Paletas con chile y otros helados que no querrás perderte este verano

Unicornios, paletas enchiladas, hamburguesas y flores de mil colores. Aunque cueste creerlo, hablamos de helados. Aquí van las propuestas más originales del verano.

Yolanda Guirado
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Foto: Amorino

Paleta de mango con chile en Lupita Paleta

Lupita Paleta

Si la vida te da limones ¡haz paletas de limón! ¿Y si te da mangos? Disfrútalos en un palo. Con esta filosofía, en el barrio de La Latina encontramos Lupita Paleta. Su nombre nos da una pista. Estamos en una paletería mexicana en toda regla. Nos esperan Jorge y Susana. Él mexicano, ella española.  Su pasión: la gastronomía. Y México sabe mucho de eso. Así que este en este coqueto local hay muchas ganas de comerse el mundo. Con los ingredientes que nos da la tierra. Sandías. Limones. Naranjas. Limas. Y así hasta 20 sabores. Todos de temporada. Producto de mercado en un palo. Todos sin gluten.

Lupita Paleta

Usan siempre leche ecológica o de productores que cumplen con normas oficiales de bienestar animal. Natural 100%. Aquí no entienden de saborizantes ni colorantes. La cosa se pone interesante. Pedimos la paleta de mango a medida y nos atrevemos con los chiles molidos. Por rendirle homenaje a la tierra de las enchiladas. Es la sugerencia de Susana. Acierto. Para los veganos, el trending topic son la de lima con chía y la de aguacate con leche de arroz.

Toledo, 81. Madrid.

Nubes de algodón en Ice & Dreams

Los unicornios existen. Viven en Malasaña y son de helado y nubes de azúcar. Soñar nunca fue tan fácil, así que nos aventuramos a conocerlos. Esto es Ice & Dreams. Sí. También aptos para celíacos. Helados y Sueños. Las traducciones literales saben de maravilla en esta coqueta heladería en uno de los barrios de moda. Un helado con chocolate de fresa, fideos de azúcar y gominolas es para soñar despiertos. Nuestro paseo por las nubes empieza con el Dark Dreams.

Ice & Dreams

Un cucurucho negro elaborado con carbón activo y cubierto por una enorme nube de azúcar. Por su color, no nos imaginamos a qué puede saber. A chocolate de coco. Nunca lo habríamos acertado. Y como se trata de soñar despiertos, imaginación al poder. Aviso a instagramers: también preparan gofres con forma de piruleta. A sus 23 años, Pedro ha sabido transmitirnos toda la magia de algo tan sencillo como un helado. 

Pez, 2. Madrid.

Helados con forma de flor en Amorino 

Amorino

No es que nos pongamos románticos. (Que podría ser). Es que en Amorino, los helados tienen forma de flor. Lo mejor de todo es que resulta romántico sin pretenderlo. Romanticismo aparte, pensamos ahora en una burger helada. La tienen. Se llama Gelato Burger y es dulce. Ya han pasado 16 años desde que Cristiano Sereni y Paolo Benassi abrieran su primera boutique en el centro de París. El sueño de dos amigos de la infancia, convertido en auténtico gelato italiano 100% natural. Ingredientes y materias primas de la mejor calidad seleccionados en los mejores lugares de origen. Aquí no hay colorantes, ni conservantes ni aromas artificiales.

Amorino

24 sabores de helados y sorbetes diferentes para perderse. Entre veganos y bio, nadie dijo que elegir fuera fácil. Con una mano, cogemos el sorbete de Mango Alphonso, con la otra el de Cioccolato Bio. La guinda del helado, un macaron. Volveremos. Para probar los nuevos sabores: Grosella Negra Bio, Naranja Sanguina Bio y Frutas Exóticas infusionadas en Verbena. Al final nos pondremos románticos… 

Tienen varias boutiques en Madrid. Entramos en Mayor, 40. 

Tarrina de tutti frutti en una heladería de 1949 

Tutti-Frutti

La sencillez sabe muy bien en Tutti Frutti. El verano se nota en una discreta esquina de la cuesta de San Vicente, donde abren solo de marzo a octubre. Aquí llevan elaborando helados artesanos desde los años 40. Productos autóctonos de Madrigal de la Vera como la leche, los huevos, la miel y las frutas se transforman en mantecado helado. Así empezó todo. Y así sigue. Misma filosofía. Artesanía de siempre. Regaliz. Higos. Mascarpone. Violeta o queso con miel. También preparan sorbetes. Como manda la tradición. En esta casa todo es artesano. Como lo hacían los abuelos de Abel cuando llegaron de Cáceres.

Tutti-Frutti

Hoy, nos atienda la tercera generación de esta modesta heladería. Aquí lo que cuentan son los helados. Este año llegan a las vitrinas el de Bergamotta, caramelo salado o delicias de coco. ¿Cuál es el favorito? En el nombre encontramos la respuesta. El helado de tutti frutti es una receta de la familia. Lo prepara la maestra heladera desde hace décadas con frutas escarchadas aragonesas. (A ver quién se resiste al rico helado). En la sencillez está el gusto. 

Cuesta de San Vicente, 22. Madrid.