Todo lo que necesitas para viajar a Lovaina: cómo llegar, dónde dormir, qué ver y dónde comer

La bella ciudad belga celebra los 600 años de su universidad. Es el momento ideal para visitarla.

Guía para viajar a Lovaina: dónde comer, dónde dormir, qué ver.
Guía para viajar a Lovaina: dónde comer, dónde dormir, qué ver. / Cristina Candel

La capital del Brabante Flamenco en la región de Flandes es uno de los secretos mejor guardados del país belga. Un paraíso para ciclistas, pero también para amantes del patrimonio, dos disciplinas que pueden unirse perfectamente durante la visita. Para recorrer Lovaina, recomendamos ir guiándose por las señales que indican dónde llegar a cada lugar y por los letreros azules con los nombres de las calles (veremos dos: los que tienen las letras en blanco indican el nombre actual de la calle y los que las tienen en amarillo muestran la antigua denominación de la calle en dialecto lovaniense). Para recorrer los alrededores en bici, nada como seguir otros letreros, con números, que indican cada ruta.  

Ayuntamiento de Lovaina.

Ayuntamiento de Lovaina.

/ Cristina Candel

CÓMO LLEGAR

Desde la planta baja del aeropuerto de Bruselas hay varios trenes que llegan en unos 20 minutos a Lovaina. Y desde la ciudad se llega a la estación Brussel-Zuid/Bruxelles Midi (Bruselas Sur) en media hora. Se pueden consultar los trayectos en https://www.b-europe.com/EN.

Biblioteca de la Universidad de Lovaina y su imponente torre.

Biblioteca de la Universidad de Lovaina y su imponente torre.

/ Cristina Candel

ALQUILAR UNA BICI

Lo mejor es recorrer Lovaina y sus alrededores en bicicleta, ya que, como buena ciudad belga, todo está preparado para las dos ruedas. Se pueden alquilar en Leuven Leisure, Fietspunt Leuven Station o Dokter Velo. Recomendamos pedirlas eléctricas y con alforjas para poder guardar bolsos y mochilas y aparcarlas con el candado echado en los lugares indicados para ello por la ciudad.

Abadía del Parque en Lovaina.

Abadía del Parque en Lovaina.

/ Cristina Candel

DÓNDE DORMIR

  • M-Street Art Lodging. No puede estar más céntrico. Situado en la antigua calle de la Moneda, en Muntstraat, 32, este hotel de 15 habitaciones permite un check-in automático y cuenta con consigna para poder dejar las maletas en el hall. Cada habitación está decorada por un artista o un músico local o de renombre: hay estancias dedicadas a la fotografía, al cómic, al street art, a la cerveza… Entre dichos artistas está Bisser, que tiene desplegado su arte por toda Lovaina. El hotel apuesta por la sostenibilidad y además de un jardín vertical en su fachada, cuenta con paneles solares y suelos de corcho sostenible.
Centro de Lovaina.

Centro de Lovaina.

/ Cristina Candel
  • Hoteles de la cadena Ibis. Son varias las opciones de Ibis para alojarse en la ciudad. Desde el Ibis Budget, que se encuentra en la estación, hasta el Ibis Heverlee, en la zona sur, y el Ibis Leuven Centrum, en plena Brusselsestraat.
  • Hoteles para ciclistas. Muchos alojamientos de Lovaina permiten a los ciclistas alquilar una bicicleta o guardar las suyas, repararlas y limpiarlas. Entre ellos, está el Hotel Beguinage, el Novotel Leuven Centrum, el Hotel Ladeuze...

DÓNDE COMER

  • Optimist. El artista belga Bisser también ha decorado este restaurante ubicado en Vismarkt, 7, que ofrece menús en tres tamaños diferentes y permite otras decenas de combinaciones: compartir platos, probar porciones pequeñas… No admite reservas, así que si hay sitio, uno puede sentarse tanto en su espacio cubierto como en su portal y patio. Bagels, humus, pasta, nachos… pueblan su carta mientras limonadas, cervezas y otras bebidas refrescantes la acompañan. No irse, por cierto, sin probar de postre su contundente brownie.
Restaurante Optimist en Lovaina.

Restaurante Optimist en Lovaina.

/ Cristina Candel
  • La Gloria. Esta antigua fábrica de puros ubicada en el oeste de la ciudad, en Arnould Nobelstraat 50, es hoy un sofisticado restaurante en el que recomendamos tapear para poder probar lo máximo de su carta. Su menú cambia cada 6 u 8 semanas, según los productos de temporada, así que siempre hay sorpresas. Calamares, escabeches, ensaladas, tartar… Y para beber, echar un vistazo a su sugerencia de cervezas para probar propuestas que es difícil encontrar en cualquier otro sitio: nosotras probamos una Fourchette (de la cervecería Van Steenberge), que es una mezcla de tripel y witbier.
Noir Coffeebar en Lovaina.

Noir Coffeebar en Lovaina.

/ Cristina Candel
  • Eclèktic. Conocido por su brunch, este restaurante en Hogeschoolplein 9 cuenta con una amplia carta de cafés y otras bebidas, pero las estrellas son sus tostas, gigantescas y en las que se combinan los sabores dulces y salados (recomendamos la de higos).
  • Baracca. Este italiano de Tiensestraat 34 lleva siendo el restaurante de moda desde hace años. Aunque parece que no puede entrar nadie más a cenar, siempre hay un huequecito en la barra o en algún rincón y merece la pena sentarse y probar sus pizzas al horno de leña, sus platos para compartir y tomarse uno de sus cócteles.
  • Florida Food Bar. Ideal para conocer el renacido distrito de Vaartkom, al norte de Lovaina. Uno puede probar sus especialidades de cocina casera en su espacio interior o en su terraza junto al canal sentado en una tumbona. Sus pitas y sus platos para compartir, lo mejor.
Florida Food Bar, en el barrio de Vaartkom.

Florida Food Bar, en el barrio de Vaartkom.

/ Cristina Candel
  • Pepas. Ir a Bélgica y no probar sus famosas frites sería un pecado. Uno de los locales que mejor sirve las patatas fritas es Pepas, en Naamsestraat 36. Recordamos que el secreto de las patatas fritas belgas, que utilizan la variedad bintje, es que se precocinan y se fríen por segunda vez, lo que les da esa textura de blanditas por dentro y crujientes por fuera. En Pepas también se puede disfrutar de una gran oferta vegana de platos.
  • Oude Markt. No vamos a citar aquí los 34 bares que forman la barra más larga del mundo en este rincón del centro de Lovaina, solo recomendamos sentarse un día por la noche en algunos de sus cafés históricos (el Commerce o el Belge) o de sus brasseries y bares y disfrutar del ambiente y de una buena cerveza belga y unas frites.

PARA DESAYUNAR Y MERENDAR

  • Madmum. Esta cadena de cafeterías tiene espacios en toda la ciudad. Nosotras visitamos la de Tiensestraat 38 y la verdad es que cuesta decidirse por uno de sus cafés de especialidad, pero lo mismo pasa con sus tartas. Destacamos su pan de banana (Bananenbrood), al que se le puede añadir Nutella u otra confitura, y sus rollos de canela (Kaneelbroodje).
Cafetería Madmum.

Cafetería Madmum.

/ Cristina Candel
  • Leo Pancakes. Panqueques y bagels al más puro estilo americano conviven en el menú de este espacio ubicado en Mechelsestraat 45 que propone desayunos y meriendas muy especiales. Los panqueques son tan descomunales que merece la pena pedirlos, llevarse las sobras y seguir saboreándolos incluso al día siguiente. Apuestan por los productos locales y la masa de sus panqueques no contiene leche, huevo ni azúcar añadido. Y su café es de MOK, una microtostadora de café de Leuven que también cuenta con un local en Diestsestraat 165.
Las pancakes de Leo Pancakes.

Las pancakes de Leo Pancakes.

/ Cristina Candel
  • Heladerías. En verano, el helado es el rey en Lovaina y las colas en las heladerías llaman la atención. Son muchas las que hay en la ciudad, pero por quedarnos con dos, proponemos la de ‘t Galetje, en Tiensestraat 46 (la más famosa de la ciudad y que presume de hacer el mejor helado casero de Lovaina), y una en una ubicación más especial, la Coupe Matadi, cuyo lema es el barco del helado y es que literalmente está ubicada en la cubierta de un antiguo barco de carga en el canal de Leuven, en Kolonel Begaultlaan 7, muy cerca de la fábrica de Stella Artois.

QUÉ MÁS VER EN LOVAINA

Además de los monumentos básicos de la ciudad (el ayuntamiento, sus iglesias, sus beaterios, la universidad, las abadías…), recomendamos:

  • Un poco de arte en el Museo Leuven: Además de las obras de arte que alberga en su interior (hasta 58.000, desde la Edad Media hasta contemporáneas), los edificios del museo ya son de por sí interesantes. El edificio nuevo fue diseñado por Stéphane Beel, mientras que el pórtico de entrada perteneció en su día a la Facultad de Artes y es el primer edificio puramente neoclásico de Bélgica (data de 1766). La combinación de ambos es exquisita.
Gran Beaterio de Lovaina, Patrimonio de la Humanidad.

Gran Beaterio de Lovaina, Patrimonio de la Humanidad.

/ Cristina Candel
  • Un paseo por el Jardín Botánico: Es el más antiguo de Bélgica y fue creado por la universidad en 1738 para sus estudiantes de medicina. Situado en el oeste de Lovaina, cuenta con 450 metros cuadrados de invernaderos, con plantas de todo tipo, tropicales, subtropicales… Es un lugar ideal para aprender sobre botánica (como los estudiantes de medicina en sus orígenes) y disfrutar de un paseo.
Obra de arte 'Carriers', de Alicja Kwade en Sint-Donatuspark. Forma parte de la exposición 'And So, Change Comes in Waves'.

Obra de arte 'Carriers', de Alicja Kwade en Sint-Donatuspark. Forma parte de la exposición 'And So, Change Comes in Waves'.

/ Cristina Candel
  • Visita al castillo de Arenberg: En 1916, la familia noble alemana que poseía el castillo y la finca circundante quiso donarlo a la universidad, pero la Primera Guerra Mundial no permitió que esto fuera efectivo hasta 1921. Hoy ya es la universidad quien gestiona este castillo que data del siglo XIV pero cuyo aspecto renacentista y neogótico se lo dieron futuras renovaciones que tuvieron lugar entre los siglos XVI y XIX. Sumergirse en esta propiedad, en sus salones, es comprobar cómo era la vida de una familia noble. Hoy estudiantes del campus de Ciencias Exactas pueden disfrutar de dar clase en él. Y desde este mayo de 2025, se puede disfrutar en él de algunas de las instalaciones de la exposición ya permanente And so, change comes in waves, que forman parte de los actos de celebración de los 600 años de la universidad. Una de ellas, el Wandering Garden de Gijs Van Vaerenbergh.

Calles como Brusselsestraat y Mechelsestraat albergan gran cantidad de tiendas, que ofrecen desde productos de decoración (no perderse Animaux Spéciaux) hasta cómics (Gobeljin) y ropa (nada como llevarse algo de diseñadores belgas tan famosos como Dries van Noten).

En cuanto a comida, recomendamos llevarse algo de chocolate (Bittersweet es una de las chocolaterías más originales), de queso (en Elsen Kaasambacht) o cervezas (en Hops ‘N More).

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