La guía indispensable para hacer la ruta Caminos de Pasión
Si quieres visitar los 10 municipios que forman parte de esta ruta andaluza (Écija, Carmona, Utrera y Osuna en la provincia de Sevilla; Puente Genil, Cabra, Lucena, Baena y Priego de Córdoba en la provincia de Córdoba y Alcalá la Real en Jaén), aquí van unas recomendaciones de alojamientos, restaurantes y lugares que ver.

La ruta Caminos de Pasión es un recorrido lleno de patrimonio, cultura y tradición por el centro de Andalucía, concretamente por las provincias de Córdoba, Sevilla y Jaén. Los 10 municipios que la componen comparten multitud de características. En primer lugar, todos tienen una Semana Santa singular, única, si preferimos el término; muchas de ellas están declaradas Fiestas de Interés Turístico Nacional, como otras festividades ya fuera del periodo de la Semana Santa.

Además, comparten capas y capas de historia (desde la era Mesozoica hasta la llegada del Imperio romano a la península, la conquista musulmana, la reconquista cristiana…), comparten también paisaje (de las huertas a las tierras de olivos y de vid), un patrimonio arquitectónico abrumador (desde castillos y fortalezas a sagrarios barrocos, yacimientos arqueológicos, casas-palacio… Muchos de ellos son Conjunto Histórico-Artístico, como Écija y Osuna). La artesanía, la naturaleza de los alrededores (la ruta pasa por parques naturales, como el de las de las Sierras Subbéticas), sus cascos históricos llenos de casas encaladas y de flores dándoles color, su flamenco…) y las vistas desde sus miradores, sus torres o sus fortalezas dejan sin sentido.

CÓMO LLEGAR
La ruta Caminos de Pasión recorre actualmente 10 municipios de las provincias de Sevilla, Córdoba y Jaén, por lo que cualquiera de estas ciudades puede ser el punto ideal de partida. Dichos municipios son: Écija, Carmona, Utrera y Osuna en la provincia de Sevilla; Puente Genil, Cabra, Lucena, Baena y Priego de Córdoba en la provincia de Córdoba y Alcalá la Real en Jaén.
Nuestra propuesta es llegar en tren a Sevilla o Córdoba (muy bien comunicadas por AVE) y alquilar un vehículo en la estación.
CUÁNDO VIAJAR
El nombre Caminos de Pasión está, sobre todo, vinculado a la singularidad de la Semana Santa en todos y cada uno de estos 10 municipios, por lo que es la época grande para visitarlas. Sin embargo, su manera de vivir esta celebración se extiende a todo el año, por lo que en cualquier momento que se visiten, la Semana Santa estará presente. La primavera y el otoño son las estaciones ideales para hacer la ruta gracias a las buenas temperaturas.

QUÉ VER
Estas son algunas de las panorámicas o rincones más bellos que visitar en los 10 municipios de Caminos de Pasión. No están todos los monumentos de cada ciudad, pero sirvan estas pinceladas como introducción a cada una:
-En Alcalá la Real: admirar la Fortaleza de la Mota desde el Mirador de San Marcos al atardecer.

-En Écija: visitar el Palacio de los marqueses de Peñaflor y, desde su mirador, obtener una de las mejores panorámicas de las famosas 11 torres que quedan en pie en Écija. Bueno, en realidad, se ven 9 (la iglesias de San Juan tapa dos).

-En Carmona: hacer una visita guiada por el Alcázar de la Puerta de Sevilla y recrearse buscando la huella de los cartagineses en sus sillares, descubrir la huella romana en los restos del templo que nos reciben nada más entrar o subir a su Torre del Oro, con vistas 360º de Carmona.

-En Utrera: hacer una visita guiada por su Ayuntamiento, la antigua casa-palacio de los condes de Vistahermosa, y recrearse, por ejemplo, en el salón árabe, la estancia más singular del consistorio utrerano y que nos cuentan que fue un regalo de Enrique de la Cuadra, nuevo propietario del inmueble ya en el siglo XIX, a su mujer.

-En Osuna: hacer la visita conjunta a la Colegiata y la universidad, dos de los edificios más emblemáticos de la ciudad. En la Colegiata, no hay que perderse el panteón ducal, con todas las tumbas de los duques de Osuna y los condes de Ureña, y ya fuera de este, la de Mariano Téllez Girón, el décimosegundo duque de Osuna y el que más títulos atesoró de todos. Intente leerlos todos dándole vueltas a su tumba.

-En Puente Genil: darse un paseo junto al río Genil y cruzar su puente, emblema de la ciudad.
-En Cabra: es superdivertido hacer una ruta por el centro egabrense en busca de restos de ammonites en sus fachadas, fuentes… Estos fósiles permiten viajar a un tiempo en que esta zona estaba totalmente inundada por el mar de Tetis.
-En Lucena: hacer una visita guiada al castillo del Moral, Monumento Nacional que sirvió de prisión al rey Boabdil, vencido por las tropas cristianas en la histórica batalla de Martín González. Y si coincide con una de las catas de café, vino o aove que suelen organizar en su interior, mejor que mejor.
-En Baena: escaparse al yacimiento de Torreparedones sin dudarlo. Y desde su centro de interpretación dejarse guiar por esta ciudad balneario que vivió su esplendor en época romana y que podría tratarse de la colonia Ituci que citaba Plinio el Viejo en su Historia Natural o del municipio Bora, también citado por Plinio.
-En Priego de Córdoba: Sentarse en uno de los bancos interiores de la Fuente del Rey y admirar este bello estanque de agua, con sus cascadas, sus estatuas, sus caños, sus figuras grotescas...

DÓNDE DORMIR
-En Carmona: En el patio de armas del Alcázar del Rey don Pedro se ubica hoy en día el Parador de Carmona, monumento de interés histórico-artístico, Bien de Interés Cultural y el lugar donde se debatió el Estatuto de Autonomía de Andalucía. El Hotel Alcázar de la Reina está también cerca de la Puerta de Córdoba. Ubicado en un bello edificio mudéjar, sus vistas panorámicas a la Vega de Carmona no tienen precio. Por cierto, cuenta con piscina de agua salada.
-En Puente Genil: Hotel El Carmen. También con piscina y unas habitaciones preciosas, con divanes de terciopelo, detalles de azulejería... Los molletes de desayuno, con su aceite, su tomate y su jamón, para llorar (de alegría).
-En Lucena: Hotel Doña Lola, en pleno centro, a escasos pasos de la Plaza Nueva, unos modernos alojamientos boutique con dos propuestas: hostal y apartamentos turísticos.
-En Priego: Casa Baños de la Villa, en pleno barrio de la Villa, junto al balcón del Adarve, y despertarse, abrir la ventana y dejarse inundar por las floridas macetas que decoran la Plaza Caballos.
DÓNDE COMER
-En Alcalá la Real: El Rincón de Pepe. Probar los productos sencillos de la huerta (las alcachofas, el tomate, los espárragos verdes en temporada…), el rabo de toro, su vuelta de tuerca al salmorejo coronado con aguacate.

-En Écija: Casa Machín. Su pescaíto frito, su arroz con bogavante y sus postres elaborados artesanalmente te conquistarán aún más si los tomas en su precioso patio central.
-En Osuna: Otro patio fabuloso en el que comer es el del Casino de Osuna, que celebró su 175 aniversario en 2023. Como primera tapa se puede pedir un cortijito (patatas fritas con jamón), seguido de una parrillada de verduras con jamón y terminar con un atún a la plancha. Por ejemplo.
-En Puente Genil: se puede ir abriendo el apetito con una cata en las Bodegas Delgado y luego rematar en el Restaurante Casa Pedro, tomando unos ibéricos del valle de los Pedroches y unos canapés variados (prueben el de anguila y el de pan brioche de atún rojo y trufa) en su amplia barra.
-En Carmona: en el Tabanco del Hotel Alcázar de la Reina (con zona de restaurante y zona de bar de tapas) se puede probar la famosa alboronía de Carmona, un pisto dulce riquísimo con huevo, uno de los clásicos de la huerta de los Alcores, junto a las alcachofas asadas, las berenjenas fritas... También increíbles están sus lágrimas de mero (rebozadas y fritas).

-En Cabra: Círculo de la Amistad. Para sentirse Juan Valera por unos segundos en este espectacular patio lleno de macetas floridas y que está casi intacto desde la época en que el escritor publicó Pepita Jiménez. Salmorejo, flamenquines y croquetas son algunos de sus platos.
-En Lucena: Restaurante 3 culturas. Cuesta decidirse por el vino ideal para maridar con sus propuestas culinarias, que mezclan las tres tradiciones de la ciudad (judía, árabe y cristiana). Entre ellas, hay desde el tradicional salmorejo hasta el rabo de toro en pastela o timbal… De postre, su torrija rellena de crema pastelera con helado de vainilla. ¿Nuestra recomendación para beber? Un vino de la tierra, un Montilla-Moriles.
-En Priego: cena en el gastrobar Zyrah, en la famosa calle del Río, donde el aceite de la D. O. de Priego de Córdoba también es protagonista de sus platos. De hecho, tiene una sección de fritos cocinados con aove de su denominación, entre los que destacan sus flamenquines. Croquetas, tatakis de atún y postres como su tarta de queso caramelizada te conquistarán.
COMPRAS
-Dulces conventuales: Comprar tortas inglesas, tortas de Carmona, antojos del obispo o cualquier otro de los dulces del Convento de Santa Clara, el más antiguo de los 11 que quedan en Carmona. Es de 1460. Son las únicas que venden dulces hoy día y en su convento tienen también una hospedería.
-Dulces típicos: imprescindible meter la nariz en la Confitería Cordero de la Plaza de la Constitución de Utrera, que se inventó sus famosas lenguas de cordero, uno de los dulces más importantes de Utrera con permiso de los mostachones. De hecho es una combinación de estos con relleno de nata. En Écija, probar sus bizcochos marroquíes y su tarta comadre. En Priego de Córdoba, los turrolates (antes llamado “chocolate de bollo”), el membrillo de Puente Genil (de La Góndola a San Lorenzo pasando por El Quijote), las aldeanas de Osuna...
-Cerámica: comprar una de las piezas de Cerámica Granados en Lucena, que continúan con la tradición tinajera lucentina artesanal. Sus aceiteras para guardar el preciado aceite de la D. O. Lucena son antigoteo.

OTRAS ACTIVIDADES

-Ruta en bicicleta: hacer alguno de los tramos del Sendero de Gran Recorrido 341 Caminos de Pasión, que enlaza con varias Vías Verdes. En el tramo de Cabra pasa la Vía Verde del Aceite. Para los no duchos en montar en bicicleta, se puede hacer andando sin ningún problema.

-Degustación de aceite: tres son las denominaciones de origen que dan fe de la buena calidad del aceite de Caminos de Pasión: la de Priego de Córdoba, la de Lucena y la de Baena. Degustar el oro líquido de esta última, por ejemplo, es posible en la almazara Núñez de Prado, situada en pleno centro de Baena, en una tradicional casa de labranza andaluza con sus bodegas de tinajas de 1795, su molino de rulos de granito…
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