El Parador más espectacular de España es un castillo del siglo IX con vistas panorámicas en el que te puedes quedar a dormir
Viajamos hasta el corazón de Cataluña, en la comarca del Bagés, para descubrir en el Parador de Cardona un edificio medieval que soportó todas las guerras en el que hoy te puedes quedar a dormir.

Corría el año 801 cuando, en un alto de la provincia de Barcelona, los locales vieron cómo Ludovico Pío, el hijo de Carlomagno, reconquistaba el territorio de las manos de los musulmanes.
El territorio recuperado al sur del río Cardener pasó a mano de la familia Cardona, uno de los linajes más poderosos de la zona. Allí se construyó, años después, el castillo que hoy podemos visitar. Y es que en sus 11 siglos de historia, ha resistido todas las guerras que ha presenciado sin doblegar jamás su voluntad. Hoy esta edificación que mira sobre el pueblo de Cardona se ha convertido en un parador lleno de encanto para los amantes de la historia.

Así es el Parador de Cardona
Dominando el paisaje, en lo alto de una colina desde la que se disfrutan vistas panorámicas a los alrededores, se alza el Parador de Cardona. Esta fortaleza del siglo IX cuenta con fosos, torres, arcos y murallas góticas. Uno de sus puntos más populares es la torre Minyona, una construcción de 10 metros de altura donde, según la leyenda, los señores de Cardona encerraron a su hija para evitar que se reuniera con el joven musulmán del que se había enamorado.

El interior del parador, listo para acoger nuevas historias, ha sido restaurado y amueblado con piezas de inspiración medieval catalana. Comodidades actuales como televisores, ascensores y climatización se dan la mano con mobiliario de madera maciza para completar el viaje en el tiempo que comienza al traspasar sus puertas.

Abajo, en el restaurante, se apuesta por una gastronomía basada en la cocina tradicional catalana. Los platos que allí se sirven están elaborados con productos locales siguiendo recetas históricas; y se degustan en una galería de arcos propia de un rey feudal.

Qué hacer en una visita al Parador de Cardona
Además del encanto de perdernos en los pasillos de esta fortaleza medieval mientras imaginamos las escenas que han ocurrido en ellos, el parador tiene vistas al pueblo de Cardona, cuyo casco antiguo está declarado Bien Cultural de Interés Nacional. Un paseo por el municipio nos hará descubrir que sus calles empedradas conservan toda su esencia medieval; y nos invitan a perdernos por ellas sin mapa ni reloj.

A pocos kilómetros se encuentra la Montaña de Sal, un fenómeno natural con galerías minerales de los cuales conocemos 120 metros, pero sabemos que su diapiro se extiende hasta 2 kilómetros bajo la tierra. En su interior hay una de las mayores minas de sal potásica del mundo, la Mina Nieves de Cardona.
Además, el Parador de Cardona es un destino ideal para amantes de las rutas de senderismo, ya que hay muchas que parten de este punto para explorar todo el valle.
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