Mercados de abastos: el shopping más auténtico

Que no se pierdan. Sin ellos, la ciudad se queda sin alma. Rastreamos los mercados y plazas de abastos. Nos vamos de compras.

Yolanda Guirado
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Foto: D.R.

Mercado La Boquería

Es el más famoso de Barcelona. Y el más grande de España. Atributos no le faltan. Ya en el siglo XIII se montaban unas mesas al aire libre. En este mismo lugar los comerciantes vendían sus productos. Eran tiempos de mercados ambulantes. Hoy, nuestra compra continúa en los puestos de payeses de la plaza de San Galdric. Antes de marchar, un ramo de flores de la Rambla. Que no se pierdan las tradiciones. Ni el arte de comer en un taburete. Nos sentamos en El Quim de la Boquería a tomar unos huevos fritos con chipironcitos.

D.R.

La Rambla, 91. Barcelona.

Mercado de Vallehermoso

Mira al techo. ¿Lo ves? Ahí arriba. Ese reloj lleva años divisando todo lo que pasa en este mercado de abastos. Y lo que pasa es una relojería de las de siempre. Y puestos donde comprar buena fruta. Verduras o pan. Y una tienda de aves. La de Higinio. Su nombre, todo un referente en el mundo gastro. Su producto, inigualable. Y como aquí no dejan de pasar cosas; pasan propuestas para almorzar como Tripea y Kitchen 154. También hay productores locales. Hasta 22. Pasa la vida en este mercado tan castizo como el barrio de Argüelles.

D.R.

Vallehermoso, 36. Madrid.

Plaza de Abastos de Triana

Sobre el antiguo castillo de San Jorge; solera, gracia y buen producto. Estamos en la Plaza de Abastos de Triana. Junto al Guadalquivir. Los carros van de la carnicería hasta la tienda de encurtidos. Caminamos sobre la sede del antiguo tribunal de la inquisición. Ahora, una parada en la pescadería, que hoy tienen lubina salvaje. Y otra en la semillería. Hay mucho. Bueno. Y a buen precio. Cuando cierran los puestos de siempre, un guiso en El Loco del Sanlúcar o un sushi en La Ostrería del Mercado.

D.R.

San Jorge, 6. Sevilla.

Mercado de Abastos de Santiago

Es el segundo lugar más visitado de Santiago de Compostela. Estamos en el Mercado de Abastos. Percebes. Navajas. Ostras. Centollos. Langosta. Hasta una treintena de puestos de pescado. Un escaparate de lujo para el marisco de Galicia. Los que no somos de la ciudad compostelana, también podemos saborear esta materia prima que dan el mar y la tierra. El planazo perfecto: recorre sus pasillos y compra lo que más te apetezca. Porque en algunos bares del mercado te lo preparan. Busca un hueco y monta tu barra improvisada. Imprescindible un vino blanco, una empanada de zamburiñas. Y un orujo. Que no falte.

D.R.

Rua Ameás s/n. Santiago de Compostela.

Mercado Central de Abastos de Cádiz

Los gaditanos hacen la compra en un monumento. Un edificio neoclásico. El histórico mercado de la plaza de la Libertad es del siglo XIX. Metidos en pleno siglo XXI, mantiene la esencia de los mercados de abastos. ¿Cuánto pesa ese atún? Dame una bolsita de aceitunas gordales. En la puerta, la vida del mercado sigue. En los aledaños, vendedores que ofrecen producto fresco. No te pierdas el Rincón Gastronómico, un espacio único donde degustar productos gaditanos. Idiosincrasia gaditana 100%.

D.R.

Plaza de la Libertad, s/n. Cádiz.

Mercado El Fontán

Entre casas de colores, ventanales de madera y veladores, un edificio acristalado recoge la historia de la ciudad. Situado sobre una antigua laguna, un lugar donde hacer la compra o tomar el aperitivo. Si optamos por lo primero, producto de temporada, fabes y compango. Nos lo envasan al vacío, así que no encontramos mejor souvenir en tierras de la Regenta. Si nuestra opción es la segunda y el tiempo acompaña, lo tomamos en la plaza. Justo donde montan el mercadillo varios días a la semana.

D.R.

Plaza del Fontán, s/n. Oviedo.