Guía de los castillos del Rhin

Toda la información que necesitas saber antes de viajar a los castillos del Rhin: hoteles, restaurantes y las visitas más interesantes de la zona.

Foto: Eduardo Grund

Cómo llegar

Llegar vía Frankfurt, conectado directamente a varias ciudades españoles con algunas líneas aéreas.

Lufthansa opera desde Madrid, Barcelona, Bilbao y Valencia; Iberia y LAN, desde Madrid, y Vueling desde Barcelona.

Datos útiles

Desde Frankfurt la comunicación ferroviaria con Rudesheim y Coblenza resulta muy sencilla, aunque lo más aconsejable es alquilar un coche que permitirá realizar un viaje sosegado por el Valle del Rhin disfrutando de sus castillos, pueblos y monumentos principales.

Bastarán 45 minutos por carretera para llegar a la puerta de este Rhin de la Unesco en Rudesheim y Bingen. En este punto y en otros de este tramo, como en Kaub y Coblenza, hay transbordadores que permiten pasar de una orilla a otra con tu propio vehículo para agilizar el viaje.

Pero tampoco es una mala idea subirse a un barco para realizar una excursión por las aguas del Rhin y gozar así de una perspectiva diferente del valle.

La empresa Bingen-Rüdesheimer (www.bingen-ruedesheimer.de) organiza dos trayectos: el Paseo de los Castillos, desde Rüdesheim a Trechtingshausen, y viceversa, con paradas intermedias en Bingen, Assmannshausen y el castillo Rheinstein, y el Paseo de Loreley, partiendo de Rüdesheim a St. Goarshausen, y viceversa, con paradas durante la ruta en Bingen, Assmannshausen, Trechtingshausen, Lorch, Bacharach, Kaub, Oberwesel y St. Goar.

Otra buena alternativa es la compañía KD (www.k-d.com), experta en transporte fluvial por Alemania.

Más información:
www.germany.travel
www.alemania-romantica.info
www.facebook.com/destinoalemania

Dónde dormir

Pasar una noche en el castillo de Schönburg (www.hotel-schoenburg.com) es un auténtico privilegio. Hay 24 habitaciones y su precio por noche oscila entre 170 y 370 euros, dependiendo de la temporada, con desayuno y cena incluidos. La más espectacular, apunten, la número 13, pero hay que reservarla con mucha antelación. En noviembre el castillo celebra una fiesta española todos los años, que suele desarrollarse en viernes, y en Nochevieja la familia organiza tres días festivos con diferentes actividades para disfrutar del fin de año.

Si prefiere algo divertido, nada como dormir dentro de un barril de vino reformado en el Hotel Linderwirt, situado en Drosselgasse, la calle más popular de Rudesheim (www.lindenwirt.com): la experiencia cuesta 84 euros la noche (dos personas). Tiene televisión y un baño desahogado dentro del gran barril.

Dónde comer

En Rudesheim, el restaurante Breuer''s Rudesheimer Schloss (www.ruedesheimer-schloss.com) sirve, de la mano de Susanne Breuer, platos típicos de la región de Hesse, acompañados de una variedad de vinos de la propia bodega del hotel, con música en directo.

En St. Goar, el Romantik Hotel Schloss Rheinfels ofrece la cocina del chef Frank Aussem, quien combina los sabores regionales con la cocina internacional en un idílico mirador hacia el Rhin.

En Coblenza, Augusta (www.augusta-koblenz.de), por su originalidad en los platos y su gusto por el arte en los salones, y Weindorf Koblenz (www.weindorf-koblenz.de), para disfrutar de una auténtica casa típica del vino, son dos magníficas propuestas, y, por último, a los enamorados de la comida campestre nada les sorprenderá más que un picnic en la curva más mágica del Rhin, junto a la Roca Loreley. No se pierdan el mirador Spitznack, instalado casi en el mismo risco de la roca.