de todas, se encuentran al lado del antiguo molino de madera que les da nombre, en un amplio espacio verde a orillas del río Miño.

Son cinco piscinas las que conforman este espacio natural tan especial, la más grande de ellas con una superficie de 200 metros cuadrados. El agua de cuatro de sus piscinas alcanza temperaturas de 40ºC, mientras que la quinta ofrece un baño de agua fría, perfecta para experimentar los baños de contraste, que ayudan a mejorar la circulación y reducir la inflamación.
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