El doble palacio y castillo medieval transformado en Parador: una joya del renacimiento español con elementos mudéjares y galerías porticadas
Cuenta con unas vistas increíbles a la Sierra de Gredos y mezcla a la perfección el pasado con el presente.

Dicen que viajar en el tiempo es imposible, pero es más fácil de lo que piensas. A tan solo 2 horas en coche desde Madrid, en la provincia de Toledo se encuentra uno de los pueblos medievales por excelencia. Sus calles, edificios y monumentos son capaces de llevar al pasado a todo el que los visite. Además, tiene uno de los hoteles más especiales de España.

Es uno de los casi 100 Paradores que hay en España y el lugar perfecto para desconectar y olvidarse por unos días de los quehaceres de la rutina. Está situado en una colina que le permite tener vistas a la Sierra de Gredos y, desde 1930, es el primer Parador situado en un edificio histórico, siendo en este caso uno de lo más curioso: un doble castillo medieval.
Un hotel con dos castillos
El Parador de Oropesa se encuentra en el Castillo de los Álvarez de Toledo, quienes en su momento fueron los condes de Oropesa. El conjunto monumental está formado por el Castillo Viejo, construido entre los siglos XII y XIII como fortaleza árabe; y el Castillo Nuevo, erigido a principios del siglo XV como palacio.
Cuenta con una decoración de época evidente en estancias como el salón de artesonados mudéjares o el patio de armas, pero todo el hotel y sus habitaciones están hechos para conectar el pasado con el presente de la forma más eficiente y, además de hacerte sentir en la Edad Media, brindarte todos los servicios posibles como aire acondicionado, wifi gratuito, televisión, piscina y un restaurante ideal para probar la cocina típica de La Mancha.

Un pueblo de cuento
Oropesa es una de las villas medievales más destacadas de España y, aparte de un doble castillo espectacular, tiene otros lugares que parecen sacados de un cuento. Algunos de ellos son la Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, construida entre los siglos XVI y principios del XVII y declarada Bien de Interés Cultural; el Convento de Nuestra Señora de la Misericordia, fundado en 1618 por el Conde de Oropesa; o las Casas Consistoriales, ubicadas en la Plaza del Navarro, el corazón de la localidad.
Un pasadizo inusual
Con menos de 3.000 habitantes, Oropesa es muy fácil de recorrer, por lo que lo mejor es que te adentres en ella y te pierdas por sus calles. Es más, si lo haces te encontrarás con El Pasadizo, una construcción del siglo XVII que hace muchos años se intentó que sirviera para que los nobles cruzaran a la iglesia desde su palacio sin necesidad de tocar el suelo. Sin embargo, el proyecto nunca se pudo completar.
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