Acampadas cinco estrellas

'Glamping' de lujo. De la fusión de las palabras “glamour” y “camping” ha surgido una tendencia viajera que está revolucionando el concepto tradicional de alojamiento en la naturaleza. 

Silvia Roba
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Foto: Forest Days Glamping

Las tiendas de campaña habituales han dado paso a otras que incorporan todo lujo de detalles y a cabañas perdidas en el interior de los bosques que ofrecen los mismos servicios y comodidades que un hotel. Aquí el dónde es importante, pero también el cómo. Estilo y diseño marcan la diferencia.

Una tienda de campaña de algodón blanco justo a los pies de los Pirineos. En su interior no hay sacos de dormir, pero sí una cama doble king size y una pequeña estufa de leña. La luz proviene de lámparas solares y de candiles de parafina que aportan una calidez muy especial. No es un sueño: es el lugar exacto en el que descansarán los huéspedes de Forest Days, un resort rural de lo más original situado en un solitario bosque en las inmediaciones de Navès, en la comarca de Solsonés (Lleida).

Mil Estrelles

Disfrutar de la lluvia, el sol o el azul intenso del cielo resulta toda una experiencia en este campamento que recuerda a los utilizados por los antiguos exploradores. Aunque quizás ellos no se despertaran con un desayuno completo en una cesta cada mañana. El baño, ecológico, es una casita de madera, y el cobertizo, un lugar para la evasión, con una biblioteca y un Honesty Bar bien surtido de vinos y cavas locales. Quien así lo desee tiene a su disposición la Forest Kitchen para preparar la cena con un juego de cocina vintage. El tiempo aquí avanza despacio, al ritmo que marca la Naturaleza, algo que sucede también en el Refugio en el Bosque de la Aldea Os Muiños, un poblado de casiñas a media hora de Santiago de Compostela, en Barbanza. El refugio en cuestión es un contenedor marítimo reciclado con acabado exterior en madera, perfecto para parejas, que pueden recrearse con las vistas y con la exuberante vegetación desde las hamacas de la terraza. La vivienda es bioclimática y se divide en dos plantas, en la segunda de las cuales se encuentra el dormitorio con bañera de hidromasaje.

Sin salir de Galicia, las Cabañitas del Bosque, distribuidas en tres fincas en el municipio de Outes, proponen una experiencia similar. Algunas de ellas son muy románticas, como la de Mar de Lira, que emerge entre laureles al abrigo de un cerezo centenario, o la de las Furnas, con jacuzzi al aire libre sobre una plataforma a siete metros de altura.

Lena sonrie

Pero, ¿podemos llegar más lejos? Sí, hasta las copas de los árboles. Dormir acurrucados entre sus ramas no es un privilegio de los pájaros. Aunque escuchar sus cantos es uno de esos placeres de los que disfrutarán quienes se alojen en las Basoa Suites, cinco en total, construidas en madera a gran altura sobre los troncos de los ejemplares centenarios del Robledal de Amati, en el Valle de Ultzama (Navarra). Cada suite cuenta con terraza, baño seco, calefacción y todas las comodidades necesarias para unas vacaciones de ensueño, que para eso estamos de glamping. La estancia incluye el desayuno servido en un cesto de mimbre que cada cual tendrá que subir hasta su dormitorio con la ayuda de una polea. Todas las casitas son diferentes. ¡Qué difícil elegir! Nos gusta mucho la Suite Beigorri, a la que se accede por una escalera con trampilla, y la Suite Mirua, con paredes de cristal que la convierten en un mirador dentro del bosque.

Tiendas de campaña cinco estrellas, casitas, nidos... Aún hay más formas de alojarse en la Naturaleza con un toque de glamour. En The Green Mountain Yurt apuestan por las yurtas, viviendas utilizadas por los nómadas en las estepas de Asia Central. Este campamento no está tan lejos. Solo hay que acercarse hasta las Alpujarras granadinas, refugio de bohemios en los años 70, aunque antes ya sirvió de escondite a los moriscos. El motivo que empujó a unos y otros hacia esta zona abrupta de Andalucía es idéntico: el aislamiento. También eso mueve a los huéspedes de este particular complejo, que ofrece alojamiento en yurtas construidas a mano. Estos casi palacios están hechos con estructuras de madera de castaño y cubiertas de lona. Cuentan en su interior con cocina, baño, estufa de leña y, sobre todo, mucho espacio libre para convivir con uno mismo.

Waka Lake

Quienes prefieran la acción, hay un glamping pensado para ellos: el DreamSea Surf Camp, muy cerca de algunas de las playas más famosas de Cantabria para surcar las olas sobre una tabla. Si se es principiante, no hay problema: en el campamento se imparten clases de surf. Hay piscina, zona chill-out, área de juegos... y exclusivas y completamente equipadas tiendas de estilo tipi. Son puro diseño, con amplias camas, mobiliario artesano, suelos de madera y objetos decorativos realizados con material reciclado. También en tipis, aunque estos más parecidos a los de las películas del Oeste, o en yurtas, fabricadas y pintadas a mano, pueden dormir quienes quieran vivir una aventura diferente en el siempre animado Wakana Lake, en Benalup (Cádiz), junto al embalse del Celemín, en el Parque Natural Los Alcornocales. Es perfecto para toda la familia ya que ofrece un programa repleto de actividades: kayak, pádel surf, rutas a caballo, etc.

Para quienes solo quieren dedicarse al noble arte de la contemplación, una recomendación: las bubbles de Mil Estrelles, en la comarca del Pla de l’Estany (Girona), el mejor sitio para disfrutar del firmamento al caer la noche. Las habitaciones burbuja del bosque ofrecen una experiencia glamping total, ya que solo en ellas tiene validez el Pack Natura y el Pack Supervivencia. Disponen de bañera y de dos bicicletas para dar un paseo por los alrededores. El jacuzzi y la sala de masajes, en la zona de relax, aguardan después.