15 años de arte a cielo abierto en la Bretaña francesa

El Festival de Fotografía de La Gacilly reúne más de 600 obras donde la Naturaleza es la protagonista.

Estela Pérez
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Foto: Festival La Gacilly Photo

Las mayores obras de arte no se guardan en museos. Ni tampoco nacen de la mano del hombre. Para muchos, el arte esencial y primigenio brota de la naturaleza, donde surge el germen de todas las figuras y colores imaginables. El ojo humano observa este espectáculo y toma buena nota de él para, después, aliarse con las artes plásticas y representar su propia visión a través de un cincel, una paleta de colores o tras el objetivo de una cámara. Así sucede en la comuna de La Gacilly, donde se celebra el festival de fotografía al aire libre más grande de Francia. Creado en 2004, el Festival de Fotografía de La Gacilly reúne miles de visitantes en torno a imágenes de corte ético y humanista realizadas por fotógrafos y fotoperiodistas reconocidos por todo el planeta. Más de 600 escenas de gran formato que se exponen en las calles, jardines y callejones del municipio bretón. El festival se desarrolla este año del 2 de junio al 30 de septiembre, coincidiendo con la celebración de su 15º aniversario

El artífice de esta exposición de grandes dimensiones es Jacques Rocher- hijo de Yves Rocher- y la elección de La Gacilly como espacio artístico no tiene nada de casual, pues la familia tiene sus raíces en esta localización.

¿De qué sirve tener una casa en un planeta que ya no es habitable?

El festival hace un llamamiento social sobre la protección de los recursos de La Tierra que, creyendo que eran inagotables, han sido explotados hasta casi la extenuación. El Festival de La Gacilly se creó para dar a conocer, a través del impactante poder de la imagen, la frágil belleza del planeta, maltratada por la industrialización desenfrenada, abrumada por la urbanización y empobrecida por el abuso de los recursos. Las lentes de los fotógrafos, enfocadas como un acto de rebeldía, sirven para magnificar, desafiar o documentar el vínculo de los hombres con la naturaleza. Así, las imágenes de las grandes firmas de la fotografía contemporánea muestran el espectáculo de la vida salvaje frente a las megalómanas construcciones que destruyen ecosistemas enteros. Un ejercicio de aprendizaje y sensibilización vital para apreciar el entorno natural y, en consecuencia, tomar parte activa en su preservación. 

Cada año, el festival se desarrolla en torno a dos temáticas particulares: la geográfica, que propone distintos enfoques sobre la creación contemporánea propia de un país o de un continente; y el medio ambiente, que centra su objetivo sobre la problemática de la protección ambiental. En la edición de 2018, estos temas se han cristalizado en cuatro apartados: “Un planeta sobreexplotado”, “Territorio de Hombres”, “Poesía de la Naturaleza” e “Himno de La Tierra”

Un nutrido grupo formado por colectivos, fotógrafos amateurs y profesionales son los encargados de mostrar a los asistentes el mundo a golpe de obturador. En las exposiciones se encuentran las firmas de Andrea Mantovani, fotodocumentalista francesa que ha dedicado su vida a capturar los procesos de cambio social; Ben Stirton, reconocido fotoperiodista especializado en desastres humanitarios; Catalina Martin-Chico, fotógrafa franco-española especializada en Oriente Medio;  Chris Jordan, cuyas obras artísticas se caracterizan por la denuncia a la sociedad de consumo; o Claudia Andujar, fotoperiodista brasileña conocida por su trabajo en la comunidad Yanomami en la Amazonia. 

Además de las exposiciones, desde el festival se han organizado una serie de actividades complementarias. Durante los meses de julio y agosto, los visitantes podrán asistir a talleres, cursos, proyecciones y mesas redondas que ahondan en el mundo del arte y en la concienciación sobre la protección del medio ambiente.