¿Un hotel con Alpacas? El destino que vas a querer visitar en Cantabria
Este hotel cántabro tiene una valoración de 5 estrellas sobre 5, y es uno de los alojamientos rurales más curiosos que encontrarás en los alrededores.

En VIAJAR nos encanta descubrir sitios increíbles para que tu próximo viaje sea una experiencia completamente única. Desde un hotel que fue un búnker nazi, hasta un faro que se ha convertido en un lujoso alojamiento. Pero hoy no nos queríamos arriesgar tanto, y hemos buscado un lugar que combina relajación, naturaleza... ¿Y alpacas?
Nos vamos hasta el norte, más concretamente hasta Entrambasuaguas, un municipio ubicado en Cantabria que está integrado en la comarca de Trasmiera. Gracias al poderoso paisaje que reina en el norte nos encontramos con el lugar perfecto para alejarse de la locura de la ciudad, rodeados de la naturaleza más pura de nuestro país. Es aquí, entre estos montes verdes— no has visto el verde hasta que vas al norte de España, te lo aseguro— donde encontramos un lugar curioso y perfecto para hacer una escapada rural única y diferente al resto. Únicamente están a cargo de este lugar dos personas, eso sí, muy bien acompañadas, puesto que si te quedas en este pequeño hogar rural compartirás estancia con: un gato, cinco perros terranova y dos alpacas llamadas Michael y Frankie. ¿Quieres conocer de qué lugar te estoy hablando? Pues te lo cuento.

Así es la Posada El Molino de Cantabria: un refugio rural único
En el municipio de Entrambasaguas encontramos una afluencia de agua que serpentea: es el río Riaño. Si sigues este río encontrarás la Posada El Molino de Cantabria. Si hay algo que caracteriza esta posada es su gran terreno, haciendo de ello un auténtico refugio rural donde pasar unos días únicos. Dos edificios forman este encantador lugar: el primero el molino, que data del año 1766 y que Olga y Jesús pasaron dos años rehabilitándolo para formar ahí su casa. Estos son nuestros protagonistas de hoy, una pareja que como muchos otras personas antes que ellos, tomaron la difícil decisión de dejar atrás sus antiguas profesiones y comenzar un sueño del que ahora pueden estar muy orgullosos.

Su objetivo lo encontramos en el segundo edificio: crear un hogar en medio de la naturaleza en el que acoger a gente. Como ellos mismos dicen, este lugar está hecho para "leer, escuchar música o tomarse una copa... siempre sin prisas." Todo ello con la mejor compañía posible: sus animales, cinco terranovas, un gato y dos alpacas. Estas últimas quizás son el animal que no esperabas encontrarte en una posada, pero ten por seguro que hacen la experiencia completamente única.

Con una parcela de 1,2 hectáreas, puedes llevar a tu mejor amigo sin preocupaciones: esta posada es Pet Friendly. Aunque sea perfecta para cualquier epoca del año, quizás es un poco más apetecible durante verano, donde puedes disfrutar de la "pequeña playa" que forma el río, y el bosque que ladea el alojamiento. Todo en conjunto hace que esta posada sea como encontrar agua en el desierto: un espejismo. Cuando quieras darte cuenta, tu estancia se habrá acabado y sentirás que te estas alejando de casa.

Un 100% de clientes contentos
A los números me remito: este alojamiento rural tiene las 5 estrellas sobre 5 y ni una sola reseña negativa. Entre los que más destacan encontramos el servicio ofrecido por la pareja— Olga y Jesús te hacen sentir como el tu propia casa—, el ambiente, las instalaciones y el desayuno... No hay nada que la gente no haya disfrutado, y gracias a ellas nos damos cuenta de que la experiencia de venir a este lugar es muy diferente a cualquier otro alojamiento que hayas visitado antes.

En cuanto a los precios, la posada ofrece una habitación doble por 100 euros y una habitación grande por 140 euros la noche, ambos con desayuno incluido. La opción más económica la ofrecen con La Casuca del Avis, un pequeño vagón de madera situado en el jardín: su precio es de 90 euros por noche con desayuno incluido. Para llegar hasta aquí desde Santander lo mejor es acercarse en vehículo propio por la carretera de la S-10, aunque también puedes llegar con el trasporte público cogiendo un autobús desde Santander hasta Riaño.

Resulta que hemos encontrado una joya rural única escondida entre los árboles de Cantabria. Por su peculiaridad, cuidado y atención, La Posada el Molino de Cantabria es más que un alojamiento, y estoy segura de que una vez que lo visites acabarás dejando tus 5 cinco estrellas.
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