Mauricio, isla de sabores

Este remanso de paz a 900 kilómetros de Madagascar y 3.800 de India, donde conviven personas de distintas religiones sin conflicto, ofrece todo lo que un viajero ansioso de desconectar tras la pandemia pueda desear.

José Costa
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Foto: stephfournet / ISTOCK

También su gastronomía, porque el histórico trasiego de conquistadores, comerciantes e inmigrantes han convertido a la isla en un crisol donde se encuentran las cocinas china, india, africana y europea. Con un interesantísimo recetario criollo y privilegiados productos de mar, caza y huerta, varios chefs experimentados desarrollan allí sus talentos para ofrecer sabores que no se encuentran en otro lugar del mundo.

LE CAPITAINE

Pescados y mariscos mirando al mar

(B13, Grand Baie)

Sería imperdonable pasar unas vacaciones rodeados de tanta agua y no brindarse un homenaje en el restaurante que, desde 1989, ofrece los pescados más frescos del Índico y un marisco exuberante. Además, es un buen final de excursión si antes se visita el cercano templo Surya Oudaya Sangam, muestra de arquitectura tamil junto a la costa de la Gran Bahía.

Shamsheed Sobha

QUÉ PEDIR. No hay mejor ocasión de disfrutar la frescura del producto con preparaciones autóctonas. La langosta es la estrella de la carta, y otros deliciosos platos principales incluyen cangrejo al estilo de Mauricio, langostinos salteados con jengibre y ajo, las gambas al curry con arroz y la sopa de cangrejo. ¡Incluso un gallego reconocería que sus vieiras son de primera!

ANNABELLA’S

Un lujazo al sur de Mauricio

(Le Telfair Golf & Spa Resort, Domaine de Bel Ombre, Bel Ombre)

En esta elección no solo interviene lo bien que se come, sino un entorno de película que resalta en cada detalle su intención de reproducir una experiencia evocadora. Su elegancia vintage, fruto de una sabia mezcla de estilos clásicos y modernos resulta acogedora tanto para para parejas como para familias.

D.R.

QUÉ PEDIR. Se pueden elegir varios menús y, en todos, la innovadora calidad del chef David Toutain abre nuevos horizontes gustativos a los comensales más exigentes. Por ejemplo, con platos como el tartar de cangrejo aromatizado con el cítrico indio combava, la carrillera de ternera confitada con crema de patata y cacao en polvo o un pez espada ahumado en su caldo de pescado dashi con albahaca.

LA COCINA DEL ÍNDICO

La gastronomía mauriciana está marcada por la historia de esta isla en medio del Índico: dominada por franceses y británicos, hasta 1968 no obtuvo la independencia y hasta 1835 los africanos negros eran esclavos. Después comenzaron a llegar trabajadores indios y comerciantes chinos. Este melting pot se traduce en una gran diversidad con predominio de las cocinas africana, india y criolla, coincidiendo estas dos últimas con la francesa y la china en sus ingredientes predilectos: arroz, pollo, pescado y marisco.

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La cocina india de Mauricio es más suave que la original porque frutos tropicales como la piña o el mango rebajan su picante. Y la criolla es la más auténtica de la isla, aunque parezca un oxímoron, ya que solo en Mauricio se da esa fusión asiático-francesa con ingredientes tropicales añadidos que produce un resultado único. En sus diferentes puestos callejeros, de total confianza, se pueden probar bocados tan distintos como un curry caliente con chiles, samosas indias, fideos chinos u otros platos criollos.

ESCALE CRÉOLE

Imprescindible para la cocina criolla

(Bois Cheri Road, Moka)

En un magnífico jardín tropical de Moka, en el interior norteño de la isla, las criollas Majo y Marie-Christine (madre e hija) se han ganado la devoción de los visitantes con su delicado mestizaje entre especias asiáticas, frutas locales y exquisitez francesa en lo que denominan genuino “manzé lacaze” (comida típica casera).

D.R.

QUÉ PEDIR. Tres menús distintos cubren todas las opciones, y el superior (dégustation) da las claves criollas en su máxima expresión: salchicha criolla al rougaille, pulpo estofado a la papaya verde (cari zourit), pescado marinado a la vindaye y, por último, salmis elaborado con guiso de pato o incluso de ciervo, ya que en Mauricio se practica la caza mayor. Los postres salen de su propio jardín tropical.

SAFRAN

El indio 10 de la isla

(Shangri-La’s Le Touessrok Resort & Spa, Coastal Road, Trou d’Eau Douce)

En el extremo oriental de Mauricio y dentro de un espectacular resort sobre la bahía Hibiscus, se encuentra el considerado por unanimidad mejor restaurante indio. Visita obligada para foodies por ser una de las cocinas dominantes, de Safran puede esperarse la más sofisticada, sin renunciar a otros sabores locales.

D.R.

QUÉ PEDIR. Al chef Ramesh Bundi se le reconoce una maestría que convierte sus creaciones en auténticas experiencias culinarias. Los comensales aseguran que “todos y cada uno de sus platos proporcionan una gozosa explosión de sabor en la boca”. Ahí es nada. No perderse sus platos de autor más famosos: salmón al horno tandoori, cordero a la Hyderabad y el Mangalorean Style Prawn Curry (curry de gambas).

ESPECIAS, FRUTAS Y UN EXCELENTE PESCADO

La mayoría de los platos de Mauricio destacan por los sabores y aromas de jengibre, cilantro, estragón, comino y clavo. La impronta india se detecta en panes planos como el paratha (relleno de verdura, carne o pescados), tortitas de harina (rotis y dhal puri) o en las famosas empanadillas triangulares (samosas) que admiten toda clase de relleno. También en el arroz basmati biryani cocinado con especias y carne o pescado, que sirven con ensalada de pepino. El mayor legado chino son los tallarines salteados (mine frit) con salsa de soja, camarones, pollo y tortilla desmenuzada. El menú de la autóctona cocina criolla es bastante claro.

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Empieza por la ensalada de corazón de palmito, que parece simple pero tiene mucho truco; seguiría un rougaille (a base de tomates cherry locales pomme d’amour, cebollas, hierbas aromáticas, ajo, jengibre y pimientos) con salchicha y culminaría en cualquier pescado a la vindaye (marinado en un sofrito de vinagre, mostaza y cúrcuma más los consabidos ajo, jengibre, cebolla y pimientos). Hay que destacar la riqueza de los frutos del mar autóctonos: doradas, besugo, pargo rojo, salmonete, atún, calamar, camarones, langostas... Y el pulpo (ourite), muy presente siempre. Ponen la parte dulce de la comida (y de la vida) el bizcocho napolitain relleno de mermelada, la refrescante bebida india de yogur lassi y cócteles de frutas tropicales.

LA TABLE DU CHÂTEAU

Velada romántica garantizada

(Domaine de Labourdonnais, Mapou)

El exotismo civilizado de Mauricio la ha convertido en destino predilecto para lunas de miel, y de eso sabe mucho Feline de Poli, propietario de varias fincas entre las que se encuentra el exuberante dominio donde ubicó su restaurante. Se declara un chef apasionado, cuya cocina busca: “Expresar lo mucho que me importa la gente, y cuando veo que disfruta, sé que cumplí mi objetivo”.

D.R.

QUÉ PEDIR. Su menú refleja la gastronomía isleña con un toque creativo y el acento en la frescura de los productos. Frutas y verduras proceden de la propia finca y el resto, del mercado local, así que solo sirve pescados de la captura diaria. El propio chef destaca sus “filetes de pescado con chayote gratinado y tomillo fresco con rougaille y crujiente plátano verde”.