Todo lo que necesitas saber para viajar al Trentino

Es hora de sumergirnos en este especial enclave en el norte italiano.

Guía para viajar al Trentino: dónde comer, dónde domir, qué ver.
Guía para viajar al Trentino: dónde comer, dónde domir, qué ver. / Istock / saiko3p

En esta guía de viaje por el Trentino italiano nos centraremos en la provincia de Trento, cuya capital, del mismo nombre, es también la capital de toda la región del Trentino-Alto Adige. Recorremos la zona sur de esta región que hoy cuenta con un estatuto de autonomía especial y que estuvo bajo el poder del Imperio austrohúngaro hasta el final de la Primera Guerra Mundial.

Vista de Trento y su castillo del Buonconsiglio.

Vista de Trento y su castillo del Buonconsiglio.

/ Istock / saiko3p

CÓMO LLEGAR

Desde España, por avión, los aeropuertos más cercanos a Trento son el de Verona (a 90 km), el de Brescia (a 165 km), Venecia (155 km), Treviso (130 km), Milán (250 km), Bérgamo (200 km) y Bolonia (225 km). Son varias las compañías que vuelan directamente a estos destinos: desde Iberia hasta Ryanair. Desde Verona, por ejemplo, se puede coger la A22 y se llega a Trento en más o menos una hora. También hay autobuses que conectan este aeropuerto con Trento.

DÓNDE DORMIR

  • Villa Madruzzo. Este hotel oculto entre las verdes colinas y los viñedos que rodean Trento, al este de la ciudad, consta de dos partes diferenciadas: una villa del siglo XVI y un ala más moderna (zona del Belvedere) en la que se ubica también un spa. Las habitaciones del Belvedere incluyen balcones privados, ideales para admirar las vistas alpinas. El complejo cuenta con un bello jardín, en el que hay una terraza donde se puede tomar algo rodeado de pinos y abetos. El nombre de la villa está directamente ligado a Cristóforo Madruzzo, el príncipe obispo que gobernó Trento a mediados del siglo XVI y quien mandó construir esta villa en el año del Concilio de Trento: 1545. Terminada en 1563, la villa se convirtió en su residencia de verano y en ella acogió a sus invitados más nobles.

DÓNDE COMER

  • Antico Pozzo. Este restaurante en pleno corazón histórico de Trento, junto a via Manci, alberga varios tesoros y no todos son culinarios. Dentro de él se encuentra un centenario pozo, el Vecchio Pozzo, que es el que le da nombre. Es el sitio ideal para probar una pizza al horno, una de sus especialidades, o un buen plato de pasta o tartar. Imperdible su terraza en un coqueto callejón cuando el tiempo acompaña.
  • Bicigrill Rovereto Leno y otros. Son estos bicigrills unos restaurantes muy curiosos, dispersos por las vías ciclistas que circundan la ciudad de Trento y recorren todo el Trentino. Cuentan con aparcamiento para bicicletas y ofrecen piscolabis y platos más elaborados para reponer fuerzas en lugares idílicos, con vistas al Adigio, a viñedos...
Bicigrill.

Bicigrill.

/ M. E.
  • Restaurante Villa Madruzzo. El restaurante del hotel Villa Madruzzo se ubica en el área más noble del hotel y en él se pueden degustar desde platos típicos del Trentino, como la famosa carne salada (ya conocida en la época del Concilio de Trento), hasta pescados de los lagos de la zona o una amplia selección de pastas, con los canederli (las albóndigas trentinas) a la cabeza. Sin olvidar los strangolapreti, unos ñoquis de espinacas y pan que se traducen como ‘estrangulacuras’ porque los sacerdotes los devoraban con tanta rapidez que casi se asfixiaban.
'Strangolapreti'.

'Strangolapreti'.

/ Istock / bernjuer
  • Locanda Margon. El chef Eduardo Fumagalli está a los mandos de este restaurante con una estrella Michelin, propiedad de los Lunelli. En su cocina ofrece muchos ingredientes de las montañas y viñedos circundantes en Ravina, colinas y terrazas que se ven a través de los grandes ventanales de la zona del Bistrot del restaurante (para almuerzos y cenas informales). Otros espacios son el Salotto Gourmet y The Veranda. Uno de sus menús, por supuesto, llamado Sparkling Passion, marida sus creaciones con los Trentodoc de Ferrari.

COMPRAS EN LA CIUDAD

  • Tito. Para comprar algo de speck y salami del Val di Fiemme, en la provincia de Trentino, al norte de Italia, en los montes Dolomitas, pero también otras especialidades de la zona, como los kaminwurzen, las salchichas ahumadas y secadas del aire tirolesas. En su tienda del centro de Trento también se pueden comprar quesos (recomendamos el trentingrana), grapas y otros productos gastro típicos.
  • Mercados. En las coquetas plazuelas de Trento se celebran varios mercados semanales, donde poder comprar directamente setas, quesos, flores, etc. de primera mano a los productores. En la Piazza Dante se celebra un mercado de productores todos los sábados por la mañana, excepto festivos.

QUÉ VISITAR

  • Orrido di Ponte Alto. A escasos pasos de Villa Madruzzo se encuentra el Orrido di Ponte Alto, reabierto hace pocos años y toda una oportunidad para sumergirse en este cañón excavado por las aguas del río Fersina a lo largo de miles de años y descubrir cómo Trento fue escenario de algunos de los primeros ejemplos de obras hidráulicas en Italia y Europa. En este lugar, en torno a 1500, se construyeron varias presas para evitar inundaciones en la ciudad, dando vida a dos cascadas de más de 40 metros de altura que se abren paso entre acantilados de rocas rojas.
Orrido di Ponte Alto en Trento.

Orrido di Ponte Alto en Trento.

/ Istock / Luca Lorenzelli
  • Festivales. Son muchos los festivales que organiza la ciudad: el Festival dell’Economia, el Festival dello Sport, el Trento Mountain Film Festival… Y en septiembre, uno de sus más esperados, el Trentodoc Festival. Son tres días en septiembre (este 2025, del 26 al 28) con más de 100 eventos para dar a conocer y disfrutar de sus burbujas de montaña, encarnadas en el vino Trentodoc. Edificios históricos, patios, parques, restaurantes y vinotecas de toda la ciudad abren sus puertas para celebrar catas, maridajes, dar charlas magistrales…
Celebrando el Festival Trentodoc en la bodega Pedrotti.

Celebrando el Festival Trentodoc en la bodega Pedrotti.

/ M. E.

BODEGAS Y LA ENOTECA PROVINCIAL

  • Ferrari. se puede visitar la bodega (en Via Ponte di Ravina, 15) a la que dio nombre Giulio Ferrari y que hoy es propiedad de la familia Lunelli. Hay tres tours disponibles, todos ellos con cata incluida de algunos de los vinos Trentodoc, como el Ferrari Perlé Bianco o el Perlé Nero. Pero las posesiones de los Lunelli van más allá de las bodegas, porque también son dueños del restaurante Locanda Margon, con una estrella Michelin, y de la increíble Villa Margon. Esta última es una joya del siglo XVI ubicada a unos 20 minutos del centro de Trento y encajada entre montañas que anticipan el Monte Bondone. Impresiona su pórtico coronado por una logia y en cuyo interior se vislumbran frescos con escenas de las victorias del emperador Carlos V, episodios del Antiguo y Nuevo Testamento y un ciclo dedicado a los 12 meses del año en la sala que albergaba el antiguo comedor. En tres de estos frescos aparecen escenas relacionadas con el viñedo y el vino, señal de que esta zona trentina siempre tuvo tradición vitivinícola. Esculturas, vajillas y muebles de gran valor decoran las salas y un bello jardín frente a una capilla neogótica actúa de escenario perfecto para seguir saboreando un vino.
Capilla de Villa Margon.

Capilla de Villa Margon.

/ M. E.
  • Pedrotti. En 1901 el fundador Emanuele Pedrotti empezó a producir vino. En 1928 su hijo Italo, movido por la pasión por el territorio trentino, siguió la tradición de su padre y apostó por la calidad. Esto continuará con su hijo Paolo, quien tras estudiar enología se dedica primero a la elaboración de vino y luego a vinos espumosos. Hoy en día, sus hijas Donatella y Chiara continúan con pasión la tradición familiar, que ha evolucionado hasta la producción del método clásico Trentodoc. Tienen la bodega en la via Roma, 6, de Nomi. Abierta de lunes a viernes de 9:00 a 12:30 y de 14:30 a 17:00. Y la Grotta dello Spumante, en la via Monte Corona, 2/1, que se puede visitar con reserva.
Grotta dello Spumante de bodega Pedrotti.

Grotta dello Spumante de bodega Pedrotti.

/ M. E.
  • Vivallis. Situada en Nogaredo (Via per Brancolino, 4), esta bodega centenaria con viñedos en Vallagarina (una de las 6 zonas de producción unida a Rovereto del Trentodoc) también ofrece visitas y catas y se suma a los eventos organizados durante el Festival Trentodoc, donde se puede degustar su vino espumoso Valentini di Weinfeld (Valentini por Arminio Valentini, el primer embajador del método clásico trentino, y Weinfeld, por el título nobiliario de von Weinfeld que le otorgó la Casa Imperial de Austria a la familia Valentini).
  • Palazzo Roccabruna. Alberga la Enoteca Provincial del Trentino, protagonista de muchas de las clases magistrales y otros eventos del Trentodoc Festival y de exposiciones y degustaciones todo el año. Esta antigua residencia renacentista de la familia Roccabruna y que data de la época del Concilio (segunda mitad del siglo XVI) es uno de los edificios más bellos de Trento. Desde su elegante balcón con balaustrada de piedra hasta la Sala del Conte di Luna, llamada así en honor al IV Conde de Luna, el español Claudio Fernández Vigil de Quiñones, que fue nombrado embajador en el Concilio por Felipe II y se hospedó en este palacio durante las fases finales del mismo. Con restos de su decoración y frescos originales, merece la pena detener la vista en el techo artesonado de madera de la estancia y acercarse a la puerta del fondo a la derecha. A través de su celosía, vislumbrar la capilla dedicada a San Jerónimo, protector del conde, que conserva completos sus frescos del siglo XVI.

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