
Cayo Levantado: el verdadero paraíso de República Dominicana se encuentra en una isla dedicada al hedonismo
Frente a la exuberante costa de Samaná, esta isla es el hogar de un exclusivo alojamiento que, con la sostenibilidad por bandera, ofrece una experiencia de bienestar única gracias a sus lujosos servicios y al entorno paradisíaco que lo envuelve.
Sumergirse en la cultura local al mismo tiempo que disfrutamos de la belleza dominicana más auténtica, esa de playas bañadas por aguas turquesas y acariciadas por palmeras, es más que una realidad en Cayo Levantado. Un refugio sublime que fue escenario de un mítico anuncio de ron en los años 90, motivo por el que lleva el sobrenombre de Isla Bacardi. En ella se encuentra el alojamiento más exclusivo del Grupo Piñero, con atractivas propuestas de bienestar que garantizan estancias únicas y llevan el concepto de todo incluido a otro nivel. Aquí no encontrarás bufés con platos recalentados, termos de bebidas alcohólicas o música de reguetón o bachata a un volumen infernal.

Sus 218 suites y villas -repartidas entre el edificio principal, los jardines o a pie de playa- siguen un estilo caribeño con motivos marinos, florales o de fauna combinados con perfectas líneas contemporáneas. Muchas de ellas cuentan con una pequeña piscina en sus terrazas, aunque es en sus detalles donde se termina de evidenciar la excelencia, como en los elementos decorativos realizados por artesanos locales, en los obsequios que cada noche dejan sobre la almohada o en el minibar con todo incluido. Y cuando éste se vacía, reponerlo es tan fácil como mandar un mensaje, a través del teléfono móvil, al 'ambassador' personal asignado.

La aventura en este paraíso de República Dominicana da inicio en el embarcadero de Simi Báez, donde ya se comienza a sentir el bienestar y el lujo de Cayo Levantado Resort, las dos características más representativas del establecimiento. Y es que acceder a él tan solo es posible tras 15 minutos de trayecto en barco, lo que ya de por sí es garantía de su exclusividad. La arquitectura victoriana del coqueto muelle de la isla continúa reflejada en el establecimiento, con fachadas de madera pintadas en blanco y techos azules.

El lujo responsable de Cayo Levantado
Cayo Levantado se ubica al este del país, frente a los frondosos parajes de Samaná y muy cerca del Parque Nacional de Los Haitises, el cual descubre, entre cuevas y manglares, huellas de la cultura taína que tan presente estuvo en estas tierras. Pero esta isla de anuncio también está dotada de un ecosistema abrumador que el resort se encarga de salvaguardar por medio de un equipo de biólogos, recuperando numerosas especies endémicas. Para disfrutar de él bastará con recorrer Cayo Levantado, algo que es posible hacer caminando debido a su reducido tamaño. Una de sus playas suele estar frecuentada por dominicanos y turistas que llegan por la mañana y la abandonan a las cuatro de la tarde, hora en la que la isla permanece para uso exclusivo de los clientes del hotel.

A la privilegiada localización de Cayo Levantado se suma su diseño integrado en la naturaleza que lo envuelve, sumergiendo a los huéspedes en el sosiego más placentero. El compromiso de Cayo Levantado con el medio ambiente va mucho más allá. Los plásticos de un solo uso no se utilizan, los residuos se tratan a través de un biodigestor y el uso de energías alternativas está implementado en gran medida. Ejemplo de ello es que producen agua por condensación o que obtienen muchos de los productos de sus propios huertos, minimizando así la contaminación. Además, en cada habitación hay una pantalla que permite comprobar la cantidad de energía que se consume en ella.

Todo se controla con un brazalete. Desde las reservas en sus cinco restaurantes a la apertura de la puerta de la habitación. La oferta gastronómica está diseñada para que, después de una semana en el hotel, los huéspedes continúen con ganas de seguir probando los platos dominicanos de Senda, la propuesta japonesa-peruana de Carey o los desayunos de Palma Real. Después de una deliciosa comida, no hay que perderse el café de especialidad de La Molienda.
Bienestar omnipresente
Desde los menús de su restaurante al aire libre, Santa Yuca, al centro holístico Yubarta, Cayo Levantado sabe sumergir en un gran bienestar, ya sea físico, mental o incluso espiritual. Para ello tan solo habrá que seguir uno de los cuatro caminos que guían hacia el momento vital de cada cliente: refresh (reactivar el cuerpo), restore (revitalizar el cuerpo), renew (renovar el equilibrio) y relax (alivio del estrés). Las cuatro “r” reparadoras se apoyan en un completo equipo de nutricionistas y preparadores físicos para adaptar sus programas a las necesidades particulares de los huéspedes.

Clases de aeroyoga, meditación con cuencos tibetanos y otras muchas actividades se desarrollan cada día en Yubarta, un espacio compuesto por grandes palapas y un cenote al abrigo de jardines tropicales. El nombre de este poderoso lugar, dedicado a la espiritualidad y al bienestar en plena conexión con el destino, hace honor a las más de 2.000 ballenas jorobadas que, entre los meses de invierno, asoman por las aguas de profundos azules, terminando de conectar a los huéspedes con la naturaleza abrumadora de este paraíso.
