Guía de Ámsterdam

Toda la información que necesitas para viajar a Ámsterdam: hoteles, restaurantes y las visitas más interesantes de la ciudad.

Cómo llegar

KLM (www.klm.es y Tlf. 902 222 747) opera 74 vuelos semanales entre Madrid y Ámsterdam y los mismos desde Barcelona, con precios a partir de 99 €, ida y vuelta, tasas incluidas. También tienen vuelos directos a Ámsterdam Transavia (www.transavia.com), desde varios puntos de Baleares, Canarias, Andalucía y la costa mediterránea; Vueling (www.vueling.com), desde La Coruña, Alicante, Barcelona, Bilbao, Ibiza, Málaga, Mallorca, Sevilla y Valencia, y Air Europa (www.aireuropa.com), desde Madrid.

Para llegar en tren, aunque no hay trayectos directos, se aconseja ir hasta París-Austerlitz con el Francisco de Goya (salida de Madrid-Chamartín) o el Joan Miró (salida de Barcelona-Sants). Una vez en la capital francesa se debe cambiar de estación, y desde Gare du Nord se puede llegar a Ámsterdam en solo cuatro horas con la compañía Thalys (existe una alta frecuencia entre las dos ciudades).

El aeropuerto Internacional Schiphol se encuentra a 18 kilómetros de la urbe y está comunicado con la Estación Central a través de trenes que salen cada 15 minutos (unos 3,90 €).

Datos útiles

Documentación

Para viajar a Holanda basta con el DNI en vigor y para conducir, con el carné emitido en España. Holanda y España tienen acuerdo en materia de Seguridad Social por lo que sirve la Tarjeta Sanitaria Europea.

Cuándo ir

La primavera y el otoño son los mejores períodos para visitar Amsterdam. No hay que olvidar que el clima de la capital es muy variable y en cualquier mes nos puede sorprender un buen chaparrón.

Cómo moverse

Si se dispone de coche propio o alquilado, es mejor dejarlo en algún aparcamiento -más caros cuanto más céntrico-. Moverse por el centro urbano es complicado, la Policía es muy estricta a la hora de multar y la grúa funciona a cualquier hora del día y la noche. Aunque no son baratos, siempre se puede recurrir a los taxis, pero, sin duda, lo mejor para moverse por Ámsterdam es alquilar una bicicleta o recurrir al transporte público, que llega prácticamente a cualquier rincón de la ciudad.

Se puede alquilar una bicileta a través de empresas especializadas como Yellow Bike(www.yellowbike.nl), donde hay que presentar documento de identidad y fianza.

En cuanto al transporte público, los medios más utilizados por los turistas son los tranvías y los autobuses, pues aunque existe metro, éste discurre sobre todo hacia zonas periféricas donde hay pocos atractivos para los viajeros. Comprar los billetes de cada trayecto por separado resulta caro (2,70€), es más conveniente adquirir algún abono. Además de la Strippenkaart, existe la Dagkaart, válida, como aquélla, en autobuses, tranvías y metro, pero sólo por una jornada.

Otra posibilidad, mucho más rentable si además de moverse por la ciudad se van a realizar visitas, es comprar una I amsterdam Card(www.iamsterdam.com/en/visiting/iamsterdamcard). Hay versiones de 24, 48 y 72 horas durante las cuales se puede acceder a numerosos -no a todos- monumentos, museos, etcétera, así como utilizar el transporte público de la ciudad. El precio de la tarjeta (parte de los 42 € por un día) incluye una práctica y detallada guía de bolsillo, con información sobre todos los lugares a los que da acceso, además de vales descuento para restaurantes, tiendas, excursiones, espectáculos u otros servicios de interés para el usuario.

Más información

Oficina de Turismo de Holanda en España. www.holland.com

Toda la información sobre la urbe, también en castellano, en www.iamsterdam.com

Qué ver

Top ten de Ámsterdam

Cinturones de canales

Hace justo cuatro siglos, en plena Edad de Oro, se construyeron los primeros. Numerosos eventos conmemoran este año el aniversario de estos icónicos cinturones de canales creados al drenar las marismas y ampliar con ello las dimensiones de esta ciudad que, gracias al comercio marítimo, se convirtió en una potencia mundial. Sus más de cien kilómetros de canales pueden recorrerse en barco, en bici o a pie. Los principales, Singel, Herengracht, Keizersgracht y Prinsengracht, rodean el casco viejo.

El uniforme entramado urbano

Hay cerca de siete mil casas y edificios históricos. Por todo el centro se suceden, pegadas unas a otras, las antiguas moradas, al tiempo que almacenes o talleres de los mercaderes y familias burguesas del XVII o de siglos posteriores. Algún detalle de su fachada delatará el gremio de su propietario. Son estrechas porque pagaban impuestos en función de su anchura, pero suelen ser profundas y contar con un encantador patio trasero.

Plazas históricas

La del Dam, con el Palacio Real, la Iglesia Nueva y un vaivén constante de gente, es el corazón de Ámsterdam. Imprescindibles también las animadas Leidseplein, Nieuwmarkt y Rembrandtplein, rodeadas de cervecerías y terrazas a rebosar con el buen tiempo; así como la Museumplein, que concentra los principales museos, y la de Spui, una de las postales más coquetas.

Sus grandes museos

Imprescindibles al menos los reinaugurados Rijksmuseum, una de las grandes pinacotecas del mundo, y Museo Van Gogh, con la mayor colección de obras del autor de Los Girasoles, así como la Casa-Museo de Anna Frank y la de Rembrandt.

El Barrio Rojo

Entre canales de cuento de hadas se esconde el Ámsterdam de los sex-shops, los espectáculos eróticos y las señoritas en lencería por sus escaparates. Ante ellos, riadas de turistas cumplen con esta visita obligada que, al caer la tarde, suele ponerse a tope de despedidas de soltero de media Europa.

El Jordaan y De Pijp

El antaño barrio proletario del Jordaan, hoy mucho más residencial, es una baza segura por su ambiente, sus tiendas y cafés y sus fotogénicas callejuelas. También el De Pijp está muy de moda y atesora mucha vida nocturna.

El Begijnhof

Un bello patio interior rodeado de casas centenarias en las que vivían mujeres dedicadas a la oración o la caridad, pero sin ser monjas. El Jordaan también tiene este tipo de patios o hofje.

Mercado de las flores

En el canal Singel, entre Koningsplein y Muntplein, puede y debe visitarse este colorido mercado a rebosar de tulipanes y otras flores de bulbo para comprar en flor o en semilla.

Los coffee shop

Se encuentran por toda la ciudad y su carta de drogas blandas está de lo más surtida, si bien fumar un vulgar cigarrillo queda rigurosamente prohibido. Si sólo se tiene curiosidad, también se puede entrar a tomar un café o un poleo-menta.

Flora Holland

Cerca del aeropuerto, abierta al público desde las 7 de la mañana, en la mayor subasta de flores del mundo los mayoristas pujan cual brokers de Wall Street por los 20 millones de flores y plantas que se mueven a diario por sus inmensas naves, accesibles a los visitantes por unas pasarelas alzadas.

Dónde dormir

Además de clásicos como el NH Grand Hotel Krasnapolsky (www.nh-hoteles.es), L''Europe (www.leurope.nl), el Pulitzer (www.pulitzerhotelamsterdam.com) o el Intercontinental Amstel (www.ihg.com), la ciudad atesora también hoteles muy originales. Para amantes del diseño, el Conservatorium (www.conservatoriumhotel.com), un edificio neogótico remodelado hace menos de dos años por Piero Lissoni, o, mucho más asequibles, The Exchange (www.hoteltheexchange.com), con sus habitaciones decoradas por alumnos del Instituto de la Moda y un ambiente informal, . Otros hoteles con encanto: el Andaz Ámsterdam Prinsengracht (www.hyatt.com), una antigua biblioteca del barrio de Jordaan transformada en hotel por el arquitecto Marcel Wanders; The Toren (www.thetoren.nl), en un precioso edificio histórico con una puesta en escena teatral orquestada por el decorador Wim van de Oudeweetering, y el nuevo Room Mate Aitana (www.room-matehotels.com), que, transformado por el interiorista Tomás Alía, tiene previsto abrir este verano.

En la ciudad existen multitud de opciones, generalmente más caras cuanto más cerca del centro. Eso sí, los precios son altos en cualquier categoría si se comparan con los de España, pues es casi imposible encontrar una habitación con baño por debajo de los 100 €. El precio de los hoteles intermedios puede oscilar entre los 150 y los 300 €. Se pueden hacer reservas por Internet directamente con los hoteles, pero si no se tiene claro qué establecimiento se adapta al gusto y al presupuesto del viajero se puede hacer en español a través de la Central de Reservas Holandesa (NRC), bien en su web (www.hotelres.nl) o en Tlf (00 31 20) 299 689 144.

Otros hoteles:
Hotel Okura Amsterdam.Ferdinand Bolstraat, 333 Tlf. 00 31 20 678 71 11 y en www.okura.nl. El concepto de lujo ilimitado en el primer hotel europeo de esta cadena hace que la estancia resulte de lo más agradable. Habitaciones con vistas, centro de salud y sesiones de Pilates o Kinesis están a disposición de los clientes. Sus restaurantes (cocina francesa y japonesa) están entre los más reputados de la ciudad. Situado cerca del centro de conferencias RAI, está muy bien comunicado con el centro de Ámsterdam.

Estherea . Singel, 303-309 (oeste de Grachtengordel). Tlf. 00 31 20 623 90 01 y en www.estherea.nl. Un encantador hotel de cuatro estrellas que ofrece un ambiente familiar y vistas al canal Singel. Habitación doble, desde 175 €.

NH Doelen . Nieuwe Doelenstraat, 24. Tlf. 00 31 20 554 06 00 y en www.nh-hotels.com. Situado a orillas del río Amstel, ocupa el antiguo edificio que fuera la sede de las guardias cívicas. Aquí mostró Rembrandt su Ronda de Noche ante el capitán Banning Cocq y sus hombres. Decoración clásica en todas sus habitaciones y salones.

En la página www.holland.comse pueden encontrar establecimientos de todos los precios. Entre los mejores de la ciudad están:

Eden Amsterdam American Hotel. Lidsekade, 97. Tlf. 020 556 30 00. www.edenamsterdamamericanhotel.comEste hotel fue construido en 1900, guarda el exterior art déco y un interior adaptado a las necesidades actuales de un hotel de estas características. Habitaciones confortables y tres suites especiales: Mata Hari (en esta habitación estuvo la espía durante parte de su luna de miel), Govert de Roos (famoso fotógrafo, autor de la obra Bed-in for Peace, protagonizada por John Lennon y Yoko Ono) y Ruud de Wild (conocido dj).

Sofitel Amsterdam The Grand.Oudezijds Voorburgwal, 197. Tlf. 020 555 31 11/678 71 11. www.sofitel.comEste cinco estrellas, que sirvió de marco en la boda real de la reina Beatriz (1996), cuenta con las más modernas comodidades en sus habitaciones, además de un restaurante en el que ofrecen mariscos biológicos, un fantástico Spa con piscina climatizada y un agradable jardín.

Lloyd Hotel.Oostelijke Handelskade, 34. Tlf. 020 561 36 36. www.lloydhotel.comEs el primer hotel del mundo en el que se pueden encontrar habitaciones de una hasta cinco estrellas (con la correspondiente variación en el precio: desde 95 € hasta 450 €). Se construyó a principios del siglo XX como hotel para los que iban a emigrar (por eso las habitaciones de una estrella son las que mejor guardan el espíritu original), pasó a ser prisión durante cinco décadas y se reabrió con su actual concepto en 2004. Los distintos precios varían en función del diseñador holandés que la haya creado y el presupuesto del viajero.

Dónde comer

Aunque no tenga gran fama, la cocina tradicional holandesa existe y puede probarse en restaurantes tan atípicos como Moeders (Rozengracht, 251), que significa madres y hace honor a su nombre con especialidades como los stamppot de puré de patata, verdura y salchicha; el guiso de ternera suddervlees o los, ya sí muy populares, rijsttafel, con una gran variedad de platillos originarios de las colonias que tenían en Indonesia.

La oferta gastronómica de la ciudad da de sobra para todos los gustos y presupuestos: desde un humilde cucurucho de papel con patatas y mahonesa en un quiosco de la calle hasta restaurantes con estrella Michelin como Le Ciel Bleu (Ferdinand Bolstraat, 333. www.cielbleu.nl) o La Rive (Professor Tulpplein, 1. www.restaurantlarive.nl), pasando por todo tipo de cafés y restaurantes del mundo.

Algunos lugares muy especiales son el antiquísimo Bruin Café Hoppe (Spui, 18-20); el restaurante De Kas (Frankendael Park. www.restaurantdekas.nl), en el interior de un invernadero de los años 20; LAB111 (Arie Biemondstraat, 111. www.lab111.nl), un café en una antigua morgue en el que hoy se dan cita artistas y creativos; De Culinaire Werkplats (Fannius Scholtenstraat, 10. www.deculinairewerkplaats.nl), un rompedor experimento culinario con menús temáticos y talleres de cocina; Balthazar''s Keuken (Elandsgracht, 108. www.balthazarskeuken.nl), una antigua cerrajería del Jordaan donde cenar como en el salón de casa, o el café y restaurante del nuevo EYE Film Museum (Ijpromenade, 1.www.eyefilm.nl), que desde el otro lado del puerto despacha unas vistas nada convencionales de la ciudad -se llega en ferry gratuito desde la Estación Central-.

Otros lugares donde comer:

Brasserie Schiller. Rembrandplein, 26. Tlf. 020 554 07 23. www.brasserieschiller.nlRecomendable el restaurante de este hotel por su situación (en la plaza Rembrandt), por el espacio (un edificio art déco vestido con las pinturas de Fritz Schiller), por su servicio (preparan en la mesa un excelente steak tartare y tienen platos tan típicos y recomendables como la pechuga de ganso ahumado) y por su relación calidad-precio.

Nevy. Westerdocksdijk, 40. Tlf. 020 344 64 09. www.nevy.nlRestaurante de pescados y bar de vinos. Aunque resulta algo caro, vale la pena si el clima permite disfrutar de la terraza sobre el río Ij o si está abierta la barra de la plancha en la que cocinan al instante el pescado o el crustáceo elegido. Cocina abierta hasta las 23 horas. ¡Todo un récord para Holanda!

De Silveren Spiegel.Kattengat, 4-6. Tlf. 020 624 65 89. www.desilverenspiegel.comEncontrar cocina tradicional de alto nivel en un local céntrico e intimista no es tan fácil como parece, pero este establecimiento es la excepción que confirma la regla. Una historia de siglos y un servicio que estará encantado de contársela es el acompañamiento perfecto para platos tan tradicionales como la sopa de patatas con ajo tostado y chips de salchicha o el filete de halibut con salsa de crema de leche, tomate y comino.

CiluBang.Runstraat, 10. Tlf. 020 626 97 55. www.cilubang.comEn Holanda no debemos olvidarnos de aprovechar la variada gastronomía importada de sus antiguas colonias (Surinam, Indonesia o Nueva Guinea). Este es uno de los mejores y más reputados restaurantes indonesios de la ciudad, situado en un edificio del siglo XVI. Recomendable probar una de sus peculiares rijsttafel (tablas de arroces), menús degustación que constan de un mínimo de 15 platos.

Haesje Claes . Spuistraat, 275. Tlf. 00 31 20 62 390 01. Madera, azulejos y luces suaves en este local especializado en las típicas recetas holandesas. Durante este año ofrecen un menú Rembrandt con platos de la época por 25 €.

Le Camelia Brasserie .Hotel Okura Ámsterdam. Ferdinand Bolstraat, 333. Tlf. 00 31 20 67 871 11. El chef Ronald Oud ha elaborado un menú conmemorativo inspirado en Rembrandt donde juega con el color, las texturas y los productos recién llegados a la Holanda del siglo XVII. Precio: 32,50 €.

In De Waag .Niewmarkt, 4. Tlf. 00 31 20 42 277 72. El antiguo peso público donde estuvo colgado el lienzo de Rembrandt La lección de anatomía del Dr. Tulp alberga en la actualidad un animado restaurante de cocina internacional. A partir de 25 €.

Café Americain .Leidsekade, 97. Tlf. 00 31 20 55 630 10. Con un precioso interior de estilo art déco, es una estupenda opción tanto para el almuerzo como para una cena romántica. Parece ser que la célebre Mata Hari celebró aquí la recepción para su boda.

Lucius . Spuistraat, 247 Tlf. 00 31 20 62 418 31. Este restaurante lleva más de 30 años sirviendo el mejor marisco de los alrededores de la urbe. Destaca su salmón adobado a la parrilla y su selección de ostras holandesas y francesas. A partir de 35 €.

De compras

Con más de 150 anticuarios, 28 mercadillos y numerosas tiendas de moda, no habrá problema para realizar una buena compra en Amsterdam. Las calles peatonales de Kalverstraat y Nieuwendijk son una buena opción si uno no quiere complicarse demasiado, al igual que el elegante centro comercial Magna Plaza (N.Z. Voorburgwal, 182). Si se busca un recuerdo diferente, en P.G.C. Hajenius (Rokin, 92-96) se encuentra todo lo relacionado con los cigarros puros. Todo un clásico en Amsterdam desde el año 1915. Algo más original se puede encontrar en Marañón (Singel, 488-490), una tienda de hamacas situada frente al Mercado de las Flores que presume de su amplia oferta y de sus preciosos modelos llegados de América del Sur y Asia. El recuerdo más dulce se consigue en Puccini Bomboni (Staalstraat, 17), la bombonería más prestigiosa de la ciudad. Y el más lujoso en Jesse Jewelry (Beethovenstraat, 60), donde es posible darse un capricho eligiendo entre sus colecciones de joyas con o sin diamantes.

También, desde unos bulbos de tulipán para plantar en casa comprados en el Mercado de las Flores hasta algún juguete erótico adquirido en las mil y una tiendas consagradas a ellos en el Barrio Rojo, o unos buenos quesos holandeses en tiendas especializadas como De Kaaskamer van Amsterdam (Runstraat, 7), Kaasland Singel (Haarlemmerstraat, 2) o las varias sedes repartidas por la ciudad de Henri Willig Cheese More (www.cheeseandmore.com). Y si lo que se buscan son tiendas originales, vintage o de diseñadores locales, las mejores se concentran por las 9 Straatjes, un coqueto entramado de callejuelas que unen un par de canales entre Leidsestraat y Raadhuisstraat, lindando ya con el Jordaan.

Qué hacer

Las opciones lúdicas en Ámsterdam son innumerables. Ocio y cultura se entrelazan en una agradable danza, pero a veces conviene dejar descansar la mente sencillamente trasladándonos por las arterias de la urbe:

• Navegar
La ciudad de los canales (con permiso de Venecia) permite realizar pequeños recorridos a bordo de embarcaciones preparadas para tal fin. Si en la mayoría de poblaciones turísticas hay buses o trenes desde los que el visitante hace una primera aproximación a los lugares más interesantes, en Ámsterdam la misma propuesta puede hacerse a través de cómodos barcos que surcan parsimoniosos sus canales históricos. Multitud de empresas ofrecen este servicio: algunas permiten incluso degustar tapas y agradables vinos a bordo de la embarcación mientras se contemplan las casas de Ámsterdam.

• Salir
Ya sea a tomar un café, una copa o un exquisito cóctel, esta ciudad está llena de rincones y establecimientos que invitan a hacer un alto en el camino. Ya sea acompañado de un pequeño tentempié, un trozo de tarta o algún snack, hay variedad de cafés, bares y locales de copas que hacen realidad su vida cosmopolita y abierta.

Cafe ''t Smalle.Egelantiersgracht, 12. ? www.t-smalle.nlUna muestra de lo que son los típicos brown cafes holandeses: lugares decorados con maderas oscuras y nobles que con el humo y el paso de los años se han vuelto aún más "marrones". Toda la ciudad está salpicada de ellos, sólo es cuestión de descubrirlos y tomar una bebida e incluso comer algunos platos sencillos y nada caros como la sopa del día, ensaladas, sándwiches... La oferta de bebidas va desde cafés e infusiones hasta cervezas, zumos y espirituosos. Este café es pequeño, típico y cuenta con una agradable terraza al lado de un canal.

Door 74.Reguliersdwarsstraat, 74. www.door-74.nlExclusivo e intimista local de copas y cócteles con excelente música de jazz de fondo, como manda la tradición. Un recomendable establecimiento con excelente lista de champagnes, abierto de martes a sábado a partir de las 20 horas.

Melkweg.Ljnbaansgracht, 234. www.melkweg.nl. Todo un clásico. En este centro cultural -en funcionamiento desde 1970- se pueden encontrar los mejores conciertos, pinchan los dj''s más conocidos, se proyectan películas alternativas, se interpretan obras de teatro e incluso hay exposiciones de fotografía.

EXCRUSIONES

Muchas atracciones sólo abren de primavera a septiembre u octubre. En prácticamente todas las poblaciones hay una eficaz oficina de turismo (VVV) que ofrece folletos, mapas e información, casi siempre gratuitos.

Keukenhof (www.keukenhof.nl). La espléndida exhibición de flores sólo abre en primavera; este año termina el 21 de mayo. En esta edición, la número 60, como en las anteriores, habrá un hilo conductor, en este caso, el 400 aniversario de la fundación de Nueva Ámsterdam, hoy Nueva York, por parte del holandés Henry Hudson. Para llegar hay autobuses directos desde el aeropuerto de Amsterdam Schiphol. Abre de 8 a 19.30 horas y cuesta 13,50 €. Además de pasear, se pueden recorrer en barco o en bicicleta los campos de tulipanes.

Museo Zaanse Schans (www.zaanseschans.nl). El complejo de Zaanse Schans -exhibición interior y mueso al aire libre- se puede visitar en media jornada desde Ámsterdam, pero es mejor dedicarle el día entero y cruzar al otro lado del río Zaan para disfrutar de su arquitectura tradicional. La entrada cuesta 7,50 €. Para visitar algunos talleres, molinos, o museos artesanales que se pagan aparte se puede adquirir el Pase Plus. Hay autobuses cada media hora desde la Estación Central de Ámsterdam.

Hoorn, Enkhuizeny Medemblik. Hay trenes desde Ámsterdam a Hoorn y Enkhuizen. Si se van a conocer las tres poblaciones, una buena fórmula es llegar a Hoorn, tomar el divertido tren de vapor hacia Medemblik y allí tomar un barco a Enkhuizen, y regresar en tren normal a Hoorn. El tren turístico (www.museumstoomtram.nl) opera de finales de marzo a mediados de noviembre, y cuesta 19,40 € para adultos y 14,40 € para niños. También hay autobuses que conectan todos los puntos. Entre las visitas más destacadas figura el Museo del Zuiderzee de Enkhuizen(www.zuiderzeemuseum.nl), cuya parte al aire libre -reproducción de un pueblo costero con actores vestidos con trajes de época- sólo abre de finales de marzo a finales de octubre, pero cuya exhibición bajo techo es accesible todo el año de 10 a 17 horas. La exposición temporal titulada Lo que el viento se llevó, sobre moda y complementos inspirados en la tradición, se celebra hasta el 22 de noviembre.

Volendam, Marken y Edam. Las tres poblaciones, a menos de 30 kilómetros de Ámsterdam, pueden visitarse en un día. Existe un billete combinado de autobús -salen a menudo de la Estación Central- que permite acceder en el día a todas ellas desde Ámsterdam por 7 €. Además de comprar recuerdos en cualquiera de ellas, en Volendam es posible ver lugareños ataviados con el traje típico.

Haarlem. Fácilmente accesible en tren desde Ámsterdam, merece la pena que se le dedique toda una jornada. El Museo Teylers(www.teylersmuseum.nl) abre de 10 a 17 horas, cuesta 7 € y dispone de autoguías gratuitos. Aparte de otros atractivos, como la interesante colección de fósiles, complicadas máquinas para generar electricidad o antiguos globos terráqueos muy avanzados para su tiempo, es curioso el cuarto de los minerales fluorescentes. Por su parte, el Museo de Frans Hals(www.franshalsmuseum.nl) cuesta 7,50 € y abre de 11 a 17 horas.

Madurodam (www.madurodam.nl). Se encuentra en La Haya y para llegar hay tren desde Ámsterdam (una hora de trayecto) y luego un autobús o un tranvía que conectan la estación con el parque. Abre de 9 a 18 horas en invierno y hasta las 23 horas en verano. Cuesta 14.50 1 y con la entrada entregan un libro guía para disfrutar más de la visita. En determinadas fechas se puede asistir a un espectáculo de luz y sonido.

Alkmaar. Hay trenes frecuentes desde Ámsterdam. El mercado del queso solo funciona entre abril y septiembre, igual que el museo dedicado a él -donde se explica el proceso de fabricación a través de un vídeo disponible en español-. La ciudad merece la pena en cualquier momento, por sus canales, su arquitectura u otros museos, como el Stedelijko Museo Municipal(www.stedelijkmuseumalkmaar.nl), donde se repasa la historia de la población. La oficina de información municipal cuenta con una página dedicada a los lugares de interés: www.vvvalkmaar.nl.

Calendario festivo

Día de la Reina. Es la fiesta nacional. Se celebra el último sábado del mes de abril. Holanda se viste de color naranja y muestra un ambiente festivo, con conciertos y juegos que se organizan por toda la ciudad. El país sale a la calle transformándola en un gigantesco mercado... libre de impuestos; todo aquel que tiene algo que vender sólo necesita montar su tenderete en la acera. El ambiente festivo es especialmente intenso en las grandes ciudades como Ámsterdam.

Bloemencorso. Desfile de Flores entre Noordwijk y Haarlem. Aunque bajo la temática de las flores todo el país bulle en fiestas durante la primavera, el más importante y espectacular es el desfile de coches decorados con flores acompañados de bandas de música durante más de 40 kilómetros. Este año se celebra el 24 de abril, aunque tres días antes ya se puede asistir a la preparación de las carrozas.

De copas

Imprescindible recalar por alguno de los históricos bruin café (cafés marrones), que, con sus paredes renegridas por el humo de los cigarrillos de antaño, son a Ámsterdam algo así como a Londres los pubs, así como por alguno de los famosos coffee-shops que salpican la ciudad, los únicos lugares en los que, paradójicamente, hoy se permite fumar, y no precisamente tabaco.

La mayoría de los bares y clubs se arremolinan por la plaza del Dam, la de Leidseplein y el barrio De Pijp. La zona gay se halla en Reguliersdwarsstraat. Ambiente más tranquilo y bohemio, por el Jordaan, y más canalla, cómo no, en el Barrio Rojo. La música clásica y el jazz siguen siendo una constante en la variada agenda cultural de Ámsterdam. Se puede consultar en los periódicos o en revistas como A-Mag.