Abre en Madrid el primer teatro flamenco del mundo

Acaba de subir el telón y está llamado a ser la máxima expresión del duende, el punto de encuentro para los amantes del cante, el baile y la guitarra

Noelia Ferreiro
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Foto: Fidel Meneses

El flamenco con toda su magia, con toda su garra, con ese duende que era para Lorcaun poder y no un obrar, un luchar y no un pensar”. El flamenco con todos sus palos, pero por vez primera no en el marco de un tablao sino en un patio de butacas. Acaba de subir el telón el primer teatro flamenco del mundo y está en el corazón de Madrid.

El Teatro Flamenco Madrid nace como un concepto diferente y una manera especial de sentir este arte declarado por la Unesco Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad. Una forma de vivirlo en un ambiente íntimo, con la afectación de un espectáculo pero, al mismo tiempo, con una conexión cercana entre el artista y el espectador. Porque si bien hay teatros que programan espectáculos flamencos temporales, nunca uno había estado consagrado en su totalidad a la esencia del cante, el baile y la guitarra.

Teatro Flamenco Madrid

Para ello el emblemático Teatro Alfil se transforma a diario en el nuevo punto de encuentro para los amantes del flamenco. Un elenco de primeras figuras. Un cartel variado. Dos pases cada jornada, a las 18.45 y las 20.15 horas, todos los días del año. Este espacio mítico de la capital, cercano a la Gran Vía, es ahora también un teatro flamenco en el que la dirección artística corre a cargo del guitarrista Antonio Andrade y la bailaora Úrsula Moreno, mientras que al frente de la dirección ejecutiva está Javier​ ​Andrade, ​fundador de otra gran institución en la materia: el Museo del Baile Flamenco de Cristina Hoyos, todo un referente de la ciudad de Sevilla. Él mismo desgrana la nueva apuesta del centro madrileño: “acercar​ ​el flamenco​ ​a​ ​todos​ ​los​ ​públicos;​ ​desde​ ​aficionados​ ​y​ ​entendidos​ hasta quienes​ ​deseen disfrutar​ ​de​ ​este​ ​arte​ ​con​ ​espectáculos​ ​no​ ​diseñados​ ​solo​ ​para​ ​turistas”​.

Con Emociones acaba de arrancar la temporada. Un montaje que viaja por la esencia flamenca de la mano de maestros de la guitarra, cantaores y bailaores. Artistas que dialogan entre sí desde la profundidad y la pasión, amplificados por el sonido natural de la sala, la luz tenue, la escenografía sencilla. Pero el TFM pretende ser mucho más que estos espectáculos que envuelven y emocionan. Recitales, talleres y otros eventos completan cada show en un afán por convertirse en un espacio​ activo, que se mueve, que tiene vida propia. En un punto de​ ​encuentro​ ​para​ ​los​ ​amantes​ ​de todo lo que late entre las fronteras de lo jondo.