Guía de Córcega

Toda la información que necesitas para viajar a Córcega: hoteles, restaurantes y las visitas más interesantes de la isla.

Cómo llegar

Air France (www.airfrance.es) dispone de múltiples conexiones para volar a Ajaccio, Bastia, Calvi y Figari durante todo el año desde las principales ciudades españolas vía París, Lyon, Marsella y Niza. Si se prefiere evitar el avión, los ferries de Moby Lines (www.mobylines.com) realizan el trayecto de Génova a Bastia en seis horas. Desde Niza y Marsella también hay posibilidad de llegar a Bastia, Ajaccio y Porto Vecchio, entre otras localidades corsas, con los barcos de la naviera SNCM (www.sncm.fr).

Cuándo ir

Aunque la temporada alta en la isla de Córcega coincide con las temperaturas más elevadas de los meses de verano -julio es el más soleado-, lo cierto es que el termómetro rara vez sobrepasa los 30ºC. Como en cualquier otro lugar que disfruta de clima mediterráneo, la primavera y el inicio del otoño son también excelentes momentos para visitar esta isla sin coincidir con demasiados turistas. Durante el invierno, que suele ser templado, muchos hoteles y restaurantes están cerrados, lo cual no significa que no se pueda disfrutar de unos días agradables visitando los pueblos de montaña y practicando deportes al aire libre por las zonas del interior.

Cómo moverse

El transporte público no solo no funciona demasiado bien en Córcega sino que en las zonas más recónditas prácticamente brilla por su ausencia. Por ello, y para ganar en independencia, lo más recomendable es alquilar un coche o, para los más aventureros, una motocicleta, vehículo que siempre brinda un toque de romanticismo a cualquier viaje y, sobre todo, permite ahorrarse tiempo buscando aparcamiento e incómodos atascos en las vías principales, que durante los meses de mayor afluencia de turistas pueden ser insufribles. Las vías entre las principales ciudades son amplias y están en buen estado. Por el contrario, en las carreteras secundarias hay que extremar la precaución puesto que suelen ser estrechas y con curvas muy pronunciadas.

Dónde dormir

Hotel Les Mouettes. Ajaccio. Tlf. 00 33 04 95 50 40. www.hotellesmouettes.fr Una fabulosa villa, cuya historia se remonta a 1880, rodeada de un edén de eucaliptos, palmeras y pinos centenarios. La que antaño fuese la residencia estival de una adinerada familia corsa, se reconvirtió primero en restaurante en los años 20 y en hotel con encanto ya en los 50, teniendo a María Callas entre sus clientes habituales. La última reforma se ejecutó en 2006 para dotarlo de las comodidades propias del siglo XXI. Sus puntos más destacados son su idílica ubicación al filo de una playa de arena, su soberbia piscina y la amplitud y el buen gusto con que han sido decoradas sus habitaciones, muchas de ellas con terrazas provistas de cómodas hamacas y sofás para saborear al máximo las vistas al mar.

Hotel Castell''Verde. A las afueras de Porto Vecchio. Tlf. 00 33 04 95 70 71 00. www.sud-corse.com Frente por frente de las aguas celestes y la arena blanquísima de la playa de Santa Giulia. Se trata de un pequeño resort compuesto por bungalós de dos plantas, con piscina, pista de tenis y un excelente restaurante muy adecuado para una cena romántica, con platos tradicionalmente mediterráneos aderezados con un toque de influencia asiática. Las habitaciones, en la que imperan maderas nobles y mobiliario de corte moderno, tienen terraza y están orientadas al mar.

Hotel Genovese. Bonifacio. Tlf. 00 33 04 95 73 12 34. www.hotel-genovese.com Con un marcado estilo contemporáneo en tonos blancos y crema que apuesta por la elegancia sin estridencias de las líneas rectas, este hotel boutique es un paraíso para quienes busquen un poco de calma para el espíritu sin renunciar a una localización inmejorable en el corazón de la ciudadela de Bonifacio. Cuenta con 14 habitaciones más dos suites, algunas con patio privado y vistas al puerto o a la ciudad vieja. Junto a la piscina central se despliegan varios sets de sofás al aire libre que resultan ideales para almorzar algo ligero.

Auberge A Pignata. Levie. Tlf. 00 33 04 95 78 41 90. www.apignata.com Esta antigua granja es, sin duda, uno de los alojamientos más recomendables de toda la isla. Aislada en el corazón de un bellísimo paraje natural desde el que se pueden organizar un sinfín de excursiones a pie o en bici de montaña, se ubica en lo alto de un promontorio desde el que se divisan las majestuosas montañas de Alta-Rocca. Como proyecto de vida personal de Antoine y Lili Rocca-Serra, una encantadora pareja nacida en el propio Levie, se percibe claramente que han logrado transmitir a la perfección su gran amor por su lugar de origen, cuidando al máximo cada detalle. Merece la pena quedarse algún día a comer o a cenar en su restaurante dedicado a la gastronomía tradicional corsa. Tampoco conviene perderse el Spa, que goza de enormes cristaleras y una gloriosa piscina climatizada cubierta.

Qué comer

En la contundente gastronomía corsa triunfan los embutidos de cerdo, siendo los más populares, incluso allende sus fronteras, el figatellu y el fittonu, salchichas de hígado para cocinar a la brasa; el salamu, parecido pero con más especias y que se come directamente, y el prisuttu, que es el jamón con al menos 18 meses de secado. Son muy típicas también las terrinas de paté de jabalí y el fromage de tête, que, traducido literalmente, sería "queso de cabeza", elaborado con chicharrones, es decir, cabeza de jabalí o de cerdo. El brocciu, protegido por su Denominación de Origen, es el queso nacional. Puede ser de leche de oveja o de cabra, pero siempre es muy cremoso. Se utiliza en muchas recetas, aunque se degusta sobre todo como postre, ya sea solo, con miel de maquis o en fiadone, una especie de flan que lleva huevos, azúcar, esencia de naranja o de limón y un generoso chorro de licor. Los pescados y mariscos son de gran calidad, particularmente las langostas del golfo de Saint-Florent. En cuanto a las carnes, resultan deliciosos los estofados de cordero, jabalí o cabrito, más todavía cuando van acompañados de la tradicional polenta de castañas. De unos años a esta parte, Córcega está despuntando en cuanto a vinos de calidad. Aunque son nueve las regiones productoras de tintos, blancos, rosados e incluso algunas variedades de moscatel, la fama se la llevan principalmente las áreas de Patrimonio, Cap Corse y Sarténe.

Dónde comer

Cala di Sole. Route des Iles Sanguinaires. Ajaccio. Tlf. 00 33 04 95 52 01 36. www.hotel-cala-di-sole.com Un peculiar restaurante que tiene una parte como de chiringuito de playa en la que disfrutar de una grandiosa y relajada comida informal. Por su atmósfera relajada, este establecimiento, desde cuyas mesas prácticamente se puede tocar la arena, es todo un clásico al que los locales acuden los fines de semana para disfrutar de las especialidades de la casa, entre las que sobresalen el paté de jabalí, como entrante, y el risotto de cordero, como plato principal.

Le Neptune. Piana. Tlf. 00 33 04 95 27 82 40. www.caporosso.com Diseñado como un anfiteatro, con todas sus mesas colocadas en varios niveles, garantizando que todas tengan buenas panorámicas, comer o cenar aquí constituye una experiencia sublime. El servicio atento y amable, y la carta, con pocas pero sugerentes opciones, recoge ejemplos de cocina sofisticada que llegan presentadas como pequeñas obras de arte. Hay sitio también para algunas concesiones a recetas históricas, como la deliciosa sopa bouillabaise, originaria de Marsella, que aquí se prepara con múltiples pescados locales. De segundo, la recomendación del chef es la sabrosa langosta corsa a la brasa servida sobre una base de tallarines al pomodoro.

A Vista. Bastia. Tlf. 00 33 04 95 47 39 91. www.restaurantavista.com Considerado como uno de los tres mejores restaurantes de la ciudad, A Vista homenajea -desde su localización en la que se domina la ciudadela de Bastia- a su manera lo mejor de la tierra y el mar para darle un interesante giro a la ecléctica gastronomía corsa. Así, hay quien prefiere elegir mariscos o pescados frescos (tienen un vivero digno de un documental de Jacques Cousteau), aunque casi es más acertado tirar hacia su vertiente italiana optando por carnes, pastas o pizzas. Los ravioli al foie-gras son espectaculares, mientras que el pulpo, bañado en una salsa marinera de tomate con alcaparras y aceitunas negras, resulta cuando menos sorprendente. Al mediodía se puede optar por un menú de 15 ó 25 euros, con vino corso incluido.

Le Voilier. Bonifacio. Tlf. 00 33 04 95 73 07 06. De dimensiones muy reducidas, este pintoresco restaurante se encuentra en la misma marina de Bonifacio, con lo que, si hace buen día, conviene pedir una de las mesas de la terraza para que la vista de los barcos amarrados le otorgue un punto de color al almuerzo o la cena. La carta, que se renueva con frecuencia, incluye para esta temporada delicias como el carpaccio de Saint-Jacques a la vinagreta d''Oursin o el pavé de lubina con pisto de coquillages. Para rematar, el postre más recomendable es la armonía de brocciu, el queso típico corso, y caramelo de naranja con miel de maquis.

Qué hacer

Deportes al aire libre. Por su abrupta morfología y su esplendorosa naturaleza, Córcega es un destino de ensueño para los aficionados al senderismo, la escalada, la bicicleta de montaña o la equitación. Para caminar, existe un GR 20 que cruza toda la isla, y, para mejorar el swing, hay cinco campos de golf. En los momentos en que nos encontremos por la costa, también se puede alquilar un yate, un velero o una moto de agua, practicar submarinismo, esnórquel, algo de remo en kayak de mar o incluso participar en clases de windsurf o kitesurf. En todas las ciudades o pueblos con algo de turismo se encuentran con suma facilidad empresas en las que se puede contratar el material apropiado y, en su caso, un guía acompañante.

Rutas temáticas. La denominada Ruta de los artesanos (www.routedesartisans.fr), que cuenta con paradas en los talleres de maestros cuchilleros, vidrieros, ceramistas, carpinteros, joyeros, apicultores o lutieres (persona que construye, ajusta o repara instrumentos de cuerda frotada y pulsada), entre otros tantos, discurre por la región de Balagne, entre Calvi y L''Ile Rousse, hacia el interior del noroeste de la isla, en lo que es un recorrido maravilloso por pueblos de arquitectura de piedra que aparecen envueltos entre increíbles paisajes. Otra manera muy interesante de descubrir la isla de Córcega consiste en embarcarse en alguna de las diez Rutas de los sentidos auténticos, en las que se mezclan visitas a enclaves históricos y naturales de especial interés. Por otra parte, también están diseñados ocho itinerarios más en torno a la gastronomía corsa. Estas Rutas de los sabores (www.corsica-terroirs.com) incluyen interesantes recomendaciones para visitar distintas granjas y bodegas, y asistir a los procesos de producción de los productos más típicos de la isla de Córcega, como la miel, la mermelada, el brocciu, los embutidos y el vino

Más información

Atout France. Turismo de Francia. es.franceguide.com

Turismo de Córcega. www.visitacorcega.com