Guía de Tallin

Toda la información que necesitas para viajar a Tallin: hoteles, restaurantes y las visitas más interesantes de la ciudad.

Foto: Luis Davilla

Cómo llegar

Son varias las líneas aéreas que vuelan a Tallin desde Madrid o Barcelona, aunque pasando todas las conexiones por alguna urbe europea: Finnair (www.finnair.com), vía Helsinki; KLM (www.klm.com), vía Ámsterdam; Lufthansa (www.lufthansa.com), vía Frankfurt, y la compañía low cost Baltic Airlines (www.airbaltic.com) solo desde Barcelona, vía Riga.

Para desplazarse hasta los puertos desde donde parten los ferrys a las islas se puede alquilar un coche en el mismo aeropuerto de Tallin (www.tallinn-airport.ee).

Datos útiles

Cuándo ir

Cuenta con inviernos fríos y nevados de días cortos, y veranos que incluyen el fenómeno del sol a medianoche.

Cómo moverse

La mejor forma de conocer Tallin es a pie. De hecho, el casco histórico se recorre perfectamente caminando, aunque, eso sí, hay algunas cuestas considerables. Para distancias mayores fuera del perímetro amurallado se puede recurrir a los autobuses, trolebuses y tranvías, que funcionan de 6 a 23 horas y son económicos. Los taxis llevan taxímetro y sus tarifas son razonables. Si se piensan visitar varios museos y monumentos de la capital, compensa comprar en las oficinas de turismo la Tallin Card, una tarjeta que supone un importante ahorro frente al pago de cada entrada por separado. Además, incluye el transporte público gratuito dentro del perímetro urbano y descuentos en algunas tiendas, restaurantes y establecimientos de ocio. Está disponible para 6, 24, 48 ó 72 horas y los precios son, respectivamente, 12, 24, 28 y 32 euros.

Documentación

Desde el año 2004 Estonia es miembro de la Unión Europea, por lo que para entrar en el país a un ciudadano español le basta con presentar el Documento Nacional de Identidad (DNI). En lo que se refiere a salud, en Estonia sirve la Tarjeta Sanitaria Europea, documento que se obtiene en los Centros de la Seguridad Social españoles y que permite a su titular recibir atención médica puntual en caso necesario durante la estancia temporal en otro país miembro de la Unión Europea firmante del acuerdo.

Moneda

La moneda nacional es la kroon o corona estonia, dividida en 100 sent. Se representa como EEK y en el momento de cerrar esta guía se canjeaba a razón de 15,65 coronas por cada euro. Se puede viajar con estos últimos sin problema ya que hay numerosas oportunidades para cambiarlos en bancos -que suelen abrir entre las 9 y las 18 horas los días laborables y en algunos casos también los sábados por la mañana- o en las casas de cambio presentes en puntos diversos de la ciudad como, por ejemplo, en muchos hoteles, en centros comerciales, en estaciones, en el aeropuerto... Asimismo, en numerosos establecimientos se aceptan bien las tarjetas de crédito y además existen por la ciudad cajeros automáticos por si se quiere retirar dinero local directamente con ellas.

Los precios de los restaurantes, bares, etcétera, en la capital estonia no difieren mucho de los que se pueden encontrar en España.

Un café: 2 euros.

Una botella de agua mineral: 1 euro.

Una cerveza (medio litro) en un bar: 2 ó 3 euros

Un recorrido medio en taxi sin salir de la ciudad: 6 euros.

Un banquete medieval en el Olde Hansa: 30 euros.

Una cena en un restaurante: de 25 a 35 euros.

Conexión a Internet: Wi-Fi gratis en casi toda la ciudad.

Más información

Embajada de Estonia en España. Claudio Coello, 91. 1º dcha. 28006 Madrid. t 91 426 1671. www.estemb.esy www.tallinn.ee

Dónde dormir

La oferta de alojamientos de la capital estonia es bastante amplia y variada, desde pensiones para presupuestos reducidos hasta hoteles de cinco estrellas equipados con todo lujo de detalles. Algunos de los establecimientos más emblemáticos se encuentran en la ciudad vieja, es decir, dentro del perímetro amurallado, pero su espléndida ubicación se nota sobre todo en sus mayores tarifas. Suelen ocupar edificios antiguos, en ciertos casos de la época medieval, y suelen estar restaurados y decorados con enorme gusto. Otra posibilidad es alojarse en alguno de los hoteles situados en las calles que rodean exteriormente a las murallas, aunque por lo general son edificios más modernos y sin el encanto que adorna a los anteriores.

Swissotel (Tornimae Street, 3. www.swissotel.com/hotels/tallinn). Un cinco estrellas muy moderno, situado a un cuarto de hora andando del centro medieval, con piscina interior, fitness club, sauna, tratamientos de salud y tres restaurantes. Combina tecnología puntera con muebles de vanguardia, cálidas maderas y amplios ventanales.

Nordic Hotel Forum (Viru väljak, 3. www.nordichotels.eu). Moderno edificio con 267 habitaciones de diseño elegante y actual, con precios que incluyen el desayuno bufé y la opción de disfrutar de su centro de relajación con vistas al casco histórico.

Schlosse Hotel Boutique (Pühavaimu, 13/15. www.schloesslehotel.com). Una apetecible opción en pleno casco histórico, con vigas de madera y paredes de piedra, bodega abovedada y patio de verano.

Merchant''s House (Dunkri, 4/6. www.merchantshousehotel.com). Treinta y siete habitaciones históricas decoradas según las últimas tendencias, con Spa, restaurante y bar de hielo; todo ello a dos pasos de la plaza del Ayuntamiento.

Viru Inn (Viru, 8. www.viruinn.ee). En la ciudad vieja, este restaurado edificio conserva mucho de su estructura original, como las vigas de madera o las paredes de piedra, aunque se le ha añadido un enorme colorido. Dispone de jacuzzi y sauna. De 180 a 300 euros.

Villa Hortensia (Vene, 6. www.hoov.ee). Ubicado en pleno centro de la ciudad vieja, en el animado callejón de los artesanos, con varios talleres, una chocolatería, etcétera, son seis agradables apartamentos que aprovechan los viejos edificios restaurados. Los precios de las habitaciones oscilan entre 55 y 100 euros.

• En la isla de Muhu

Pädaste Manor (www.padaste.ee). Pequeño resort Spa ubicado en una antigua casona, que ha convertido la paz del campo en el más relajante lujo. Decorado a la antigua usanza, con mucho encanto, ofrece todas las comodidades de un cinco estrellas combinadas con exquisitos tratamientos de salud y facilidades para practicar caza, pesca, equitación y paseos por la naturaleza.

• En Kuressaare (Saaremaa)

Georg Ots Spa Hotel (Tori, 2. www.gospa.ee). Moderno complejo con habitaciones de todos los tamaños -la mayoría con vistas al castillo episcopal-, para disfrutar de sus saunas y piscinas, y del saludable menú de su restaurante. Como actividades proponen paseos por la naturaleza tanto a pie como en bicicleta, surf en la playa y cursos de golf.

Dónde comer

Heredera de muchas culturas, la cocina estonia suma hoy a sus recetas la gastronomía internacional de fusión adoptada mayoritariamente por sus restaurantes. Entre los productos autóctonos predominan el pescado ahumado -especialmente arenque-, las carnes de caza y las morcillas y salchichas, acompañados por sopas, legumbres, patatas, remolacha, col agria o frutos del bosque, además del característico pan negro. Cuentan con una buena cerveza de elaboración propia, algunos vinos y vodka de gran calidad.

• En Tallin

Leib Resto ja Aed (Uus, 31. Tlf. +372 611 90 26. www.leibresto.ee). Una apuesta por la perfección de lo simple -Leib significa pan-, basada en la unión de la cocina casera tradicional y una cuidada selección de vinos, todo ello en un rincón de la Ciudad Baja, con cálidos y clásicos interiores y un delicioso jardín privado.

Mekk (Suur-Karja, 17/19. Tlf. +372 680 66 88. www.mekk.ee). Cocina vanguardista de temporada con productos de granjas ecológicas y pan artesanal de elaboración propia. Se halla en el borde del casco histórico.

Olde Hansa (Vana Turg, 1. Tlf. +372 627 90 20. www.oldehansa.ee). Emplazado en la antigua casa de un rico mercader, en pleno centro, recrea los tiempos de la Liga Hanseática en varias salas decoradas al estilo medieval, la mayoría amuebladas con largas mesas comunes, y todas iluminadas por la luz de las velas. Ofrecen un menú básico servido por "personal de otro tiempo" y cuentan con tienda de productos medievales.

Ö Restoran (Mere pst., 6E. Tlf. +372 661 61 50. www.restoran-o.ee). Ampliamente galardonado, su carta cuenta con un menú degustación por 60€ que incluye platos característicos de la cocina estoniana -entre ellos, pescados ahumados y cordero lechal- revisados según las últimas tendencias, en un antiguo edificio industrial de la zona portuaria -a diez minutos del centro histórico- rehabilitado en elegantes tonos negros y tostados.

Restaurante Tchaikovski (Vene, 9. www.telegraafhotel.com). Se localiza en el Hotel Telegraaf, un cinco estrellas de lujo que ocupa un edificio decimonónico del casco histórico, con Spa y jardín. Sirven cocina rusa en un decorado de estilo eslavo.

Bocca (Olevimägi, 9. www.bocca.ee). Lujo austero en interiores pensados por uno de los diseñadores más prestigiosos del país.

Y quien busque cocina estoniana clásica la hallará en la taberna del Hotel San Petesburgo, en pleno casco histórico (Rataskaevu, 7. www.hotelstpetersbourg.com), y en la Casa Estonia de la ciudad nueva Eesti Maja (A.Lauteri, 1. www.eestimaja.ee).

• En la isla de Muhu

Nami Namaste Farm (Muhu. Tlf. +372 515 28 08. www.naminamaste.com). Granja del siglo XVIII cuyas dependencias se han convertido en acogedores alojamientos con un toque hippy. Su restaurante permite prepararse la propia comida disfrutando de una clase de cocina isleña, en la que las recetas se aderezan con las hierbas aromáticas del jardín.

Pädaste''s Restaurant Alexander (Hotel Pädaste Manor, Muhu. Tlf. +372 454 88 00. www.padaste.ee). Actualmente clasificado como el mejor restaurante de Estonia. La carta, que puede saborearse en su jardín de verano, incluye menús degustación de autor, entre los cuales destaca el que ensalza la gastronomía de las islas en siete platos elaborados con productos autóctonos de temporada. En invierno se trasladan a Tallin, al Restaurante Neh (www.neh.ee).

• En Kuressaare (Saaremaa)

Kuursaal (Lossipark, 1. Tlf. +372 554 10 67. www.kuressaarekuursaal.ee). Emplazado en un parque con árboles centenarios junto al río, con terraza próxima al castillo episcopal, este restaurante combina la cocina francesa con recetas tradicionales que aprovechan la producción de las granjas isleñas, especializado en platos vegetarianos y pescado fresco.

De compras

El casco histórico de Tallin está repleto de tiendas encantadoras donde adquirir los artículos más característicos de la ciudad y del país. Por ejemplo, hay tres opciones directamente destinadas a agradar al paladar, como los chocolates de la ya más que centenaria fábrica Kalev; el mazapán, del que una leyenda local dice que fue una invención estonia, o el Vana Tallinn, un vino dulce, fuerte y de prolongado gusto que se puede tomar solo, con café, vertido sobre un helado... También hay buena oferta de tejidos de lino y lana, incluidas prendas elaboradas al estilo tradicional de las regiones del país. Un buen lugar para buscarlas son los puestos del Knit Market, a lo largo de la muralla y cerca de la puerta Viru. Piezas de artesanía en madera, cristal, cerámica, joyas... se pueden encontrar en los talleres de artesanos situados en rincones emblemáticos; por ejemplo, a lo largo de la medieval calle Vene, como el Patio de los Maestros y el Pasaje de Catalina. Son también habituales en las tiendas y mercadillos de la capital estonia artículos procedentes de otros países. Así, los juegos de muñecas de madera tipo matrioska -son huecas y encajan unas dentro de otras-, típicas de Rusia, o el ámbar, que llega desde Lituania o Polonia.

Qué ver

Museos

Museo de la Ciudad (Vene, 17. www.linnamuuseum.ee). La historia de Tallin contada a través de textos, artefactos, maquetas y efectos sonoros en la antigua vivienda de un comerciante. En los pisos más altos se expone la historia del siglo XX, las guerras, el periodo soviético y la independencia de Estonia.

AME Museo Estonio de Arte (Weizenbergi, 34 y 37. www.ekm.ee). Se trata de cinco museos dedicados al arte, entre los que destacan el de pintura rusa ubicado en el palacio barroco de verano de los zares -Kardriorg- y el ultramoderno edificio Kumu, que desde 2006 comparte con él su frondoso parque.

Museo de Historia de Estonia (Pikk, 17. www.ajaloomuuseum.ee). Narra la historia estonia desde 1830 hasta hoy en el palacio Maarjamäe.

Museo Marítimo (Pikk, 70. www.meremuuseum.ee). Organizado en la Torre de Margarita la Gorda, muestra las tradiciones marítimas de Estonia en cuatro plantas, tras las que se accede al mirador. El submarino y los barcos-museo del Puerto de Tallín complementan este aspecto de la cultura estoniana. Es el museo más visitado del país.

Museo de las Ocupaciones (Toompea, 8. www.okupatsioon.ee). Fotografías, objetos y pantallas audiovisuales para repasar la represión nazi y la ocupación soviética.

Museo al Aire Libre (Vabaöhumuuseumi, 12. www.evm.ee). Antiguas casitas y granjas rurales de las distintas regiones estonianas en un parque al lado del mar, con taberna y tienda de artesanías.

Más museos: www.muuseum.ee

Diez visitas imprescindibles en Tallin

Además de las dos catedrales, el castillo-parlamento y las murallas medievales, mencionados en el texto, existen en Tallin unos cuantos lugares que merecen una mirada atenta y sosegada.

Las puertas medievales de Pikk Jalg y de Viru

Desde el año 1380, la primera marca la entrada a la Ciudad Alta que ocupa la colina de Toompea, encerrada en un anillo amurallado que mide dos kilómetros de longitud, mientras la segunda, flanqueada por dos sólidas torres cónicas, se abre a la Ciudad Baja.

Ayuntamiento gótico
Raekoja plats, 1. www.tallinn.ee/raekoda

Es la verdadera joya arquitectónica de la capital de Estonia, el edificio más mimado y mejor restaurado, y el único ayuntamiento gótico que ha sobrevivido en el norte europeo. Construido entre 1371 y 1404, fue la sede del poder civil en la urbe medieval. En su interior podemos revivir las transacciones que tenían lugar en sus salas entre magistrados, comerciantes, burgomaestres y miembros del Gran Gremio. La subida a la torre, de 64 metros de altura -a cuya cima se accede accede después de subir 115 escalones-, promete unas estupendas panorámicas de Tallin.

Farmacia Municipal
Raekoja plats, 11

Situada en la plaza central, es famosa por tres razones: por su funcionamiento ininterrumpido desde 1422, por los encargos que recibía del zar de Rusia y por el mazapán que elaboraban como receta médica y que siguen vendiendo hoy, entre otros productos alimenticios. Diez generaciones de la misma familia la gestionaron hasta 1911. Aunque se ha modernizado, conserva un pequeño museo médico de los siglos XVIII al XX.

Calle Pikk

La calle larga, que arranca por detrás de la plaza central, es una de las arterias principales de la Ciudad Baja y una de las que más sorpresas depara: palacios de ricos mercantes transformados en tiendas, cafés y museos, curiosos pasajes abovedados, estrechas terracitas instaladas sobre los adoquines, un teatro formado por 16 casas medievales conectadas entre sí -Tallinna Linneteater-, la sede de la antigua hermandad de las Cabezas Negras que acogía a los jóvenes comerciantes que aspiraban a entrar luego en el Gran Gremio -asociación a la que pertenecían los mercaderes más notables- y un trío de casas pegadas entre sí, Las Tres Hermanas, que se consideran las más antiguas de la ciudad -fueron construidas en 1362- y que Relais Châteaux ha convertido en un pequeño y acogedor hotel con un refrescante patio de verano (The Three Sisters Hotel. t+372 630 63 00. www.threesistershotel.com).

Torre Kiek in de Kok
Komandandi, 2. www.linnamuuseum.ee/kok

Ocupa el interior de uno de los torreones defensivos más robustos del centro medieval, dedicado a la historia de la estrategia militar de la ciudad y complementado con una visita a la red de pasadizos subterráneos con que se comunicaron desde el siglo XVI varias fortalezas del casco histórico. Estos enclaves también sirvieron de refugios antiaéreos durante las guerras del siglo XX. El futurista café del último piso ofrece muy buenas vistas.

Callejón Santa Catalina y patio de los artesanos

Este callejón enlaza las calles Vene y Müürivahe por la parte trasera de la antigua iglesia de Santa Catalina y constituye, sin duda, el pasaje más pintoresco del centro histórico de la ciudad, colonizado por pequeñas terracitas y comerciantes vestidos a la antigua usanza, que elaboran artesanías tradicionales a la vista del público.

Monasterio dominico de Santa Catalina
Vene, 16. www.kloostri.ee

Es el templo más antiguo de la capital de Estonia, fundado por monjes escandinavos en 1246, y ha conservado un magnífico claustro.

Iglesia de San Nicolás
Niguliste, 3. www.nigulistemuuseum.ee

Construida en el siglo XIII, alberga desde el año 1980 un interesante museo de arte sacro, entre cuyos tesoros destaca una impactante danza macabra pintada por un artista medieval. El templo ofrece conciertos de órgano y de música coral durante los fines de semana.

Barrio de Rotermann

Se trata de una zona industrial decimonónica, situada entre el casco histórico y el puerto de pasajeros, a cinco minutos de la muralla, reconvertida en un agradable área de hoteles, cafés, boutiques, y restaurantes, con una animada plaza central.

Torre de Televisión
Kloostrimetsa, 58ª. www.teletorn.ee

Inmensa torre de aspecto futurista que ofrece impresionantes vistas desde sus salas vanguardistas. Muy cerca se halla el Jardín Botánico de Tallin (www.botaanikaaed.eed).