Foie gras ético y sin maltrato animal ¿es posible?

En 2022 será prácticamente imposible comer foie gras en la ciudad de Nueva York, en donde esta delicatessen se sirve en más de 1.000 restaurantes de la ciudad.  Las autoridades acaban de prohibir su venta en supermercados y restaurantes. Los que se salten la prohibición podrán ser multados con hasta 1.800 euros. La Gran Manzana se suma así a la larguísima lista de países que ha prohibido este producto gourmet por motivos éticos. Pero ¿es posible producir un foie sin maltratar a los animales? Sí, sí lo es. De hecho, el primer foie ético del mundo se produce en una granja de la Dehesa Extremeña.

Redacción Viajar
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Foto: BZH22

Estados Unidos se suma así a la larga lista de países que ya prohíben la producción y venta de foie. Algunos de ellos, Argentina, Austria, Dinamarca, República Checa, Finnlandia, Israel, Turquía, Alemania, Irlanda, Italia, Reino Unido, Noruega, Suiza, Holanda...

La producción mundial de foie es de 27.000 toneladas al año, un 90% de ellas se produce en Europa. 

LUNAMARINA

Para Francia el foie gras es religión y obviamente, son los primeros consumidores y productores del mundo; además el país galo es firme defensor del engorde artificial y a la fuerza de los gansos llamado "gavage"  para que el foie sea fiel a la denominación de origen y preservar la tradición en su elaboración. El segundo país productor es Hungría. España, por su parte es el segundo país consumidor de foie gras del mundo, aunque solo produzca el 2% en sus granjas. 

Cómo se produce el foie gras

El foie gras es uno de los productos más controvertidos por su elaboración desde el punto de vista ético ya que para su obtención se provoca sufrimiento animal y eso parece incuestionable, queramos verlo o no.  El proceso de elaboración es el siguiente: los gansos producen más grasa de manera natural cuando llega el frío para prepararse para la migración. Las aves criadas en cautividad ya han perdido esa característica así que el proceso se realiza artificialmente, y  son cebadas a la fuerza para conseguir ese aporte de grasa extra que hará más grande sus preciados hígados.

Los gansos y ocas están al aire libre pero sus dos últimas semanas de vida son introducidas en naves donde hace frío y se las inmoviliza a veces en espacios muy pequeños para poder alimentarlas a la fuerza, lo que se hace introduciéndoles un tubo que va directamente al buche del animal. En dos semanas se les da unos diez kilos de maíz, lo que las hace pasar de 130 gramos a más de un kilo. Como el animal está inmovilizado no gasta energía y toda la grasa se acumula en el hígado lo que hace que alcance un tamaño de hasta diez veces más de lo normal.

El engorde de aves no es una tradición que hayan inventado los franceses ni mucho menos. Es un método ancestral que ya realizaban por ejemplo los sefarditas y a raíz de ellos, los egipcios.

Si  después de leer cómo se produce, se te han quitado las ganas de comer foie gras esta Navidad, tranquilo, porque otra manera más natural ecológica y sin sufrimiento animal es posible gracias a algunos productores con conciencia ecológica.

Un foie gras ético

Eso es justo lo que se hace en la Granja de Eduardo Sousa en la dehesa de Extremadura, producir un foie con conciencia que evita el sufrimiento animal y que cuenta con la primera licencia de producción de Foie Gras ecológico del mundo. Sus gansos y sus ocas viven en libertad y no comen solo maíz para su engorde si no que comen lo que quieren: higos, bellotas y hasta hierba. Los animales viven el libertad, en una finca cercada de 22 hectáreas y respetando sus ciclos naturales de migración.

Las aves  vienen y van libremente solo que muchas viven allí porque tienen alimento y comida y antes de los fríos necesitan acumular grasa, lo que las hace quedarse allí. Están libres, comen lo que quieren y en un momento dado, se sacrifican sin sufrimiento. Se hace de noche con la técnica del "encandilamiento", deslumbrando a las aves con luz fuerte que las hipnotiza.

 

Como el engorde se realiza de forma natural, los hígados de estos animales son mucho más pequeños; pesando entre 500 y 700 gramos y además tienen mucha menos grasa. 

La producción es pequeña, y se realiza en invierno, de noviembre a enero. A lo largo del año, solo se sacrifican unos 1.000 gansos. Tal y como dicen en su página web: "La elaboración de este foie gras ético no es tarea fácil. El bienestar de los animales es fundamental para nosotros y podemos garantizar que éstos no sufren en ningún momento de su estancia en nuestra granja, hecho que nos ha servido para obtener el reconocimiento de La Asociación Nacional de los Productores de Alimentos Éticos"

Un premio al "mejor foie del mundo" que enfureció a los franceses

Su método de fabricación ético y la calidad de su foie le valieron en 2006 el título de "Mejor Foie Gras del mundo". Los franceses se le echaron encima y lucharon para que se le retirase el premio ya que consideraban que no era foie gras por realizarse de otra manera que con el tradicional enforde o "gavage". La polémica fue enorme pero hizo que el foie sostenible de Sousa llegara a oídos de los mejores chefs del mundo y a las mejores mesas. El foie gras de este productor llegó incluso a la mesa del ex-presidente Obama.

 

El foie gras de Spusa puede comprarse online a través de si web: https://www.eduardosousafarm.com/ y lógicamente, su precio es bastante más elevado que el "normal". Pero al menos es una alternativa viable a aquellos que quieren seguir disfrutando de uno de los manjares más deliciosos del mundo sin ocasionar por ello sufrimiento a los animales. En vez de renunciar al foie, productores como Sousa le han dado una vuelta de tuerca a una industria, que, tarde o temprano, estará condenada a desaparecer.