4 curiosidades del jamón ibérico que (tal vez) no conocías

Un repaso a nuestro máximo emblema culinario, que está dispuesto a traspasar frontera

Noelia Ferreiro
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Foto: Javier Conejero / ISTOCK

¿Sabías que ya en la prehistoria se curaba el jamón en la península ibérica? ¿Y que con la llegada del Imperio Romano se convirtió en la base de la primera dieta mediterránea? ¿Y que ni siquiera los más de 700 años de dominación musulmana y la importante presencia judía lograron erradicar la arraigada tradición española ligada al cerdo?

Son curiosidades del tesoro gastronómico que más nos identifica: el jamón ibérico, un producto único en el mundo, vinculado a nuestro territorio, y que es fruto de la cultura y la tradición de todo un pueblo, transmitidas de generación en generación.

El jamón ibérico pretende conquistar el mundo, consolidarse en el posicionamiento internacional como nuestro mayor emblema culinario. Para ello se acaba de lanzar la campaña de promoción internacional más ambiciosa hasta la fecha, para la que se ha contado con el apoyo de la UE y del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación. El objetivo: seducir a más de 300 millones de consumidores no sólo en España, sino también en Francia, Alemania y México. Eso y, por supuesto, llegar por primera vez a un mercado de enorme potencial como China.

MEDITERRANEAN / ISTOCK

Con el lema “Despierta tu sentido ibérico”, la idea es posicionar este producto en los 1.000 restaurantes más importantes del panorama actual y, a su vez, claro, formar a más de 1.000 cortadores capaces de sacarle el mejor partido. Y todo ello, con una red internacional de chefs liderados por Mario Sandoval, embajador mundial del jamón ibérico, famoso por comandar el restaurante Coque, distinguido con dos estrellas Michelin. Una red de chefs en la que figuran la francesa Amandine Chaignot, el alemán Christian Sturm-Willms, el mexicano Carlos Gaytán o el chino Vicky Cheng.

Claro que para ello antes ha de conocerse bien este producto gourmet que pretende traspasar fronteras. Por eso aquí van unas curiosidades que tal vez no conocías

1. El origen

¿Cómo surgió? La elaboración del jamón ibérico, tal y como la conocemos hoy, debió ser el resultado de los numerosos intentos de conservación de una pieza cárnica. Así se concibe el origen de lo que hoy es la combinación de muchos factores: en primer lugar, de una raza autóctona (el cerdo ibérico), pero también de su adaptación a un territorio  (la Península Ibérica) que le proporciona los recursos alimenticios de la dehesa (bellotas, hierbas, etc.).

Juan García Aunión / ISTOCK

2. La importancia del clima

Los sucesivos ciclos climáticos del entorno en el que se produce el jamón ibérico resultan primordiarles: el suave ascenso de la temperatura en primavera, los veranos secos y calurosos en los secaderos y el largo tiempo de maduración al abrigo de las oscilaciones térmicas en las bodegas promueven sus excepcionales características organolépticas.

Una ruta muy sabrosa por el corazón de la dehesa extremeña

3. La sostenibilidad 

Muchos no lo saben, pero el jamón ibérico es uno de los responsables de la biodiversidad y sostenibilidad de los territorios rurales. Su producción contribuye al mantenimiento de un ecosistema propio de la Península Ibérica y único en el mundo: la dehesa. Este espacio, creada por la acción del hombre durante generaciones, supone todo un ejemplo de equilibrio entre el respeto al medio ambiente y el aprovechamiento sostenible de los recursos naturales. Es una simbiosis perfecta que ha generado un modelo único de ecosistema.

Cerdos en la dehesa extremeña | Fotoeventis / ISTOCK

4. La vinculación con el medio rural

Para el mundo rural, el jamón ibérico es una manera de entender la vida, lo que hace que el mantenimiento de esta actividad sea también uno de los antídotos frente al reto demográfico. Así, podemos decir que este producto cumple un papel vertebrador de la España rural al potenciar el empleo y asegurar su futuro.