Espacio 33. Subimos al restaurante más alto de España

Hoy comemos a 170 metros sobre el suelo. Para entrar en el restaurante más alto de España hay que subir 33 pisos. Ahí es nada. Entramos en ESPACIO 33. Y desde las alturas escribimos este reportaje.

Yolanda Guirado
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Foto: Espacio 33

SUPERA TU VÉRTIGO

El ascensor de Torrespacio empieza a ascender. Estamos en una de las 4 Torres de este Madrid moderno y urbanita.

alxpin / ISTOCK

Antes de empezar nuestra subida al cielo madrileño, hay que presentar el DNI. Documentación entregada, y en unos minutos, estamos tocando Madrid con las manos. Las enormes cristaleras de ESPACIO 33 son las enormes protagonistas de este restaurante. No hay vistas más pretenciosas en este Madrid ahora tan diáfano. Aquí arriba, somos parte del skyline madrileño. 

Espacio 33

No lo podemos evitar. Nos acercamos a esa enorme cristalera que va del techo al suelo. Y miramos hacia abajo. Primero de reojo. Solo unos minutos después ya estamos con la mirada clavada en el horizonte. Buscando este y aquel rincón de la ciudad. Y de la sierra madrileña. Que desde arriba parece tan cercana. Solo nos movemos de aquí para sentarnos en la mesa. La carta de ESPACIO 33 está preparada.

Espacio 33

Una cocina de producto y de temporada. Es lo que nos encontramos. Una propuesta muy mediterránea. Platos clásicos con presentaciones que buscan ir más allá.  Elaboraciones muy cuidadas y en el momento en esa cocina a la vista que se lleva todas nuestras miradas. (Mientras se nos escapan los ojos de nuevo a las interminables cristaleras.) No hay vistas iguales en España. Porque estamos en el restaurante más alto del país.

Y DE NOCHE…

Hay quienes aseguran que es el mejor momento para descubrir ESPACIO 33. Cae la tarde. Madrid se ilumina. La luz de las farolas se dibuja desde aquí arriba como bichitos de luz serpenteantes. Más allá, a lo lejos, las luces se van apagando. Es allí donde termina la ciudad. (Sí, donde se cruzan los caminos. Y nosotros desde aquí podemos verlo).

fotoVoyager / ISTOCK

Llega la noche. Durante la cena, el local se transforma. La tenue iluminación da protagonismo a lo que vemos ahí fuera. Ya va entrando el apetito. Para empezar, probamos la versión del bocadillo de calamares que nos preparan con espuma de cerveza. Sabores reconocibles con un punto sofisticado, como el de las alcachofas en texturas o las anchoas del Cantábrico.

Espacio 33

Propuestas gastro que cambian cuatro veces al año. Aquí temporada y producto van de la mano. Y eso se nota en el jarrete de ternera con puré de patatas. Nos lo sirven directamente en la mesa y es para dos personas. Nos apetece probarlo todo: el pulpo a la parrilla con patata revolcona; el tartar con vinagreta de trufa blanca, pecorino y pan de algas; o el tataki con verduras salteadas y salsa teriyaki. Y en temporada de caza; jabalí, ciervo o perdiz.

Espacio 33

ENTRE ESPUMOSOS Y CHAMPAGNES

Las contamos. Y suman 26 las denominaciones de origen de la carta. Sobre todo son referencias españolas. También encontramos alguna que otra francesa. Vinos espumosos, cavas, rosados, tintos o blancos. Madrid, Ribera del Duero, Utiel y Requena, Priorato y Empordá. Rueda o Rías Baixas. España, vino a vino en la mesa de ESPACIO 33. 

Tiramisú con gelatina | Espacio 33

Y mientras disfrutamos de la cena, y de las vistas, pensamos en mil y una ocasiones que nos gustaría pasar aquí. Las más íntimas, en uno de los salones privados que alberga el local. Es verdad. Torrespacio no tiene planta 13. Pero esconde el restaurante más alto de España. No caeremos en el tópico escribiendo que es un restaurante de altura. (Aunque lo sea.)

Pº Castellana, 259 - D Torrespacio. Madrid