61 habitaciones, un chef con tres estrellas Michelin y un edificio centenario: el nuevo hotel de los Jerónimos que se ha convertido en templo del lujo silencioso
Un edificio con historia propia, sede de la industria azucarera española de principios del siglo XX, reabre sus puertas convertido en refugio de lujo discreto en el corazón cultural de Madrid.

Un hotel en pleno centro de Madrid que se ha convertido en epicentro del lujo. / Mercer Hotels
Hay barrios en Madrid que no necesitan levantar la voz para imponer su carácter. Los Jerónimos es uno de ellos: calles estrechas y silenciosas a un paso del bullicio del Paseo del Prado, fachadas señoriales que no buscan llamar la atención y una proximidad casi doméstica con algunos de los museos más importantes del mundo. Ahí, en el número 5 de la calle Ruiz de Alarcón, acaba de abrir sus puertas el Mercer Hotel Madrid 5*GL, un proyecto que convierte en experiencia de viaje algo que hasta ahora era solo un edificio con memoria: la antigua sede de la Sociedad General Azucarera de España.

Recepción del Mercer Hotel Madrid 5*GL / Mercer
El edificio se construyó en 1905 por encargo de la industria azucarera nacional, en un momento en que España reorganizaba buena parte de su tejido productivo tras la pérdida de las últimas colonias. El encargo recayó en Enrique María Repullés y Vargas, arquitecto de la Casa Real y responsable también del Palacio de la Bolsa de Madrid, cuya firma explica el aire institucional y a la vez ornamental de la fachada. Más de un siglo después, ese mismo inmueble —catalogado y protegido— es el tercer gran proyecto de Mercer Hoteles, cadena nacida en 2005 con hoteles ya consolidados en Barcelona y Sevilla, y el de mayor capacidad de toda la colección: 61 habitaciones y suites. "El pasado de la Azucarera es el punto de partida que inspira la experiencia Mercer en Madrid", resume Pedro Molina, fundador y CEO de la cadena, sobre un proyecto que no esconde su origen industrial sino que lo convierte en argumento.

Redacción Viajar
El edificio y su historia: de la Azucarera al Gran Lujo
Rehabilitar un inmueble protegido de este calibre no es una cuestión de reforma, sino de traducción. La intervención, liderada por el estudio RCCyP Arquitectura en coordinación con la Dirección General de Patrimonio del Estado, ha tenido que conciliar dos exigencias que rara vez se llevan bien: conservar lo que el edificio tiene de irrepetible y dotarlo de las prestaciones que exige hoy un cinco estrellas gran lujo. El resultado se aprecia en los detalles que sobreviven: molduras originales, carpinterías y elementos que hablan de otra época conviviendo, sin fricción, con un interiorismo firmado por Andreu Carulla Studio que ha tomado la memoria de la Azucarera como hilo narrativo de todo el proyecto.

Salón de la suite del Mercer Hotel Madrid 5*GL / Mercer
Ese diálogo se traduce en materiales muy concretos: suelos de roble, carpintería de nogal y baños revestidos en granito Rosavel, elegidos no por capricho decorativo sino porque sostienen visualmente el relato del edificio. Es un lujo que no necesita gritar su condición de tal —de ahí que se le haya calificado como "templo del lujo silencioso"— y que encuentra en el bienestar uno de sus argumentos más sólidos: un gimnasio de alta gama abierto las 24 horas, con posibilidad de entrenador personal bajo petición, y un spa pensado como paréntesis urbano, con piscina climatizada, sauna, jets de hidromasaje y cabinas dobles de tratamiento.
La experiencia de alojarse: Eneko Atxa, coctelería de autor y bienestar
Si el edificio es el argumento arquitectónico, la propuesta gastronómica es el argumento sensorial. La Sociedad Gastronomika, restaurante del hotel, está liderado por Eneko Atxa, cocinero vasco con tres estrellas Michelin y una estrella verde en Azurmendi (Larrabetzu, Vizcaya), que traslada a Madrid una cocina profundamente ligada al paisaje y a la memoria del producto. El espacio incluye una cocina vista con capacidad para doce comensales y una bodega-comedor privatizable para dieciséis personas, pensada tanto para la cena de pareja como para el encuentro que exige discreción absoluta. El menú degustación no es una versión reducida de Azurmendi, sino su traducción a un nuevo territorio: mismo lenguaje, distinto acento.

Plato de La Sociedad Gastronomika, el restaurante de Eneko Atxa en el hotel. / Mercer
La coctelería del hotel se llama Dry Martini y lleva la firma de Javier de las Muelas, uno de los nombres imprescindibles de la coctelería española contemporánea: creador del mítico Gimlet en Barcelona en 1979 y del Dry Martini original de la Ciudad Condal, bar reconocido durante siete años consecutivos entre los World's 50 Best Bars. En Mercer Madrid, De las Muelas extiende ese mismo concepto a una barra propia dentro del hotel, con una carta que combina grandes clásicos de la coctelería internacional con propuestas de autor pensadas para el ritmo pausado de un gran lujo. Su filosofía, resumida por él mismo en la máxima de que en coctelería la sencillez es la mayor sofisticación, se traduce aquí en cócteles que priorizan el producto genuino por encima del artificio, en un espacio que funciona tanto para la copa de sobremesa como para el after-dinner más prolongado.

Creación de la coctelería Dry Martini del hotel. / Mercer
Qué hacer y qué ver en los alrededores del hotel
Elegir Mercer Madrid como base no es solo elegir un hotel, es elegir una posición estratégica dentro del llamado Triángulo del Arte. El Museo del Prado y el Thyssen-Bornemisza quedan a un paseo corto, y el Reina Sofía completa el trío a poca distancia caminando. Justo enfrente, la Puerta de Alcalá marca la entrada natural a El Retiro, donde merece la pena perder la tarde entre el Palacio de Cristal, el Estanque Grande y La Rosaleda, sobre todo si se busca una pausa verde después de una mañana de museos.
Muy cerca, el Real Jardín Botánico ofrece otro ritmo, más recogido, y el Barrio de las Letras invita a callejear entre librerías, terrazas y la historia literaria del Siglo de Oro español. Para quien llegue en tren, la estación de Atocha está a un paso, lo que convierte a este rincón de los Jerónimos en uno de los puntos mejor conectados de toda la ciudad para combinar cultura, gastronomía y descanso sin necesidad de moverse en coche.
- Nacieron en el mismo lugar, pero solo uno se quedó: las raíces separadas de Kira Miró (46 años) y Salva Reina (48 años) están en 'el continente en miniatura', Reserva de la Biosfera y Patrimonio de la Humanidad
- Estos son los 10 pueblos de Asturias perfectos para ver el eclipse solar total: casas de colores, Monumentos Naturales y un Patrimonio Munida de la Unesco
- La ruta de senderismo más visitado de España está en Asturias y se hace en dos horas: hayedos, desfiladeros de más de 100 metros y un Parque Natural que es Reserva de la Biosfera
- Ni A Coruña ni Menorca, la AEMET dicta sentencia sobre el mejor lugar para ver el eclipse: 'Son la apuesta más segura frente a las nubes del Cantábrico
- La región donde veranea la élite del País Vasco: mansiones señoriales, playas urbanas y un puente Patrimonio de la Humanidad
- El pueblo más bonito de España tiene un monasterio Patrimonio de la Humanidad: es el lugar donde descansan los reyes de la Corona de Aragón
- Lo siento Cadaqués, el pueblo pesquero más bonito de Cataluña es el que inspiró la canción 'Mediterráneo' de Serrat
- Ni Hondarribia, ni Cudillero: el pueblo pesquero más bonito de España está en A Coruña, con casas de colores, una ría escondida y villas indianas