La Ruta de los golosos: dónde comprar turrones y dulces de Navidad artesanos

Según narra la historia, el turrón nació en Alicante en el siglo XV, y que el chocolate llegó a nuestro país en 1.520. Desde entonces enamoran a los paladares más selectos. ¿A quién no le gustan estos manjares? Nos abrimos a nuevas sensaciones, y nos perdemos entre Alicante y Huesca, para encontrar los mejores. Buscamos la guinda de las mesas navideñas, esos dulces que no pueden faltar, los más tentadores y deseados. Nuestro país es el primer productor mundial de turrón, ese codiciado tesoro de la navidad. Y uno de los grandes consumidores de chocolate.

Irene González
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Entre mantecados, troncos de navidad, polvorones artesanos, pan de Cádiz, hojaldres dulces, pan de higo, peladillas y mazapanes, nos decantamos por el turrón y el chocolate, dos delicias que maridan solo con mirarse. En la mesa de Navidad son pura tentación y arte, toda una sensación gastronómica a la que nadie puede resistirse. Son los sabores que nunca fallan. El turrón es, sin duda, el rey de los postres navideños.

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Se presenta en las bandejas más lujosas de la casa, y en los formatos y sabores más peregrinos. A los de Alicante, de Jijona, de yema quemada, de trufa, de chocolate, de chufa, de coco, turrón a la piedra, a la piedra, de nata y nueces, los más tradicionales, se suman cada día nuevas propuestas, inventadas en los obradores más selectos. Su origen lo hallamos en la expansión musulmana, que controló el territorio peninsular hasta la caída del Reino de Granada.

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Así que este preciado dulce, tiene su origen en Al-Ándalus, y el primer lugar en el que hay constancia de su producción en nuestro país, es Jijona, antiguamente conocida como Vila de Sexena. Al parecer, el nombre del postre viene de la palabra torrat, una mezcla de frutos secos y miel tostados directamente en el fuego.

Antiguamente era tan caro que su consumo se reservaba para una ocasión especial. Estaba considerado como un manjar de reyes, solo al alcance de la nobleza. La versión española del turrón nació alrededor del siglo XV en la provincia de Alicante, y alcanzó gran fama en la corte de Carlos V. Pero mucho antes, según se desprende de un incunable de 1.500, desde tiempos inmemoriales era costumbre pagar los salarios en dineros, y en una arroba de turrones, en navidad.

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Durante el XV, XVI y XVII, el turrón sólo se fabricaba en Jijona, y en la ciudad de Alicante. Hoy es imposible concebir la Navidad sin el turrón, y por su puesto, sin sus especialidades. La de Alicante, seco, duro y cubierto con una suave oblea, y la de Jijona, con una textura blanda, rugosa y cremosa; esos clásicos que no faltan en ningún hogar. Estos turrones artesanos, con Denominación de Origen del Consejo Regulador de Jijona, están elaborados a mano, con materia prima de primera calidad, y con las mismas recetas que han ido pasando de generación en generación.

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En cuanto al chocolate, cuenta la leyenda que el dios Quetzalcoatl regaló un árbol del cacao a los hombres que vivían en México. Y mucho tiempo después, los españoles introdujeron, afortunadamente, ese alimento de dioses en nuestro país. Se dice que el cacao es un alimento con superpoderes. Cuanto más puro, mas antioxidantes contiene, y más beneficios aporta. Resulta excelente para el corazón y el sistema nervioso. Posee un alto contenido en magnesio y calcio, y ayuda a la producción de serotonina. Es una fuente de salud, y de placer. El conocido como manjar de dioses, tiene miles de adeptos que no se resisten ante a una tableta de los clásicos negro y blanco. O a la tentación del negro con higos y nueces, del blanco con pistachos, o los clásicos de almendras y avellanas.

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Y como no, las novedosas variedades de frutos rojos, de naranja, o de higo. De este dulce que llegado de América saben mucho los maestros chocolateros de Huesca, quizá sea porque en su momento, combatía el frío de la provincia, o porque los creadores artesanos oscenses poseen un paladar exquisito. Sea como fuere, nos vamos en busca de estos dulces sensacionales, que maridan a la perfección. Por estos gratos placeres, discurrimos entre Alicante y Huesca, dos de las ciudades más dulces de nuestra geografía. ¿A quien no le gustan?

Primitivo Rovira. Jijona

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La Fábrica Primitivo Rovira e Hijos es la fábrica artesanal más antigua de Jijona. Fundada en 1850 por Primitivo Rovira Soler, se ha ido traspasando de padres a hijos, generación tras generación, hasta Primitivo y Beatriz Rovira, que forman la sexta generación de esta familia turronera jijonenca. En este santuario del turrón se elaboran los mejores productos con almendra marcona nacional de nueva cosecha, almendra mollar molida nacional, para los turrones de obrador, y miel de romero y de azahar, seleccionadas mediante cata por sus maestros turroneros.

Turrones Espí. Alicante

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El que tiene como nombre el mismo que esta capital levantina, se hace con almendras marcona enteras, ligeramente tostadas y miel. Muy cerca del Mercado Central, está Espí un local excelente que ofrece turrones artesanos desde 1 820, donde encontrar todas la delicatessen relacionadas con este dulce ancestral. Almendritas rellenas de turrón, bombones rellenos de turrón de Jijona, turrón a la piedra en orza, y los clásicos con Denominación de Origen, son exquisitos.

Quiosco Monerris Sirvent. Alicante

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Pegado al Mercado Central, en plena avenida Alfonso El Sabio, la cuarta generación de artesanos del turrón, es un icono en la ciudad.  Además de los típicos, elaboran turrones de avellanas, de nata y nueces, turrón de chocolate puro con almendras, turrón de fruta, turrón de coco y chocolate, de yema natural, turrón de nieve, o de chocolate blanco con almendras, son algunas de las variedades totalmente artesanas y tradicionales que se pueden adquirir en Monerris Sirvent.

Hijos de Manuel Picó. Jijona

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Los maestros de Turrones Hijos de Manuel Picó, son los de toda la vida, los obradores que desde 1.770 elaboran de forma artesanal deliciosos turrones. La tradición y la artesanía son la clave de su calidad, aunque la innovación está presente en esta saga. Hijos de Manuel Picó apuesta por nuevos sabores y texturas, como el Turrodelia Gourmet, el primer turrón para untar del mundo, elaborado con miel de azahar y almendra marcona.

La Tienda 1880. Alicante

turron1880.com

En el número 9 de la calle Mayor de Alicante, está uno de los clásicos de la ciudad. En La Tienda 1880, cualquier excusa es buena para adquirir algún turrón tradicional, elaborado con la miel y almendras que se cultivan en la zona. El problema llega a la hora de decidirse por el bloque artesano de Jijona, una lata de turrón de chocolate negro con almendras, el turrón de almendra natural y miel, el turrón de crema a la piedra, la crema de turrón o sus increíbles bombones de turrón.

Chocolates Brescó. Benabarre. Huesca

chocolatesbresco.es

En el año 1830 el azucarero Francisco Brescó llegó a Benabarre, y 6 años más tarde, adquirió una parte del segundo convento escolapio de Benabarre, que convirtió en la chocolatería Brescó. Y así comenzó una larga tradición familiar de maestros chocolateros. Hoy, el obrador y su impresionante chocolatería, son el templo del dulce. Chocolate blanco, con leche, negro, sin azúcar, con frutos del bosque, con nueces, con pistachos, almendras, y a la piedra, son algunas de las increíbles posibilidades en tableta. Los bombones son otra de sus deliciosas propuestas, al igual que las trufas, las piruletas de chocolate, los grajeados, y los medallones.

Chocolates de La Abuela. Hostal de Ipiés. Huesca

chocolatesdelaabuela.com

Al pie de los Pirineos, cerca de Sabiñánigo, en la pequeña la localidad de Hostal de Ipiés, se abre el mundo del chocolate. En sus pequeños obradores, con el mimo propio del trabajo artesano, transforman las mejores materias primas del mercado en auténticas exquisiteces chocolateras. Chocolate de Madagascar, de Papúa Nueva Guinea, de Venezuela, de nueces, avellanas, y de arroz inflado, son propuestas exóticas y exclusivas realizadas con el cacao de diversos y lejano países del mundo. Y sus bombones son todo un regalo.

Ultramarinos La Confianza. Huesca

ultramarinoslaconfianza.com

Ultramarinos La Confianza, fundada en 1871, es un imprescindible cargado de historia, riqueza artística, y chocolate. Es la tienda más antigua de España Fundada por Hilario Vallier, un francés aburguesado, ha superado todos los avatares de la historia. Debajo de la tienda Ultramarinos La Confianza había un viejo trastero que se transformó, hace más de diez años, en una bodega que funciona, además, de restaurante. En plena plaza Mayor de Huesca, no hay mejor lugar para adquirir todos los caprichos chocolateros.

Pastelería Puyet. Graus. Huesca

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Conocido por sus impresionantes chocolates, la Pastelería Puyet es un referente de esta ruta de golosos. Es otro de los referentes del chocolate artesano de la provincia de Huesca, donde su gama de tabletas es interminable. Dulce de almendras con chocolate, chocolate sabores de pueblo, blanco con trozos de limón, con leche y canela, y negro con trozos de naranja, son las propuestas para enamorar al paladar. La gama de cacaos de Puyet, maridan a la perfección con sus bizcochos, pastas, lunas, tortas, dulce de membrillo, pastelitos, y hojaldres.

Ascaso. Huesca

pasteleriaascaso.com

En Ascaso llevan casi 130 años elaborando chocolates y bombones. Uno de sus dulces más emblemáticos y exclusivos, son los bombones artesanos Castañas del Pirineo, realizados a partir de una pasta de castaña, una crema de castaña al ron, bañadas en chocolate negro Valrhona. Otro capricho tradicional, representativo de Aragón, son sus pequeños trozos de cáscara de naranja, melón, pera y cereza, confitados lentamente, y cubiertos de chocolate negro. Y sus bombones con forma de corazón de chocolate y fresa natural, son los más deliciosos del planeta.