España, Silicon Valley del producto

Ellos tienen el garaje de Apple. Nosotros la mayor huerta del mundo. Ellos presumen de la Universidad de Stanford, nosotros de almadrabas, dehesas, montañas y bellotas. Ellos tratan de tú a ese ya no tan jovencísimo Mark Zuckerberg. Nosotros curamos los quesos dentro de cuevas. Allí se creó Facebook. Aquí se produce un tal oro líquido. Algo tendrá el aceite cuando lo bendicen. Fueron ellos. Los que hicieron viral a Microsoft cuando el concepto ni siquiera existía. Hoy, nuestros olivos  son trending topic en todo el mundo. Sí, Silicon Valley es la meca de la tecnología. Pero en el producto nos llevamos la palma.

Yolanda Guirado
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La manzana mordida

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En un garaje nacieron los sueños de Steve Jobs. Unos ordenadores de colores chillones con una manzana. No prohibida. Sino mordida. Es la fruta que llevó a Silicon Valley al paraíso de la tecnología. Pero esto no va solo de manzanas. Tomates, pepinos. Pimientos y lechugas. Calabacines, Berenjenas. España es la gran huerta de Europa. En Murcia y Almería se cultivan las frutas y hortalizas que abastecen a todo un continente durante 365 días. 

Más de 3.000 horas de sol anuales y una tierra muy fértil lo consiguen. La investigación hace el resto. Es así como nacen nuevas variedades. Unos 12 años se necesitan para conseguir cada una de ellas. Este inmenso mar de plástico ocupa unas 60.000 hectáreas. Y sí, se ve desde el espacio. 

Amanece en la lonja de A Coruña

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Aquí no hay patinetes, salas de videojuegos ni billares para los trabajadores. Huele a mar. Y a sal. Las grandes cantidades de pescado descargado en los muelles impone. Estamos en la lonja de La Coruña. Los más deseados de las Rías Baixas llegan aquí todavía de noche. Subastas. Cajas de pescado en el suelo. Jurel, merluza y lirio: las especies más vendidas en esta lonja. También caballa, bonitos, bogavante, percebes o cigalas.

El atún es de almadraba y se pesca en el sur. Zahara de los Atunes y Barbate acogen esta técnica artesanal del tiempo de los fenicios. Amanece, que no es poco. Y con las claras del día ya está todo el pescado vendido.  

Allá donde el silencio enmudece 

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Entre dehesas y montañas se crían las vacas. Aquí no hay coches. Ni prisas. Un todoterreno pasa a media mañana. En él viajan dos veterinarios. Ha nacido una nueva cría. Es el secreto para disfrutar del máximo sabor: la tranquilidad de las reses. Viven entre pastos. Son mimadas a diario y solo se alimentan de vegetales. Duermen todas las noches en una cama limpia. 

Su rutina es el relax. Como ocurre en la Finca Miguel Vergara, la mayor cabaña de raza Angus del país. Un paraíso entre Salamanca y León muy cerca de Madrid. La calidad juega en casa. Y gana. Tanto también para la carne de vacuno. (Con permiso del jamón de bellota).

AOVE. Huyendo de tópicos

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No caeremos en la tentación. No lo llamaremos el oro líquido. Tampoco enumeraremos todas y cada una de sus propiedades. (Apremian el tiempo y el espacio). Ni diremos que somos el primer productor y exportador del mundo. Tampoco que los chefs más prestigiosos lo vanaglorian en Oriente y Occidente. Y es que no es para menos, se lo ha ganado a pulso. Venerado, bendecido y aclamado. No hay quien se resista a él. Sí, puede sonar a tópico. Pero, ¿Qué le vamos a hacer, si tenemos el mejor aceite de oliva del mundo? 

Vinos. El prestigio de la uva

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“Me embriagaré de jazmines y azahares, y de tinto de Morales, manzanilla, sanluqueña” (…) El sur es tierra de bodegas. De vinos de Marco de Jerez. Barbadillo, Osborne, Sherry. En el norte, el señorío de Rioja, Ribera o El Bierzo. La elegancia de los cavas salta a la vista. Chacolí, Jumilla, Rías Baixas, La Mancha o Somontano. Pleno al 17. En todas las comunidades se cultivan viñedos. Con mayor superficie de cultivo que Francia y 70 Denominaciones de Origen que vienen a decir una cosa: el vino es también cosa nuestra.

Y si Bill Gates recomienda ver HBO para comprender Sillicon Valley, entender nuestro producto es mucho más fácil: solo hay que saborearlo.