El Parador más espectacular está al borde de un acantilado en una de las ciudades más bonitas de España
El alojamiento en un viaje es uno de los puntos más importantes, y elegir un Parador es una apuesta segura.

Un Parador no es un alojamiento cualquiera. La Red Nacional de Paradores de España cuenta con diferentes espacios históricos que en su momento se utilizaron como palacios, castillos o monasterios. Son edificios emblemáticos que han sido adaptados para que ahora podamos hospedarnos y disfrutar del entorno en el que se encuentran, así como de los servicios que prestan. Están repartidos por todo el territorio, pero hoy nos quedamos con uno ubicado en un lugar privilegiado del sur.
Nos adentramos en Andalucía para descubrir uno de los Paradores más espectaculares del país, desde donde contemplar unas vistas únicas en el mundo. En la provincia de Málaga, concretamente en Ronda, se erige este alojamiento inigualable. Se encuentra junto al emblemático Puente Nuevo y sobre la antigua Casa Consistorial, en lo alto de un acantilado encima del río Tajo. Es una suerte de balcón que se asoma a un valle de 120 metros de profundidad.
El mejor alojamiento de Málaga
Además de contar con una panorámica increíble, su interior también es de cuento. Acogedor y luminoso, "marcado por los colores vibrantes y alegres de su decoración", tal y como reza la página web, en este Parador es posible disfrutar de una gran piscina mientras nos alojamos en un dúplex u organizamos eventos en alguno de sus elegantes salones. Funciona desde 1994 y conserva la fachada del antiguo Ayuntamiento sobre el que se levantó.

En sus muros, que también incluyen el antiguo mercado de abastos, puede apreciarse un testimonio "desde el Romanticismo y la cultura goyesca, hasta el expresionismo, la cultura pop o la abstracción geométrica". Las habitaciones están perfectamente diseñadas para combinar la esencia original con todos los servicios modernos necesarios. Además, en su restaurante es posible degustar las delicias más populares de Málaga y toda Andalucía.

El restaurante de este Parador "incluye los platos andaluces más tradicionales junto a recetas de la cocina mediterránea, con especialidades de la serranía y platos con reminiscencias taurinas". Por otro lado está El Manzel de Ronda, "un espacio gastronómico con entidad propia, carta más informal y con raciones para compartir representativas de las comarcas malagueñas". Entre sus platos destacan el ajoblanco, los boquerones rellenos o la alboronía.
Disfrutar de la ciudad
Desde la propia red de Paradores recomiendan explorar el entorno de Ronda, apreciando su herencia árabe a orillas del Guadalevín o paseando por el Puente Nuevo, la Alameda del Tajo o la Plaza de Toros de la Real Maestranza de Caballería. Además, es posible visitar monumentos como los palacios de Mondragón y Salvatierra. Otros lugares para visitar son las Murallas y Puertas Islámicas, la Iglesia del Espíritu Santo o el Convento de Santo Domingo.

Así como descubrir el entorno natural en el que destacan el yacimiento de Acinipo, la Cueva de la Pileta, la Sierra de Grazalema, Los Alcornocales o la Sierra de las Nieves. Ronda es una de las ciudades más bonitas de Málaga -y una en las que mejor se come de toda la provincia- y no hay mejor forma para recorrerla que hospedándose en este impresionante Parador que no deja a nadie indiferente, tanto con su interior acogedor como con su privilegiado entorno.
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