Innsbruck, la capital de los Alpes

Aquí donde el invierno esquía se puede vivir una de las experiencias invernales más originales y apasionantes.

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Foto: © 2004 | TVB Innsbruck

En esta ciudad de 120.000 habitantes es muy habitual encontrarse a personas vestidas con traje de esquí, botas de nieve y esquís sobre el hombro que van de camino a la estación del funicular Nordkettenbahn que llega en 20 minutos a las estaciones de esquí donde encontrarán un funpark y los descensos más abruptos de la zona.

Dada su cercanía con Innsbruck, el Skylinepark de la Seegrube/Nordkette es conocido como "incity". La espectacular vista sobre la ciudad atrae tanto a esquiadores como a los amantes del sol que acuden a la gran terraza panorámica situada a 1.400 m de altitud que permite contemplar el centro de Innsbruck a vista de pájaro.

La Nordkette (cordillera norte) se encuentra a 2.000 metros de altitud y es solo una de las nueve estaciones de esquí de la Olympia SkiWorld Innsbruck, que incluye también las pistas de la estación de esquí del glaciar de Stubai y de Kühtai. Todas estas pistas cuentan con un funpark y muchos descensos de nieve virgen para freerider. Por otra parte en la pista de Innsbruck-Igls se pueden practicar descensos por canales de hielos practicando las diferentes modalidades: bobsleigh, luge o sentado en wok.

Todas las pistas de Innsbruck cuentan con iluminación nocturna. El esquí nocturno es una experiencia que nadie tiene que perderse. Al igual que las bajadas en trineo nocturnas, que empiezan con una buena caminata hasta un refugio donde reponer fuerzas antes de emprender la merecida bajada al valle montado sobre un trineo. Algo más tranquilo, muy romántico e idílico son las salidas con trineos tirados por caballos o las excursiones con raquetas de nieve por silenciosos bosques nevados. Numerosos senderos preparados para excursiones por la nieve y pistas de esquí de fondo, incluidas las pistas de esquí de fondo de alta montaña que gozan de vistas panorámicas, complementan la oferta invernal de Innsbruck y sus pueblos.

Deporte y ciudad están unidos en Innsbruck, por ello no hay que perderse una visita al impresionante castillo renacentista de Ambras, el suntuoso palacio imperial o el museo de arte popular de Tirol. Para visitar todos estos lugares, entre tanta actividad deportiva, lo mejor es comprarse la tarjeta Innsbruck Card que incluye muchos de los puntos de interés en la ciudad y en los alrededores.

Alrededores de Innsbruck
Los 25 pueblos que rodean Innsbruck ofrecen más que actividades deportivas. Son localidades ubicadas en soleados altiplanos al sur y oeste de Innsbruck y en los valles cercanos a la capital, muy pintorescos, con atractivas iglesias en el centro, antiguos caseríos y fuentes. Son pueblos vivos cuyos habitantes viven y trabajan en la misma localidad. La amplia oferta de hoteles, fondas, y pensiones incluye estancias wellness, vacaciones en familia y grandes momentos culinarios. Pero hay también ofertas un poco más inusuales: así, en el Iglu VIllage de Kühtai puede dormir en un palacio de hielo y en los apartamentos de AlpinLodges en Kühtai encontrará un toque de lujo combinado con grandes vistas a las nevadas cumbres alpinas. Kühtai ofrece también un alojamiento muy noble con una decoración espléndida: el castillo de caza Jagdschloss Kühtai.

Después de todo un día dedicado a los deportes de invierno en las pistas y senderos alpinos, toca volver a la ciudad para el "après-esquí in the city". La oferta es muy variada: vinotecas, lounges, cervecerías y restaurantes, donde podemos escoger entre establecimientos que ofrecen platos de alta cocina o antiguas fondas decoradas con el tradicional estilo tirolés, donde sirven cocina tradicional.

Antes de ir a cenar puede que nos quede un poco de tiempo para ir de compras por la renovada calle Maria-Theresien-Strasse con sus nuevos grandes almacenes Kaufhaus Tyrol y las galerías Rathausgalerien.

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