25 planes para exprimir la Gran Manzana

De little spain a la estatua de la libertad. Imprescindibles para tu primera vez, secretos guardados como oro en paño por sus habituales y por los locales, aperturas a la última y escenarios donde emular a los protagonistas de tu serie favorita. Nueva York, la Gran Manzana, el destino más visitado de EE UU, siempre ofrece multitud de planes y experiencias y siempre, siempre, deja ganas de más. Repetirás, y lo sabes.

Elena del Amo
 | 
Foto: TomasSereda / ISTOCK

Hora bruja en Brooklyn

Sean Pavone / ISTOCK

Mucho mejor, para avistar en el avance los rascacielos de Manhattan, caminárselo no hacia Brooklyn sino desde Brooklyn. Convendrá pues tomar el metro hasta High Street y enfilar rumbo al puente, deseablemente en un día sin lluvia ni viento –una pesadilla entonces–, y al atardecer. Perfecto también pedaleárselo por su carril-bici (bikerent.nyc).

Bagels para empezar 

magnez2 / ISTOCK

Blandito por dentro, crujiente por fuera, con infinidad de rellenos posibles y un agujero en el medio. Tan neoyorquinos como la Estatua de la Libertad, los tienen para desayunar en cualquier deli que se precie. De los mejores, en el Sadelle’s del Soho, Ess-a-Bagel del Midtown, los cuatro locales del Black Seed o los otros tantos de Zucker’s Bagels, aunque la lista sería de no acabar. zuckersbagels.com 

Sin cola al Empire State

Lorenza Marzocchi / ISTOCK

Aunque King Kong no esperó para trepar hasta su antena, las colas para asomarse a sus vistas suelen ser de órdago salvo que se vaya a primera o a última hora (abre de 8 de la mañana a 2 de la madrugada). Para ahorrarse las peores, habrá que adquirir on line la entrada o tarjetas como el New York Pass o el CityPass. Para ahorrárselas todas, el más caro Express Pass. Hasta el mes de julio estará cerrada por reformas la plataforma del piso 102, aunque tiene más gracia la principal del 86, al aire libre y con un saxofonista las noches de jueves a sábado que hasta acepta peticiones. esbnyc.com

Una hora en el museo

RoBeDeRo / ISTOCK

Para los que van con prisa, las audioguías del MOMA y el Metropolitan proponen itinerarios por los highlights de su colección; del todo inabarcable sobre todo la de este último, que a su vez tiene recorridos gratuitos –también en español– liderados por voluntarios expertos en arte. El MOMA cierra por reformas del 15 de junio al 21 de octubre. moma.org y metmuseum.org

De compras por la Quinta

littleny / ISTOCK

Lo que no se encuentre por esta interminable avenida a tiralíneas, directamente no existe. Desde Tiffany, Saks o la tienda de Apple hasta Banana Republic o Gap, pasando por los modelos descamisados de Abercrombie & Fitch o, virando por la 47, el distrito judío de los diamantes. visit5thavenue.com

“Skyline” desde el agua

Tras un día sin parar –se camina de lo lindo en NY–, seguro que apetece apoltronarse en uno de los barcos de la Circle Line para admirar cómodamente los rascacielos de Manhattan. Más bonito, al atardecer. circleline.com

Con sabor español

Little Spain

En Hudson Yards, el nuevo barrio de Manhattan, ya funciona a todo pulmón el Mercado Little Spain, un espacio de 3.200 metros cuadrados con restaurantes, bares y puestos de gastronomía cien por ciento española: croquetas, tortilla, jamón ibérico, cochinillo, patatas bravas... El mercado lleva la firma, y el impulso del chef José Andrés y los hermanos Albert y  Ferran Adrià. Little Spain ha supuesto una inversión de 41 millones de dólares. 

Siempre Central Park

Andrew Bertuleit / ISTOCK

De no hacer tiempo para un picnic en sus praderas o para patinar en su par de pistas de hielo, como mínimo habrá que atravesarlo rumbo a los dinosaurios del Museo de Historia Natural o a la barbaridad de arte del Guggenheim y el Metropolitan, todos a la vera de su descomunal cuadrilátero. En verano hay representaciones gratuitas de obras de Shakespeare en un teatro al aire libre,  dentro del parque. Durante todo el año, decenas de personas rinden homenaje a John Lennon en un rincón del parque bautizado como Strawberry Fields Forever, enfrente del edificio Dakota, donde vivía el Beatle y en cuya entrada fue asesinado. centralparknyc.org 

The Highline y compañía

Sus oxidadas vías del tren, alzadas entre los edificios, se libraron hace justo una década de ser demolidas gracias a una iniciativa vecinal con crowdfunding incluido. Hoy es el parque favorito del West Side. Con suerte te cruzas con algún famoso haciendo footing que pruebas suerte con un brunch en Bubby’s, con una copa en la azotea del a la última hotel The Standard o paseando por el Chelsea Market, cuya atmósfera industrial recuerda que fue la fábrica de las galletas Oreo. thehighline.org

Ferri a Staten Island

Emulando a Melanie Griffith en Armas de Mujer, desde el extremo sur de Manhattan se puede tomar este ferri para saludar de cerca –¡y gratis!– a la Estatua de la Libertad. Mejor evitar las horas punta. siferry.com

One World Observatory

Roman Babakin / ISTOCK

Un ascensor de vértigo asciende en 47 segundos al piso 102, el más alto del rascacielos más alto del hemisferio occidental, levantado sobre el solar de las Torres Gemelas. Su observatorio, inaugurado en 2015 y a tres niveles, ofrece una panorámica de infarto. Las entradas, mejor on line para no hacer cola. La general, a 34 dólares, obliga a elegir día y hora de acceso. Las hay más caras para saltarse todas las colas, subir en cualquier momento y disfrutar de una copa en las alturas. No perderse a sus pies el Oculus, el espectacular intercambiador de transportes de Calatrava, inaugurado en 2016 con años de retraso y sobrecostes millonarios, pero al que de momento solo le han salido goteras. oneworldobservatory.com

Ópera, teatro o musical

as varias salas del Lincoln Center o el hilván de teatros que parpadean con sus luces de neón a lo largo de Broadway. Convendría asistir al menos a alguno. En Times Square, TDF vende entradas para el día con descuento. tdf.org

El Whitney Museum

AndreaAstes / ISTOCK

Hace no mucho que la institución del mejor arte americano contemporáneo se mudaba al Meatpacking District. Si al principio no convencía el exterior de esta mole diseñada por Renzo Piano, en su interior enamoran desde los ascensores de Richard Artschwager hasta las vistas desde su café en la octava planta y, por descontado, los Hopper, Warhol, Georgia O’Keeffe, Willem de Kooning, Mark Rothko y demás protagonistas de sus salas. Su terraza es un sitio ideal para tomar una copa al atardecer. whitney.org  

Tarjetas descuento

Conviene estudiarse, para elegir la más adecuada para cada cual, lo que incluyen, duran y cuestan la New YorkPASS, City Pass, Explorer Pass o Sightseeing Pass. es.nycgo.com 

De galerías por Chelsea

Nada para ponerse al día en tendencias artísticas –¡y gratis!– como un paseo por este barrio, con pesos pesados como las galerías David Zwirner, Gagosian, Matthew Marksy, Luhring Augustine o Lisson, entre decenas más. Más ambiente, el sábado. chelseagallerymap.com

Noches del Apollo

mizoula / ISTOCK

Puntal de la música afroamericana desde 1934, en el teatro más famoso de Harlem hicieron sus pinitos desde Ella Fitzgerald hasta Stevie Wonder. Difícil decidirse por un concierto, un tour a través de su historia o sus famosas galas de los miércoles para nuevos talentos. apollotheater.org

Public vs Morgan Library

La primera, sobre la Quinta, es archiconocida, de acceso gratis y con posibilidad de hacer visitas guiadas; la segunda, muy cerca, un tesoro repleto de rarezas. Ambas deliciosas. nypl.org y themorgan.org

El laberinto del metro

ablokhin / ISTOCK

Está viejo, al principio resulta enrevesado y a veces incluso se ven ratas, pero no hay forma mejor y más rápida para moverse. Imprescindible colocarse bien a la derecha en las escaleras mecánicas para no sufrir la furia de los estresados neoyorquinos. Una estación abandonada, joya del art déco, Old City Hall Station, funciona como museo de la red. mta.info

Alitas de pollo al oro

Primero fueron, a mil dólares del ala, las bagels con copos de oro del hotel Westin New York. Ahora le ha llegado el turno a las alitas embadurnadas de polvo de oro de The Ainsworth, en Chelsea y el East Village. Al menos la última excentricidad de la ciudad vertical solo cuesta 45 dólares el combo de diez piezas. theainsworth.com

Pastramis del Katz’s

Turísticos y difícilmente tan buenos como para provocar el orgasmo que en este histórico deli protagonizó Meg Ryan en Cuando Harry encontró a Sally, pero es de ley reconocer que les salen redondos tanto estos sándwiches de ternera en salmuera como los pantagruélicos Reuben y hasta los perritos del mostrador. katzsdelicatessen.com

Hamburguesas con todo

anouchka / ISTOCK

Arriesgado jugársela con algo tan serio en NY como su majestad la hamburguesa. En el histórico Delmonico’s –el primer restaurante en Nueva York que tuvo carta de vinos; el primero, también, que sirvió huevos Benedict y filete al estilo de Hamburgo–, la Benedict Burger vale cada uno de los 36 dólares que cuesta. Más que en Mc Donald’s, sí, pero es que se dirían tan de otra especie como las Sushi Burger del Redeye Grill. delmonicos.com   

Cupcakes de cine

artnstory / ISTOCK

De no habernos sacado del error las chicas de Sexo en Nueva York, las habríamos llamado magdalenas de colorines. Carrie y Miranda devoraban las del Magnolia Bakery de Bleecker Street, aunque tienen más locales, amén de serios competidores como Cupcake Market, Two Little Red Hens o Molly’s Cupcakes. magnoliabakery.com

Una pizza en Lombardi’s

Decir que son las mejores es mucho decir en esta ciudad con tanto descendiente de inmigrante italiano. Pero desde luego sí son las de la primera pizzería no ya de la Gran Manzana sino de todo Estados Unidos. Inaugurada en 1905, resiste en su viejo local de Little Italy. firstpizza.com

El dulce más famoso

martiapunts / ISTOCK

Cada día, a las 8 de la mañana, decenas de sufridos consumidores esperan tener suerte y llevarse para desayunar el dulce más famoso de Nueva York: el cronut, una mezcla de cruasán y donut que preparan Dominique Ansel Bakery, en el Soho. La producción es limitada y de ahí las colas matutinas.  

Donuts de champán

sara_winter / ISTOCK

De quinoa, sirope de arce y bacon, canela, mermelada o de champán. Los doughnuts más originales de Nueva York –doughnut es la grafía original para este dulce– están en The Doughnut Project (thedoughnutproject.com). También rayan lo sublime los de Dough Donut: de dulce de leche, flor de hibisco, chile, chocolate o maracuyá. Es una franquicia, con muy pocas tiendas; la más céntrica está en la calle 19 junto a la Quinta. doughdoughnuts.com