Las principales incidencias en los viajes de invierno a la nieve

Según el consejo Superior de Deportes, la afición por los deportes invernales aumenta cada año en España. Practicar estas actividades es divertido, pero implica riesgos. Por eso es importante llevar un equipo en buenas condiciones, respetar las normas FIS y llevar un seguro especializado en deportes de invierno.

Virginia Nieto-Sandoval
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Foto: Ximena Maier

1. ¿Qué porcentaje de accidentes en la nieve necesitan asistencia médica?

Un 6% de los esquiadores y snowboarders sufren alguna incidencia de salud.

2. ¿Cuáles son los percances más habituales en las pistas?

El 90% son caídas y colisiones con otros esquiadores o con objetos.

3. ¿Qué tipo de lesiones provocan estas incidencias?

Las más comunes son roturas de ligamentos, traumatismos y lesiones internas.

4. ¿Qué coste suponen?

El importe medio supera los 500 euros, aunque la cifra puede elevarse si es necesario realizar un rescate en pistas o utilizar un vehículo medicalizado. La cantidad de dispara si el accidente tiene lugar en estaciones fuera de España, pudiendo llegar a superar fácilmente los 6.000 euros.

5. ¿Qué ayuda a evitar lesiones?

Es conveniente que prepare su cuerpo para el esfuerzo al menos un mes antes de esquiar. Los deportes más convenientes son los aeróbicos, como gimnasia de mantenimiento, jogging y natación. Ponga una especial atención sobre todo a tobillos, rodillas, los músculos de las piernas y la flexibilidad.

6. ¿Y si mientras practico deportes de nieve hago daño a alguien o algo?

Podría tener responsabilidad privada si el daño se ha producido por no observar las obligaciones establecidas por la Federación Internacional de Esquí (FIS), teniendo que hacer frente a costes judiciales.

7. ¿Cómo debo comportarme como esquiador según las normas FIS?

Debe evitar poner en peligro a los demás esquiando de una forma controlada en función de las condiciones del terreno y la afluencia de público. Sea precavido al adelantar, entrar en pista, comenzar a deslizarse o girar hacia arriba. Evite parar en los pasos o estrechos sin visibilidad; si sufre una caída en estos lugares, ha de dejar libre la pista lo antes posible. Asimismo, tiene que subir o bajar a pie por el lateral de la pista, respetar el balizaje y señalización y, en caso de accidente, prestar socorro.

8. ¿A qué considera una aerolínea "equipaje de esquí"?

Las aerolíneas definen equipaje de esquí a un par de esquís, un par de bastones y un par de botas; o bien, una tabla de snowboard y un par de botas.

9. ¿Tengo que pagar en una aerolínea por llevar equipaje de esquí?

Para las compañías aéreas convencionales, el equipaje de esquí forma parte del peso máximo que puede transportar cada viajero de forma gratuita, de manera que solo cobran aparte si se excede dicho peso o el número de piezas autorizadas. Sin embargo, algunas compañías low cost exigen un pago extra al considerar el equipaje de esquí como material especial o deportivo.

10. ¿Cómo me ayuda un seguro de esquí en estas situaciones?

Los seguros cubren gastos médicos, asistencia sanitaria, hospitalización, rescate en pistas y repatriación o pérdida de servicios. También hacen frente a los gastos que se derivan de responsabilidad civil privada, es decir, los daños que provoque involuntariamente a terceros. Igualmente cubren los problemas con el equipaje, como rotura, demora en la entrega y pérdida, algo importante en el caso de estos viajes porque los clientes suelen facturar su equipaje de esquí.

Y además...

• Si vuela en conexión con diferentes aerolíneas, deberá comprobar la franquicia de equipaje que le permite dicha combinación, ya que puede variar en función de la aerolínea.

• Para evitar lesiones, hay que realizar un calentamiento previo, con ejercicios de flexibilidad articular. Y abandonar la actividad al notar los primeros síntomas de cansancio.

• La seguridad depende del buen estado del equipo. Los cantos de los esquís han de estar perfectos y la suela bien encerada. Los cierres de las botas deben funcionar correctamente, sin que exista ningún pliegue o bulto en el punto de contacto entre la bota y la talonera de fijación. Para conservar las fijaciones, hay que aplicarles unas gotas de aceite lubricante.