Todo lo que necesitas saber para viajar a Inverness, puerta de entrada a las Highlands escocesas

La renovación de su castillo ha vuelto a insuflar aire a Inverness, la capital de las Tierras Altas escocesas, el punto de partida ideal para conocer esta zona donde mar, ríos, destilerías, granjas y castillos se unen para ofrecer al visitante una experiencia única.

Consulta nuestra guía para viajar a Inverness, en las Tierras Altas escocesas: dónde comer, dormir, qué ver...
Consulta nuestra guía para viajar a Inverness, en las Tierras Altas escocesas: dónde comer, dormir, qué ver... / Istock / Victor Ganin.

CÓMO LLEGAR

Aunque no hay vuelo directo de momento entre España e Inverness, la conocida como capital de las Tierras Altas escocesas, sí hay varias compañías que conectan nuestro país con Edimburgo o Glasgow (desde Easyjet, Ryanair o Vueling hasta Iberia y British Airways). Desde ambas ciudades, se puede coger otro vuelo a Inverness o llegar a ella a través del tren (con los de la compañía escocesa ScotRail). El tren desde Edimburgo, por ejemplo, pasa junto a varios parques nacionales, como Tay Forest o el de Cairngorms, convirtiendo el viaje en toda una experiencia paisajística. Además, permite conocer estaciones de tren tan bonitas como la de la localidad de Aviemore.

Paseo a orillas del Ness en la ciudad de Inverness.

Paseo a orillas del Ness en la ciudad de Inverness.

/ M. E.

MONEDA Y AUTORIZACIÓN ELECTRÓNICA

Desde su salida de la Unión Europea, para viajes de corta duración (menos de seis meses) a Reino Unido desde España hace falta una ETA (Electronic Travel Authorisation). Hay que sacársela antes del viaje, fundamental que se tenga una resolución favorable desde febrero de 2026, y se vincula al pasaporte. Recomendamos sacarla directamente con el móvil, a través de la app correspondiente para Android o Apple porque pide tirarse una foto directamente con la cámara. https://apply-for-an-eta.homeoffice.gov.uk.

Y respecto a la moneda, en Escocia se usa la libra esterlina, así que también recomendamos cambiar algo de dinero antes de viajar o hacerlo con una tarjeta que no cobre comisiones excesivas al pagar allí.

Ness Islands en Inverness.

Ness Islands en Inverness.

/ Kenny Lam/VisitScotland

QUÉ VER

  • Castillo de Inverness: completamente renovado y abierto hace unas semanas, ofrece una experiencia inmersiva (con audiovisuales, obras de arte en 3D, elementos interactivos, etc.) que aspira a convertir Inverness en el punto de partida para explorar esta zona de las Highlands, The Inverness Castle Experience. Con audioguía en siete idiomas diferentes y un tiempo estimado de visita de unas dos horas, se podrán recorrer varias salas que cuentan la historia escocesa a través de audiovisuales y hasta tapices y se podrá hacer parada y fonda en su Saltire Bistro para probar la rica comida escocesa (o tomar el té de la tarde) y así que la experiencia sea completa. No perderse las vistas desde la terraza de su torre sur, a la que también pueden subir las personas en silla de ruedas y con movilidad reducida, ya que todo el castillo es ahora completamente accesible.
Castillo de Inverness.

Castillo de Inverness.

/ Istock / Sanghwan Kim.
  • Castillo Brodie (Forres): Ubicado en plena zona rural de Moray, entre Forres y Nairn, este castillo perteneciente a uno de los clanes históricos escoceses, los Brodie (que dieron nombre también al estado y al pueblo), lleva abierto al público desde la década de los 80 del siglo XX y, al haber sido habitado por miembros del clan hasta hace poco, es uno de los ejemplos mejor conservados de este tipo de edificios en Escocia. Un tour guiado por National Trust for Scotland, la entidad que lo gestiona, por cada una de sus estancias (desde la primitiva torre defensiva del siglo XVI hasta sus alas ampliadas) permite conocer la historia de este clan y admirar su preciadas posesiones (desde muebles hasta yeserías, vidrieras, cuadros, piezas de decoración, libros…). En la planta superior suelen hacer exposiciones y de vez en cuando se organizan conciertos de piano en sus salones. Cuenta con una cafetería, The Playful Café, en la que tomar algo tras la visita y, en sus alrededores hay múltiples jardines y hasta un lago para disfrutar de la naturaleza. También cuentan con dos casas de campo en la finca que se alquilan como alojamiento.
Castillo Brodie.

Castillo Brodie.

/ Istock / Ashok Saxena/Wirestock

DÓNDE COMER

  • MacGregor’s Bar (13 Academy St., Inverness). Con el título a sus espaldas de Mejor bar de Escocia 2023/4 en los Visit Scotland Thistle Awards (por citar uno de sus múltiples galardones), el local comandado por la leyenda musical Bruce MacGregor (fundador de los Blazin’ Fiddles y presentador del programa de folk de BBC Radio Scotland) es el ideal para todo aquel que quiera vivir una verdadera experiencia highlander. Este embajador de la cultura escocesa conduce experiencias como la Highland Malt Whisky, mientras deleita a los comensales con su violín y relata la historia de Escocia entre cata y cata de este uisge-beatha (agua de vida). Nos habla de personajes clave en la historia de Escocia que hoy dan nombre a los cócteles y hamburguesas del local. Están Rob Roy (The Warrior), Robert Burns (The Romantic), David Hume (The Philosopher)… Entre las propuestas escocesas que se pueden probar está el famoso cullen skink (una crema de patatas, cebollas y abadejo ahumado), el hot smoked salmon (salmón ahumado caliente) y los haggis Scotch eggs (sus huevos rodeados de esa especie de morcilla mezclada con cebolla, harina de avena, sal y especies) y el postre estrella, el cranachan (crema batida, whisky, miel, frambuesas y avena tostada remojada en un poco de whisky).
  • Birch Café (21 High Street Inverness IV1 1HY). Ubicado en la High Street de Inverness, el local comandado por Niall Munro seduce a todos los amantes del café con su propuesta orgánica tras haberse empapado bien del mundo cafetero en Melbourne y haber fundado un café en la vecina isla de Skye. Imprescindible probar sus contundentes menús de brunch. Empezar, por ejemplo, con una de sus jugosas focaccias, acompañarlas de tu café preferido (tostado por ellos mismos) al que añadir leche de vacas de la zona y culminar la experiencia con uno de sus postres (que también hornean ellos: no os perdáis el cruasán de almendra). Por cierto, Niall es hijo de Donnie Munro, el que fuera líder del famoso grupo escocés Runrig.

DÓNDE DORMIR Y COMER

  • Hotel 1881 (Archiestown): siguiendo la tradicional arquitectura de piedra de este bello pueblo, el hotel 1881 (sí, abierto en 1881) es un refugio de 11 habitaciones en las que descansar y desconectar, sobre todo gracias a sus cuidados detalles, entre los que está esa ropa de cama de alta calidad. Algunas de las habitaciones tienen vistas al pueblo y otras, al famoso Ben Rinnes, la montaña más alta de Moray, con 841 metros. Se puede beber algo (desde cervezas de la zona hasta, por supuesto, whisky y vinos de todo el mundo) o almorzar en su acogedor bar Archies, pero nada como reservar su comedor privado Monkey, que permite grupos de hasta 10 personas, y disfrutar de un exquisito salmón con piel crujiente o un pollo relleno de haggis en una velada más íntima rodeados de simpáticos primates (y hasta ahí podemos leer). Y si se tiene la suerte de coincidir con el supereficiente Liam, que supervisa el restaurante y el bar, la experiencia estará completa.
Hotel 1881.

Hotel 1881.

/ M. E.
  • Dowans Hotel (Aberlour). El precioso hotel en la entrada norte de Aberlour (una supermansión victoriana de 1888 rodeada de jardines en terrazas y con vistas al valle del Spey) es una de las paradas imprescindibles del Malt Whisky Trail, ya que alberga una colección de 500 whiskies en uno de sus bares, The Still. Además, cuenta con 16 coquetas habitaciones y un restaurante a la carta, llamado 57, donde degustar una mezcla de comida tradicional escocesa y comida internacional (es el momento de probar la carne de venado o el pescado de la zona (prueben el salmón) o el famoso haggis acompañado de neeps and tatties (puré de nabo y patatas).
Postre tradicional escocés 'cranachan', que mezcla crema batida, whisky, miel, frambuesas frescas y avena tostada.

Postre tradicional escocés 'cranachan', que mezcla crema batida, whisky, miel, frambuesas frescas y avena tostada.

/ Luigi Di Pasquale/VisitScotland
  • Glen Mhor Hotel & Apartments (7-19, Ness Bank, Inverness). El hotel que alberga la primera destilería de whisky abierta en 130 años en Inverness, Uile-Bheist, es una de las mejores opciones para dormir en la ciudad. Situado a la orilla del río Ness, sus habitaciones se distribuyen por varios coquetos edificios victorianos, algunos de ellos independientes. Y se puede degustar la gastronomía local en su restaurante Waterside, con amplios ventanales desde los que otear el río.
  • Motel One Edinburgh Princes (10-15, Princes St., Edimburgo). Recomendamos este hotel pegado a la estación de tren de Waverley en caso de que haya que hacer parada en Edimburgo para luego tomar un tren hasta Inverness. Es una buena parada de descanso, ya que sus habitaciones cuentan con almohadas y edredones hipoalergénicos, y el buffet de desayuno se toma en una estancia con amplios ventanales con vistas a la monumental ciudad (además, incluye productos orgánicos y café de comercio justo).

DESTILERÍAS

  • Destilería Cardhu (Knockando): ubicada en plena región del whisky escocés (Speyside), la destilería ofrece múltiples tours para conocer su historia y probar su famoso whisky puro de malta (con agua, sin ella o incluso en cóctel). Para empezar, un vídeo cuenta la historia de la fundación de la destilería y desvela que fue la primera destilería fundada oficialmente por una mujer: Helen Cumming, quien, junto a su marido John, empezaron a destilar whisky de manera ilegal en 1811 para acabar haciéndolo legalmente en 1824. Pero no fue la única mujer en darle fama a la marca: su nuera, Elizabeth Cumming, se hizo cargo de la destilería en 1872 tras el fallecimiento de su marido, registró Car Dhu como marca (roca negra en gaélico escocés) y fue aumentando la producción cada año y convirtiendo la firma en todo un éxito, la primera destilería en asociarse con Johnnie Walker (normal que sean dos estatuas de ambos, de Elizabeth y de John Walker, las que flanquean la destilería desde una colina en la entrada). El tour ofrece también un recorrido por todas las salas de producción del whisky explicando al detalle cada proceso (del cultivo de semillas a la maceración, germinación, malteado, molienda, lavado, fermentación, destilación, maduración y mezcla). Esta masterclass sobre la producción de whisky es también olfativa, ya que la nariz tiene que trabajar durante el tour, incluso para distinguir si la bota en la que se madura el whisky es de roble americano y contenía bourbon o es de roble europeo y contenía jerez. Uno sale de Cardhu conociendo no solo qué significa la bandera roja que porta Elizabeth Cumming, una de las fundadoras, y por qué es el logo de la firma, sino también cuáles son los ingredientes del whisky escocés, cuánto tiempo tiene que añejarse en barricas de roble o cuántas veces se destila, qué es lo que le da sabor o cuál es la diferencia entre un whisky de pura malta o uno blend. El tour finaliza, por supuesto, con una degustación de whisky.
Destilería Cardhu.

Destilería Cardhu.

/ North East 250/Damian Shields/VisitScotland
  • Uile-Bheist, destilería y cervecería (Ness Bank, Inverness). Abierta en 2022 en el hotel Glen Mhor (la primera que lo hace para producir whisky en Inverness en los últimos 130 años:), y con una imagen asociada a diferentes mitos y leyendas de las Tierras Altas, como el kelpie (ese espíritu del agua que se transforma en caballo negro y atemoriza a niños y no tan niños), el Ghillie Dhu (guardián de los bosques de la costa oeste de Escocia) o la Cailleach (la madre mítica de todos los dioses y diosas), además de whisky, produce cinco variedades de cerveza que vende directamente en su cervecería. Todo ello, con agua que extraen con energía solar de cinco pozos situados en su propio aparcamiento y que, además de usarla en la producción de su cerveza y su whisky, utilizan para calentar el hotel. La que sobra, la devuelven filtrada al río Ness, una iniciativa ambiental que les ha valido premios como el Green Tourism por parte de Visit Scotland. No hay que perderse sus tours (donde explican al detalle todos sus procesos) ni su beer garden en verano.

GRANJAS, LIBRERÍAS, CRUCEROS Y CAMPOS DE BATALLA

  • Thorabella Farm (Dallas): esta granja ubicada a unos kilómetros de Dallas es uno de los hitos turísticos de la zona de Moray Speyside. Sus propietarios, los jóvenes Nikki y Oli, ofrecen tours para conocer la labor ganadera escocesa y permiten interactuar con sus múltiples animales (búfalos de agua, cerdos, ovejas, cabras, cerdos, gansos, emúes, vacas... y hasta ualabíes y una capibara de reciente adquisición) y probar los productos de kilómetro cero que venden en su tienda (desde zumo de manzana hasta chocolates, café, miel, pastas, salsas, carne…). Todo lo que vemos en esta granja lo han construido ellos en un ejercicio de autosuficiencia energética ejemplar y, además de la tienda, tienen un bar, The Buffalo Bite, donde cocinan delicias con su propia carne y batidos y helados con su propia leche. Esta última viene de las “cuatro vacas Jersey que adquirimos el pasado enero”, nos cuenta Nikki, y damos fe de que está riquísima. Además, cuentan con tres cabañas para alojarse y vivir una experiencia más completa.
Thorabella Farm.

Thorabella Farm.

/ Allan Myles/VisitScotland
  • Librería Leakey’s (Inverness): ubicada en pleno centro de Inverness, en Church St., Leakey’s es la librería de segunda mano más grande de Escocia. Está ubicada en una antigua iglesia gaélica, algo que uno aprecia al recorrerla. Alberga más de 100.000 libros, y en su sección dedicada a las Highlands uno puede encontrar mapas y contenidos interesantes para llevarse a casa de recuerdo un pedacito de Escocia en papel.
Campo de batalla de Culloden.

Campo de batalla de Culloden.

/ M. E.
  • Campo de batalla de Culloden (Culloden Moor, Inverness): el Centro de Interpretación del campo de batalla más visitado de Reino Unido sumerge al visitante en la batalla de Culloden, que definiría que el mandatario británico fuera un Hannover, y en todos los aspectos tácticos y técnicos de esta contienda de 1746. Si dentro del centro hay expuestas joyas como la espada de Brodie (que perteneció a Carlos Eduardo Estuardo) o cartas manuscritas por el propio príncipe justo después de la contienda, en el campo de batalla las lápidas de los clanes se transforman también en tesoros inmortales. Tras la lección de historia, no se olviden de pasar a saludar a las vacas de las Shetland y las Highlands (¡hola, Flora!) que ayudan a conservar el campo de batalla sin usar combustibles fósiles ni productos químicos. El centro cuenta con una tienda que, como todas las que gestiona el National Trust for Scotland, cuenta con productos escoceses ideales para llevarse a casa. Desde whiskies hasta mieles, las famosas galletas de mantequilla escocesas, joyas elaboradas con flores del campo de batalla… y archivos de los clanes escoceses. Y por cierto, también atesoran un registro de nombres del levantamiento jacobita que ha servido durante años, y sigue sirviendo, a muchos ciudadanos para investigar su pasado ancestral.
  • Dolphin Spirit (Inverness). Desde el puerto de Inverness, esta compañía ofrece viajes en barco por el Moray Firth. Se puede optar por un viaje en una lancha rápida para avistar delfines o bien un crucero en su catamarán que lleva hasta el estrecho de Chanonry y que también promete (cruzando los dedos) avistar delfines y otros animales. Ambos suelen durar dos horas.
Crucero de Dolphin Spirit por el estuario de Moray. Al fondo, Fort George.

Crucero de Dolphin Spirit por el estuario de Moray. Al fondo, Fort George.

/ M. E.

TOURS

Timberbush Tours: hasta 30 tours ofrece esta empresa que lleva casi 30 años enseñando las Tierras Altas escocesas con salidas diarias desde Edimburgo, Glasgow e Inverness. Hay tours de uno, dos y tres días por las Tierras Altas y el lago Ness, centrados en los escenarios de la serie Outlander, en destilerías de whisky… Los conductores no son solo expertos en el arte de la conducción por estas carreteras escocesas, sino también guías turísticos que te van narrando mitos y leyendas mientras recorren los paisajes más bellos del lugar. Cuentan con varios premios por su compromiso medioambiental, que ejercen apoyando a la organización benéfica Trees for Life, dedicada a la conservación y restauración del bosque caledonio en las Tierras Altas (ya han donado más de 2.220 árboles).

MÁS INFO

VisitScotland: https://www.visitscotland.com/es

Síguele la pista

  • Lo último