O Magosto: la fiesta de la castaña de O Courel, en Lugo

Es tiempo de mudar la piel. Las hojas caen. Un manto llena los bosques gallegos. La naturaleza ha hablado. Es tiempo de Magosto en Galicia. Así se vive.

Yolanda Guirado
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Foto: D.R

Noviembre dulce

Ya está todo preparado. Deseando están en la sierra de O Courel que llegue la mañana del 2 de noviembre. Magosto ya está aquí. Y eso hay que celebrarlo. Con castañas. Of course. Nos vamos a Seoane do Courel, como mandan los años impares. (Los pares es en Folgoso do Courel). 

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Tiempos de cambio

Una. otra. Y otra. En torno a una enorme mesa improvisada se van pelando castañas. Todos se apuntan. Los dedos se van tiñendo de negro. Y hasta la cara. Sabe a castañas asadas. Y a ese encuentro con una estación de transición. De cambio. Y eso hay que celebrarlo.  

Amanece, que no es poco

Los asadores comienzan a meter las castañas en el fuego. Magosto ha llegado. Empiezan a calentarse las brasas. Las castañas se asan en tambores sobre fuego de leña. Unos 800 kilos de castañas se asarán en un solo día en esta Fiesta de Interés Turístico.

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Jornadas gastro. ¿Lo adivinas?

Días antes se calientan motores con las jornadas gastronómicas de tapas realizadas con castaña do Courel. Este año van a por la II edición de “Tapas castaña do Courel”. Una iniciativa en la que los hosteleros dan a la castaña el protagonismo que merece. Creatividad al poder. 

Con los cinco sentidos en marcha

Lo más impresionante son los colores. Y el aroma a castaña. Soutos centenarios, devesas únicas como La Rogueira, lugares mágicos de cuento como “O Val das Mouras”. Todos se tiñen de la gama de la temporada. Magosto ya está aquí.

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Castañas para todos

Durante todo el día se reparten de forma gratuita las castañas asadas acompañadas de vino de la zona. La degustación no solo se saborea. También se escucha con grupos como “Gaitas e Cantores do Courel” y “O Recanto” . Y se baila. (Sí. Atrévete). Música tradicional gallega suena durante todo el día.

Los primeros fríos

Magosto es momento de limpieza. De transformación. De eso el fuego sabe mucho. Las primeras chispas empiezan a prender. Con las brasas nos calentamos las manos. Difícil que el termómetro supere los 10 grados. La historia habla. De un ritual que reunía a las familias alrededor del fuego. A él le daban gracias por sus cosechas. Y le pedían para años venideros.

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También es tu historia

El origen de esta fiesta es pagano. Dicen que ya los celtas hacían rituales en torno al fuego. Así representaban la muerte del ciclo solar. El verano es ya un espejismo en toda regla. Ahora, cada edición coincide con la festividad de todos los santos. Y no. No es casualidad. 

El poder del fuego

Si quieres mimetizarte de verdad, tienes que saltar la hoguera. Te dará buena suerte. Cada vez son más los que se animan. Haga calor o frío. Nieve o llueva, unas 2000 personas se suman a esta fiesta. El año pasado, las visitas rebosaron con creces este número.

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Paseando por Courel

Castaños centenarios te esperan. Bosques que perdieron la cuenta de los años. Uno de los más antiguos es De o Val da Fonte en Padecen. En las zona hay unas 2.700 hectáreas de castaños. En toda la comunidad hay unos 30.000 repartidos  aproximadamente en 45 soutos.

Vinos para calentar el alma

Todo empezó en los años 80. Ahora se celebra la XXXII edición de esta Fiesta que tiene una protagonista indiscutible: la Castaña. Y para acompañar al fruto del otoño, un vino de la tierra. Abundan los de la zona de la Ribeira Sacra, Quiroga, Ribas de Sil, Chantada o Pantón.

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Patrimonio de la Madre Tierra

La sierra de O Courel es un paraje espectacular. Impresionante belleza la del río Lor y los montes de castaños. No solo en otoño. Para algo es patrimonio geológico de la Unesco y xeoparque mundial Montañas do Courel. Lo que viene siendo una maravilla natural. Y en Magosto, más aún.

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