Guía de la Laponia sueca

Toda la información que necesitas para viajar a la Laponia sueca: hoteles, restaurantes y las visitas más interesantes de la provincia.

Datos útiles

Cómo llegar
SAS (www.flysas.com/es) vuela desde Madrid (vía Copenhague) y Barcelona (directo) a Estocolmo, desde donde varios vuelos diarios conectan con Skelleftea en poco más de una hora. Otras ciudades de la Laponia sueca, como Lulea o Kiruna, cuentan también con vuelos directos desde la capital.

Ryanair (www.ryanair.com/es) inició la pasada primavera vuelos directos entre Barcelona (aeropuerto de Girona) y Skelleftea. La compañía de bajo coste mantiene esta ruta operativa en los meses de primavera y verano.

Cuándo ir
El verano y el invierno lapones son literalmente como la noche y el día, pero cada estación tiene sus atractivos. El final del invierno y las primeras semanas de primavera son el momento ideal para realizar las actividades propuestas en este reportaje, con luz diurna y nieve en abundancia. El verano, aunque corto, recompensa con luz las 24 horas y los deportes náuticos cogen el relevo. En otoño se abre la veda del alce y los bosques se llenan de cazadores hasta la llegada de las primeras nieves. En invierno los lapones combaten la noche perpetua encendiendo miles de luces tras las ventanas de sus casas y dedicándose con pasión a la Navidad. Pero el mayor incentivo para superar la oscuridad y las temperaturas, muy por debajo de cero, es la posibilidad de ver un fenómeno único de estos meses: la aurora boreal.

Cómo moverse
Skelleftea es una ciudad pequeña y dispone de una buena red de autobuses, por lo que los desplazamientos urbanos resultan sencillos. Sin embargo, la mayor parte de las actividades planteadas en este reportaje se sitúan a varios kilómetros por carretera, por lo que, si el operador no proporciona el transporte, será necesario alquilar un vehículo propio. Todos los coches disponen de neumáticos de clavos que ayudan a desplazarse por la nieve y, además, las carreteras principales se despejan periódicamente. Conviene, de todas formas, estar preparado para conducir sobre la nieve y prestar atención a los rebaños de renos que cruzan con frecuencia las carreteras. Avis, Europcar y Hertz cuentan con oficinas en el aeropuerto de Skelleftea.

Más información
Oficina de Turismo de Skelleftea. www.destinationskelleftea.se

Oficina de Turismo de Suecia. www.visitsweden.com/suecia

Dónde dormir

Best Western Malmia Hotel. Skelleftea. Tlf. 00 46 (0) 910 732 500. www.malmia.se La cadena hotelera internacional tiene en el centro urbano de Skelleftea un cómodo y cálido establecimiento adaptado a la cultura local, es decir, con sauna y jacuzzi en la terraza, para poder remojarse bajo el sol de medianoche. Muy cerca de todas las atracciones locales. Dispone de habitaciones desde 70 euros, con desayuno incluido.

Stiftsgarden. Skelleftea. Tlf. 00 46 (0) 910 725 700. www.stiftsgarden.se Junto a la iglesia de Bonnstan y en un hermoso entorno a las orillas del río, este hotel participa del ambiente sobrio pero acogedor de la vieja Skelleftea. Cada una de su treintena de habitaciones está decorada con muebles de madera de diseñadores locales. Cuenta en el edificio contiguo, la antigua casa del pastor, con un agradable y cuidado restaurante en el que disfrutar desde un menú degustación de reno hasta los salmones recién pescados en el río. Los precios de las habitaciones dobles parten de 110 euros y, para los presupuestos mucho más ajustados, desde 30 euros en habitaciones con baño compartido (modelo albergue).

Scandic Hotel. Skelleftea. Tlf.?00 46 (0) 910 752 400. En Lulea. Tlf. 00 46 (0) 920 276 400. www.scandichotels.com Esta cadena nórdica, que apuesta por lo sostenible y ecológico y que apela tanto a familias como a viajeros de negocios, posee un establecimiento en Skelleftea y otro en Lulea. Ambos ofrecen todas las comodidades típicas de esta cadena hotelera, como gimnasio abierto las 24 horas, centro de conferencias, restaurante, zona de juegos infantil, wi-fi gratuito y una piscina cubierta. Habitaciones dobles desde 82 euros, incluyendo a los niños, que se alojan gratis.

Ice Hotel. Jukkasjärvi. Tlf. 00 46 (0) 980 668 00. www.icehotel.com Fue el primero del mundo, sigue siendo el más grande y cada año se reinventa cuando, en diciembre, comienza su construcción con los bloques de hielo que sacan del río Torne, 200 kilómetros al norte del Círculo Polar Ártico. Nació como un proyecto de arte efímero (está abierto lo que tarde en derretirse: unos cinco meses al año) que ya va por su 22º invierno. Cada año reúne a artistas de todos los rincones para diseñar nuevos espacios y esculturas con hielo y nieve, siempre en un entorno de, como mínimo, 5 grados bajo cero. Antes de ir a dormir hay que disfrutar de un vodka en copa de hielo en el Icebar y, por la mañana, lo primero es darse una sauna y tomar una taza caliente de zumo de arándanos. Entre tanto, camas de hielo con pieles de reno a partir de 175 euros.

Pite Havsbad. Pitea. 00 46 (0) 911 327 00. www.pite-havsbad.se Una auténtica ciudad de vacaciones a lo sueco que fascina a los visitantes locales con su oferta de entretenimiento, entre la que se encuentra una playa en verano y un parque acuático cubierto que, además, cuenta con una terraza solar en la que garantizan sol y calorcito todo el año y donde, aparte de conseguir un bronceado en plena noche invernal, se organizan desayunos de trabajo, fiestas caribeñas o cenas al atardecer. Desde 174 euros la habitación doble. Por unos 100 euros más, con sauna privada. Apartamentos a partir de 480 euros, cuatro días para cuatro personas.

Dónde comer

Una vez acostumbrados a los horarios lapones, con los almuerzos entre las 11.30 y 13.30, y las cenas a partir de las 17 horas, se puede disfrutar a mediodía del tradicional bufé de platos clásicos, como las albóndigas con salsa de arándanos, el guiso de carne de reno o la sopa de montaña. En la página web del periódico local, el Norran, se publican diariamente los menús de muchos de los restaurantes de Skelleftea, así como la agenda de ocio y cultura local. http://norran.se/dagenslunch

Nygatan 57. Skelleftea. Tlf. 00 46 (0) 910 134 44. www.nygatan57.se Emblemático restaurante del centro de Skelleftea que data de 1930, pero que desde 2009 se ha ido transformando en un lugar de encuentro con la nueva cocina sueca. De la mano de su chef, Johanna Varnersson, la carta no deja de sorprender a sus comensales con preparaciones exquisitas, como la trucha con mantequilla de langosta o la sopa de alcachofa. Entre los clásicos destacan el caviar de Kalix y la carne, que proviene de las mejores granjas suecas. Plato del día desde 11 euros, con barra de ensaladas, pan, mantequilla, bebidas y café orgánico incluidos. Menú degustación a partir de 65 euros.

Nordanagarden Vardshus. Skelleftea. Tlf. 00 46 (0) 910 533 50. www.nordanagarden.se En el parque de Nordana, en un edificio junto al río que data del año 1869, está ubicado este tradicional restaurante, en el que los habitantes locales vienen a disfrutar del precioso entorno y de su almuerzo tipo bufé: tres platos (sopa, pescado y carne), ensalada, pan con mantequilla, bebida y café con pastel, todo por 10 euros.

Bistró Bar Brygga. Lulea. Tlf. 00 46 (0) 920 220 000. www.bbb.mu Si se visita Lulea en verano, merece la pena acercarse al puerto y comer a bordo. En este bistró flotante se pueden degustar pescados y mariscos frescos del golfo de Botnia. Por la noche el local se convierte en un animado night club con dj''s y mojitos a partir de 8 euros la entrada.

Qué hacer

Si aplicamos la máxima de "donde fueres, haz lo que vieres", no tendremos más remedio que aprovechar cualquier tregua del tiempo para lanzarnos a bosques, lagos y mares a practicar alguna de las siguientes actividades al aire libre:

Excursiones en moto de nieve
El Svansele Vildsmarkcenter (Tlf.?00 46 (0) 915 210 03. www.svansele.se) organiza safaris en moto de nieve de varias horas en las que se garantiza el avistamiento de renos. Las excursiones incluyen alojamiento, cena y desayuno en uno de los campamentos que la empresa posee en medio del bosque y cuyas cabañas están provistas de saunas y jacuzzis exteriores. Todo lo demás, desde los baños hasta las camas, mantiene el sabor rústico y natural. Cuesta unos 410 euros por persona, todo incluido. En verano ofrecen también excursiones similares en quad y bajo el sol de medianoche. Tidy Rent (t?00 46 (0) 910 366 33. w?www.tidy.se) realiza excursiones guiadas de dos horas de duración en moto de nieve por la costa congelada del golfo de Botnia, a partir de 148 euros por persona.

Skelleftea Driving Centre (Tlf.?00 46 (0) 912 200 40. www.drivecenter.se) es un verdadero paraíso para los amantes del motor. En esta antigua base de las fuerzas aéreas suecas uno puede echarse una carrera con los amigos a bordo de un Audi TT, probar suerte en un rally sobre hielo con un Volvo preparado con neumáticos de clavos o incluso saciar el ansia reprimida por manejar una retroexcavadora de 20 toneladas. La mayor parte de sus actividades van dirigidas a grupos y se diseñan a medida, en función de las preferencias y presupuesto del cliente.

Pesca en el hielo
En el Jävrebodarna Fiskecamping (Tlf.?00 46 (0) 911 361 33. www.fiskecampen.se) se puede pescar salmón y trucha a través del hielo del golfo de Botnia. La captura está prácticamente asegurada, ya que las aguas están delimitadas con redes y la pesca no puede escapar. Se paga por kilo pescado, que se puede degustar allí mismo asado en el fuego y acompañado de un delicioso pan sueco con mantequilla y patatas. Ofrece también alojamiento en cabañas y camping.

Patinar sobre el mar
Con los primeros hielos del otoño -los mejores, según dicen-, el pequeño puerto deportivo de Kagehamn, situado pocos kilómetros al norte de Skelleftea, se convierte en una popular pista de patinaje sobre el mar. Allí mismo alquilan los clásicos patines de larga distancia y, si no se tiene mucha seguridad, siempre resulta posible probar con un spark, que es la versión escandinava, luego práctica, del patinete. En cualquier caso, la diversión está asegurada.

Navegar sobre el hielo
El rompehielos Arctic Explorer permite disfrutar de la mezcla de aventura, poder y surrealismo que supone surcar la inmensidad helada del mar en un barco. La excursión incluye una parada para dar un paseo por el hielo y, si se desea, zambullirse en la estela del barco para empaparse bien de la experiencia subártica; provistos, claro está, de un traje de supervivencia (en.pite-havsbad.se/aktiviteter/isbrytarsafari).

Esquí y raquetas
Aunque en esta región de Suecia cualquier ladera resulta adecuada para hacer un descenso divertido, Skelleftea cuenta con varias estaciones de esquí en sus alrededores. Vitbergsbacken, Klutmarksbacken o el Storklinta Skidcenter, todos en clave más básica, y asequible, que los típicos resorts. El esquí de fondo o los paseos con raquetas de nieve se pueden disfrutar desde la misma puerta del hotel.

Laponia sueca

Laponia sueca es el nombre con el que se conoce la zona más al norte de Suecia. Con frontera con Noruega y Finlandia, también limita con las provincias suecas de Jämtland, Ångermanland, Västerbotten y Norrbotten formando una de las provincias más grandes del país con un cuarto de a superficie de Suecia.

Con una oscilación de temperaturas entre los -40ºC en invierno y hasta los 30ºC en verano y con ocho estaciones a lo largo del año es en Laponia sueca donde se pueden ver fenómenos naturales tan espectaculares como la aurora boreal o el sol de medianoche.

Esta zona ha estado siempre habitada por el pueblo sami o lapón, de naturaleza nómada, por lo que fueron los pobladores suecos, noruegos y finlandeses los que construyeron asentamientos permanentes a lo largo de la costa de Laponia con el Mar de Noruega. Aún así el pueblo sami conserva hoy día su identidad.

En cuanto a actividades a realizar por los turistas, la Laponia sueca ofrece una gran diversidad durante todo el año. Así ofrece la posibilidad de realizar senderismo, montañismo, pesca, excursiones en canoa, descenso de ríos en balsa de troncos, escalada o ciclismo durante la época calurosa a lo que se unen excursiones en motonieve o en trineo tirado por perros, paseos a lomos de renos y travesías en rompehielos en invierno.

En cuanto al turismo cultural las ciudades Luleå y Kiruna, situadas en el círculo polar ártico, son los últimos parajes civilizados al norte del planeta.