Catar vino a pedaladas: la mejor combinación para conocer Alsacia

Hoy recorremos en bici los encantos vinícolas de esta región de Francia

Lucía Martín García
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Foto: Massimo Santi / ISTOCK

La ciclovía del Viñedo de Alsacia nace con motivo del 60 aniversario de la célebre Ruta de los Vinos de Alsacia. Se trata de un itinerario bucólico por pueblos típicos de la zona y por supuesto sus joyas vinícolas. ¡Comenzamos!

De la catedral de Estrasburgo al viñedo de la Couronne d’or

El punto de partida de este itinerario es la catedral de Estrasburgo. Un lugar que no deja a nadie indiferente debido a los cinco siglos de historia que muestra su fachada gótica esculpida. 332 escalones más arriba podemos contemplar la ciudad desde otra perspectiva completamente diferente. 

Abajo de nuevo y montados en la bici, ponemos rumbo al viñedo de Estrasburgo, puerta de entrada Norte de la Ruta de los Vinos, en Marlenheim. Podremos caminar entre senderos vinícolas que nos llevarán a descubrir los vinos de la "capital de Europa" servidos en la mesa de los mismos reyes. 

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Divisar las viñas desde torreón de Obernai

A unos kilómetros de Estrasburgo nos encontramos con Obernai. Tras las murallas de esta antigua localidad medieval se ocultan casas con entramado de madera y muy vivos colores. Ventanas repletas de flores y joyas arquitectónicas con algunas de las cosas que también podemos vislumbrar en este lugar. Sin duda destaca el ayuntamiento de estilo renacentista y el torreón de gres rosa, Kappelturm, para los alsacianos.

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No solo la arquitectura es lo que destaca de esta localidad, su vino era más que deseado y tenía una gran fama. Con la bicicleta, podemos visitar el viñedo que rodea la ciudad, todo ello siguiendo un circuito pedestre señalizado que te permitirá conocer todos sus secretos.

Barr y los grandes vinos que nos esconde

La siguiente etapa después de Obernai es Barr, que nos acerca un poco más a la historia de Alsacia. Este pueblo algo desconocido, también cuenta con casas de entramado de madera, muy típicas en esta región. La casa consistorial, que se encuentra en la playa del ayuntamiento, es monumento histórico debido, entre otras cosas a su espectacular fachada de estilo renacentista y su balcón de 1604.

Si recorremos el pueblo hasta llegar a la iglesia, veremos la colina de Kirchberg, lugar donde crece la viña y que además ha dado nombre a un gran vino que se puede adquirir en muchas bodegas de la localidad. 

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Scherwiller y sus castillos

A pedaladas llegamos hasta Scherwiller, entre los valles y el Piamonte alsaciano. Esta localidad es conocida por su vino y está rodeada por 370 hectáreas de viñas a recorrer a pie a lo largo de dos bucles de dos o seis kilómetros.

Si subimos por por el sendero de las rocas hasta las ruinas del castillo de l’Ortenbourg, una fortaleza del siglo XII construida por los Habsburgo, contemplaremos la llanura y los tejados de toda la localidad. Pasar por el castillo de Ramstein, también en esta misma zona es otro imprescindible para en esta ruta. 

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Desde el castillo del Alto Koenigsbourg divisar los Alpes

Última parada en la ruta de los vinos de Alsacia, la fortaleza del Alto Koenigsbourg se alza sobre una roca a casi de 800 metros. Su puente levadizo, sala de armas y torreón te muestran cómo era esta época fascinante. A 5 kilómetros, en Orschwiller, encontramos numerosas propiedades vinícolas. La visita a estas bodegas te permitirá descubrir los vinos procedentes del terruño del Alto Koenigsbourg, entre ellos el Grand Cru del Praelatenberg. 

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