El mejor hotel del mundo está en Marrakech y es el lugar perfecto para los amantes del lujo, la cultura y la autenticidad
En el centenario de su fundación, el hotel La Mamounia, se erige como el mejor hotel del mundo, celebrando cien años de hospitalidad, arte y gastronomía en el corazón de Marrakech. Este icónico hotel, que ha sido testigo de la historia y refugio de celebridades y líderes mundiales, conmemora su historia con una serie de eventos y renovaciones que realzan su esencia única. Disfrutar de una noche de primavera en una habitación con vistas al Atlas es una experiencia que debes realizar, por lo menos, una vez en tu vida.

Dormir en la Mamounia, despertarse viendo el Atlas mientras escuchas el canto de los pájaros y en baile de las palmeras con la brisa, desayunar al borde de su majestuosa piscina y acabar el día cenando en uno de sus emblemáticos restaurantes es el mejor regalo que te puedes hacer. Además, el hotel está de cumpleaños y para celebrar su centenario, ha llevado a cabo una renovación integral bajo la dirección del famoso dúo de diseñadores Patrick Jouin y Sanjit Manku.
Esta transformación ha realzado la belleza del hotel, fusionando la artesanía marroquí con un diseño contemporáneo que respeta su rica herencia cultural. Para esta reforma han sido necesarios tres meses y 300 artesanos para repensar estos lugares, y crear un escenario de nuevas experiencias diseñado a medida, que honra la tradición marroquí de acogida y generosidad. La luz surge allí donde aterriza la mirada, a veces tímida, a veces descarada. Uno de los elementos más destacados es la Lámpara del Centenario, una escultura colosal y luminosa que adorna el vestíbulo central, simbolizando la fusión de la feminidad bereber y el saber hacer contemporáneo.

Gastronomía de estrella Michelin, Grands Crus y música en directo
Durante el último fin de semana de abril, La Mamounia ofreció una experiencia sensorial única que combinó la alta gastronomía, los vinos más prestigiosos de Borgoña y la música clásica. Las veladas comenzaron con una cata de vinos en el patio del restaurante Le Marocain, seguida de un concierto al aire libre con piezas de Mozart, Beethoven y Gershwin. Posteriormente, se sirvió un cóctel en la terraza del Bar Majorelle, donde se brindó con el exclusivo Champagne Taittinger-Mamounia Centenary Cuvée.
La cena del viernes 25 de abril presentó un menú marroquí acompañado de Grands Crus de Borgoña, culminando en una "Paulée", donde los invitados compartieron botellas de vino en un ambiente embrujado. El sábado 26, la cena de gala contó con la presencia de los chefs con estrellas Michelin Stéphanie Le Quellec y Marc Haeberlin, así como del maestro quesero Bernard Antony, ofreciendo una experiencia culinaria inigualable.
Los restaurantes y su sala de cine íntima
La Mamounia es símbolo de lujo y cultura, y ofrece experiencias que deleitan todos los sentidos y que crean recuerdos inolvidables. Sus restaurantes, cada uno con un ambiente único y unos detalles que llenan la atmófera de exquistez y tradición, cuentan con una cocina de primer nivel. Además, el hotel cuenta con un huerto propio, al final del jardin, con infinidad de especies, hierbas aromáticas y verduras para su consumo.
Le Marocain: tradición reinventada
Le Marocain, ubicado en un riad dentro del parque del hotel, ofrece una experiencia culinaria que celebra la riqueza de la cocina marroquí. En un entorno de mosaicos y jardines, los comensales disfrutan de platos tradicionales maridados con vinos excepcionales, en un ambiente que evoca el arte de vivir marroquí.
Restaurantes L’Italien & L’Asiatique par Jean-Georges
El chef Jean-Georges Vongerichten firma dos propuestas gastronómicas que transportan a los comensales a diferentes rincones del mundo. L’Italien ofrece una trattoria de lujo con platos italianos clásicos, mientras que L’Asiatique fusiona sabores de China, Japón y Tailandia en un entorno íntimo y sofisticado. Uno de mis preferidos.
Pierre Hermé: la dulzura del lujo
El reconocido pastelero Pierre Hermé añade un toque dulce a La Mamounia con su boutique, su Salón de Té y la carta de postres en la Galería Majorelle. Cada creación es una obra de arte que combina la tradición pastelera francesa con la innovación y la creatividad.
Diseño en cada detalle
Con motivo del centenario, La Mamounia presenta una edición especial de vajilla de porcelana diseñada por Adam Amazdaou, ganador del concurso "Cuéntame la historia de La Mamounia en seis platos". Esta colección, producida por Bernardaud, refleja la historia y la estética del hotel en cada pieza.
El rincón secreto que no te puedes perder
La Mamounia no deja de sorprenderte. En una discreta prolongación del Bar Le Churchill, la sala de Cinéma de La Mamounia es una de las deliciosas sorpresas de terciopelo con veinte plazas, reservada exclusivamente a los huéspedes que pueden ver desde proyecciones de películas de los años 20 como partidos de fútbol de infarto. Una sorpresa guardada detrás de una puerta secreta.
La Mamounia no celebra simplemente cien años de historia, sino de arte de vivir. Un siglo después de su nacimiento, este palacio sigue siendo mucho más que un hotel: es un refugio de elegancia, donde cada rincón cuenta una historia y cada experiencia —desde un bocado gourmet hasta el canto de un pájaro al atardecer— se convierte en un recuerdo imborrable. La Mamounia es un destino imprescindible para los amantes del lujo, la cultura y la autenticidad. Porque aquí, el tiempo se detiene... para saborearlo mejor.
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