5 planes fresquitos en plena naturaleza sin salir de Madrid

El verano es una época excelente para ponerse en marcha, alejarse del casco urbano y aprovechar cada día libre para salir a explorar la riqueza natural de la Comunidad de Madrid. A pie, en bici o remando… ¡Tú eliges!

VIAJAR para Comunidad de Madrid
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Foto: Shutterstock

El secreto para escapar de la rutina y cumplir con el objetivo ‘number one’ de las vacaciones (o, simplemente, de los días de descanso semanales) no está en poner kilómetros de por medio. La clave  está en sumergirse de lleno en la naturaleza (que hace milagros contra el estrés) y en poner el cuerpo en movimiento. Por eso hemos buceado entre las muchas posibilidades de turismo activo que ofrece la Comunidad de Madrid para proponer algunos planes refrescantes que van desde una caminata junto al río a  descubrir algunos de los tesoros medievales de la comunidad desde el agua. 

Senderismo

1. Ruta de senderismo a la cascada del Purgatorio

Si buscamos un recorrido fresquito, este itinerario circular de unos 12 km es una buena opción. El destino final es el espectacular salto de agua que forma el arroyo del Aguilón al estrecharse las pareces rocosas que lo encauzan, pero hasta llegar allí, tendremos ocasión de disfrutar también de otros atractivos. La ruta comienza en el Real Monasterio de Santa María de El Paular, así que conviene llegar con tiempo para no dejar de visitar este conjunto monumental. 

cascada purgatorio
Jacinto Marabel Romo/Shutterstock.

Después, tras cruzar el histórico Puente del Perdón (del siglo XVIII), el itinerario se adentra entre robledales en paralelo al arroyo Aguilón, uno de los afluentes más importantes del río Lozoya, y a la sombra de serbales, robles, sauces y avellanos.

A medida que el camino avanza, la vegetación va variando y poco a poco los pinos silvestres toman protagonismo. Remontando el Aguilón, por la garganta formada por cortados, se llega al mirador de madera situado frente a la cascada inferior y, continuando por las rocas, se alcanza finalmente la cascada superior, de unos 15 m de altura.

2. El Pontón de la Oliva y las Cárcavas

Escaparse a comer a Patones de Arriba y a pasear por sus calles llenas de encanto es un clásico que nadie debería perderse. Lo que no tanta gente sabe es que esta escapada puede dar mucho más de sí. Una sencilla caminata de 5 kilómetros lleva desde el pueblo hasta la presa del Pontón de la Oliva, que fue construida en el siglo XIX durante el reinado de Isabel II y es la más antigua de la Comunidad de Madrid.

Cárcavas
ABB Photo/Shutterstock.

En su entorno, además de construcciones vinculadas al abastecimiento de agua, encontramos praderas junto al río Lozoya donde pastan las vacas, paredes verticales donde practicar escalada y senderos por los que adentrarse en uno de los paisajes más fascinantes y desconocidos: el de las Cárcavas de Alpedrete de la Sierra, ya en la provincia de Guadalajara. Un paisaje muy similar al de las Médulas y que muchos comparan incluso con una versión miniatura de el Cañón del Colorado, por la belleza de los tonos rojizos de las tierras arcillosas, moldeadas por el agua de las lluvias que ha ido formando arroyos y chimeneas.

Cicloturismo

3. Vía Verde del río Alberche

Esta es una de las rutas más sencillas y de mayor belleza paisajística de Comunidad de Madrid. La Vía Verde del Alberche recorre, a lo largo de 22 km, el trazado de un antiguo ferrocarril que nunca llegó a funcionar y discurre desde el embalse de Picadas, en Aldea del Fresno, hasta San Martín de Valdeiglesias en un recorrido lleno de valor ecológico y patrimonial.

río Alberche
A. L. Calbacho/Shutterstock

Se trata de una ruta cómoda porque no tiene grandes desniveles, que llevará al ciclista a atravesar elementos de arquitectura ferroviaria y estructural, como puentes y túneles horadados en la roca. En el tramo más espectacular, la ruta discurre paralela al embalse de Picadas por un cañón fluvial escoltado por pinos y chopos que se reflejan en sus aguas. Además, la cuenca de los ríos Alberche y Cofio forma parte de los espacios protegidos Red Natura 2000 y también es Zona Especial de Protección para las Aves, por ser el hábitat de especies como el águila imperial ibérica, el águila real, el halcón peregrino o la cigüeña negra. 

La segunda parte discurre entre urbanizaciones, pinares y viñedos desde Pelayos de la Presa hasta San Martín de Valdeiglesias, donde podrás disfrutar del patrimonio arquitectónico como el Castillo de la Coracera y el Monasterio de Santa María la Real de Valdeiglesias.

Actividades acuáticas

4. Playas del embalse de San Juan

A una hora de la capital, en el término municipal de San Martín de Valdeiglesias, es posible vivir una auténtica experiencia playera: desde chiringuitos, a surf, grandes arenales o calitas recónditas (incluso algunas nudistas). Este embalse, formado por la retención de las aguas de los ríos Alberche y Cofio, cuenta con más de 14 kilómetros de playas y es el único de la Comunidad donde están permitidos el baño y las actividades acuáticas a motor. 

Playa de la Virgen de la Nueva, Pantano de San Juan | Ayuntamiento de San Martín de Valdeiglesias

Quienes busquen adrenalina y ponerle un poco de emoción al verano, encontrarán en el entorno del pantano diversos clubes con la más amplia oferta de posibilidades: kayak, el wakeboard, sky acuático, flyboard, paraguas y paddle surf. Y aquellos a quienes el cuerpo pida un descanso, podrán relajarse sobre la arena. 

Los lugares con más populares son el Cerro de San Esteban, situado a la orilla derecha y La Lancha del Yelmo, en la izquierda. Las áreas recreativas más célebres son El Muro (Pelayos de la Presa) y la zona de la Virgen de la Nueva (San Martín de Valdeiglesias). Esta última es la única playa en la Comunidad de Madrid que cuenta con el reconocimiento de Playa con Bandera Azul de Aguas de Interior por la calidad de sus aguas.

5. Piragüismo bajo las murallas medievales

Buitrago del Lozoya siempre es un buen plan. No sólo es uno de los pueblos más pintorescos de Madrid, sino que además atesora un importante patrimonio histórico y cultural y el entorno natural de la Sierra Norte. A apenas tres kilómetros del casco urbano están las piscinas naturales del embalse de Riosequillo, con magníficas vistas de la sierra de Guadarrama y espacios verdes sombrados. 

piragua río
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Una opción para quienes busquen una experiencia diferente y apta para todas las edades es recorrer en piragua el río Lozoya, que permite contemplar desde otra perspectiva el recinto amurallado de Buitrago, o seguir el curso boscoso del Lozoya hasta la presa de Puentes Viejas. 

Otro enclave para disfrutar de actividades en el agua como paseos en piragua o padel surf es el embalse de Pinilla, un lugar idílico y tranquilo, a los pies de la Sierra de Guadarrama y con vistas al Parque Natural.