5 hotelitos con encanto a un salto del Cantábrico

Hay cinco hotelitos en el País Vasco que están a un salto del mar Cantábrico. Nada como disfrutar de su diseño, su asegurado descanso y su deliciosa gastronomía para inaugurar el verano.

Carolina Oubernell
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Foto: Sima_ha / GETTY

Villa Magalean

Una delicia en el corazón de la bella localidad guipuzcoana de Hondarribia. Magalean es un hotel boutique de lujo con restaurante y spa abierto en una villa de estilo neovasco de los años cincuenta rehabilitada con un gusto exquisito. Su restaurante es una exaltación a la alta cocina, una oda a los productos locales procedentes del mar y de la tierra, con cambios según temporada. Los amantes del vino gozarán en la vinoteca, donde se codean los mejores del País Vasco con las grandes marcas del resto de España y otras partes del mundo.

Iriarte Jauregia

A solo treinta kilómetros de la costa cantábrica, en Bidania-Goiatz, Iriarte Jauregia es un magnífico palacio restaurado del siglo XVII enclavado en una preciosa zona rural del interior con impresionantes vistas y una naturaleza feraz que se funde con la fuerza de la piedra de sus muros. Hay pasado y presente en este lugar, muebles elegantes y modernos que contrastan con la estructura original del edificio creando un ambiente lleno de personalidad y encanto. Su restaurante es una visita obligada, una cocina de autor llena de sabor y creatividad dirigida por el chef Enrique Fleischmann.

Errota-Barri

En Mungia, al pie del monte Jata, rodeado de campos, riachuelos, bosques y caseríos, a sólo quince minutos de las playas de Bakio, abre sus puertas Errota-Barri. El hotel era antes un antiguo caserío-molino del siglo XIX totalmente reformado. En la actualidad, ofrece modernos equipamientos donde combinar muebles centenarios restaurados con rabiosas piezas de diseño moderno. Todas las habitaciones tienen techos de vigas de madera y una cuidada decoración. Destacan, en algunas de ellas, los cabeceros de antiguas camas vascas de madera policromada con dosel. El interior de la casa se completa con un salón con chimenea y un tentador exterior con barbacoa y una zona ajardinada de cuatro mil metros cuadrados.

Zerupe

Antes fue una nave industria y hoy es uno de los hoteles más innovadores del País Vasco. El Zerupe, abre sus puertas en la bella Zarautz, una sola planta diseñado por el estudio Lurbel, en el que se combinan el hormigón, el acero, el vidrio y la madera natural con grandes imágenes del entorno del fotógrafo Jon Atxutegi. Zerupe significa “bajo el cielo” y hace referencia a la posibilidad de ver el cielo desde las habitaciones mediante grandes ventanales cenitales que por el día dejan que la luz lo inunde todo y por las noches permiten contemplar las estrellas. Es, además, el primer hotel en España que ha implantado el acceso mediante la utilización de códigos QR, permitiendo a los huéspedes acceder a la habitación, el salón y el garaje con sus smartphones.

Aldori Landetxea

Bajo la piel discreta de caserío vasco se esconde un espacio en el que la vanguardia y la imaginación lo dominan todo. Lo primero que el huésped ve es una inmensa imagen de Kennedy y la Casa Blanca en el sencillo comedor. La pregunta no se hace esperar, y enseguida nos explican que es homenaje personal del abuelo a su larga etapa trabajando como marino mercante para los Estados Unidos. Y es que José Luis Pértica llegó a navegar hasta en Vietnam. Desde los ventanales del hotel Aldori Landetxea el bosque que envuelve al hotel nos mece en un mar verde. Y a la hora de la cena su generosa cocina tradicional recuerda que el norte de España es siempre una apuesta segura.