4 regalos para un verano diferente

Desde un montón de playas para elegir hasta los yacimientos arqueológicos más desconocidos de la península, las escapadas cercanas y veraniegas son la mejor opción para un gran fin de semana. Viajamos por cuatro ideas muy tentadoras, diferentes y cercanas, con las que disfrutar los días del buen tiempo fuera de casa.

Irene González
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Foto: aluxum / ISTOCK

Nuestra geografía está cuajada de tentadoras escapadas cercanas. Y los días más luminosos del año invitan a evadirse el fin de semana. La tendencia a huir de lo ostentoso y quedarse con los sabores, los olores, las emociones y el paisaje está en alza. Es una búsqueda de las cualidades artísticas y las esencias medioambientales y emocionales del paisaje. También se persigue saborear la cultura local, la mejor manera de apreciar el corazón de la tierra. Recorremos cuatro sensaciones tentadoras, cercanas, diferentes y llenas de emociones que son un auténtico plan para disfrutar unos días fuera de casa.

Una de las sorpresas impensables es un paseo nocturno por los Palacios Nazaríes que permite saborearlos bajo especiales condiciones de iluminación. El itinerario, que parte del Atrio de la Alhambra, prosigue por los Palacios Nazaríes, de los que se visitan Mexuar, el espacio más primitivo de los conservados; el Palacio de Comares, donde los sultanes nazaríes establecieron la sede del salón del trono, además de ser residencia del Sultán y de su familia; y Palacio de los Leones, con su emblemática Sala de los Reyes, su lugar de tertulia y reposo. Todo un planazo irresistible.

Para los amantes de las civilizaciones antiguas, un buen plan es recorrer algunos de los sensacionales  yacimientos arqueológicos de los que goza nuestra geografía. De Atapuerca a Numancia, pasado por Segóbriga, Cabezo de Alcalá, Las Cogotas o Cancho Roano, no habrá mejor plan para un histórico fin de semana. Para los que busquen descanso y nada más, el mejor propósito para unos días diferentes, se encuentra en alguno de los hoteles con paisaje totalmente integrados en el medio ambiente, buscados por los amantes de la naturaleza. Esta tendencia apuesta por el turismo sostenible, un uso óptimo de los recursos medioambientales, y el máximo respeto a la cultura local. El primero en nuestro país está situado en la alicantina Benimantell. Le han seguido Monroyo en Teruel, Arantza en Navarra, Ocorgo en Lugo y San Martín de la Solana en Huesca.

Y para los que buscan algo diferente y nada masificado, el turismo geológico y los geo parques suponen una escapada irrepetible. Del flysch guipuzcoano a los conos de lava negra de La Palma, y pasando por la concha perfecta de Gorliz, en Bizkaia, todo el recorrido será una sorpresa. Si aún no tienes plan para este fin de semana, ahí van 4 seductoras ideas.