Comer (y correr) a la orilla de un lago en pleno centro de Madrid

Gastronomía y deporte se aúnan en El Taller de la Casa de Campo, que se debate entre “el gym y el ñam”

Noelia Ferreiro
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Foto: El Taller

Se puede tomar una cerveza bien fresca (tienen 20 tipos) con vistas al skyline madrileño reflejado en las aguas del lago. O entregarse a un almuerzo de bandera con un desfile de platos sencillos pero deliciosos. O, si el día amanece estupendo, encargar un pollo asado para llevar e improvisar de repente un picnic (con manta incluida) en plena Casa de Campo.

Así es el restaurante El Taller, la nueva apuesta de Alfonso López e Ignacio García, (artífices del hostel The Hatt) y Javier Mayor, Javier Goya y David Alfonso (los tres chefs al frente del grupo Triciclo). Un espacio gastronómico que llega al más emblemático parque de la capital (con permiso de El Retiro) tras el éxito cosechado por su anterior apuesta, el restaurante Villa Verbena.

Humo, sudor y birra

Hasta aquí, todo normal, si por normal se entiende una cocina de mercado de envergadura y un idílico entorno. Pero hay algo todavía más especial y es su vocación a convertirse en «la casa del deporte que esta zona necesitaba». Una mezcla de asador, cervecería y club deportivo, en el que incluso se puedan reparar las bicicletas.

El Taller | El Taller

Bajo el lema Humo, sudor y birra, El Taller aspira a ser el punto de encuentro entre los deportistas que frecuentan el gimnasio al aire libre más grande de Europa. Porque muchos no lo saben, pero la Casa de Campo, con sus más de 1.700 ha, se sitúa por encima del neoyorkino Central Park, del londinense Hyde Park y del parisino Bois de Boulogne: es seis, cinco y dos veces más grande, respectivamente, que los anteriores.

Relax después del ejercicio

Pero en este club deportivo la idea es socializar y no competir. Dar cobijo a los corredores y ciclistas en ese momento de celebración que tiene lugar justo después del entrenamiento. En otras palabras, esa merecida recompensa que viene después del esfuerzo. Nada de rivalidades ni de autoexigencias. Sólo disfrute en clave gastronómica. Y es que, como apuntan sus ideólogos, “aparte del gym, está el ñam”. Que para eso se queman las calorías.

Casa de Campo | nihmar / ISTOCK

De lo primero, el ejercicio, la aportación de El Taller se basa en un completo programa de actividades para todos los públicos y niveles, coordinadas por expertos del deporte.  A ello se suman charlas sobre nutrición, actividades acuáticas en colaboración con el Polideportivo Municipal Casa de Campo y otras diseñadas específicamente para los niños. Además, el espacio cuenta con tres grandes pantallas que proyectan deporte constantemente, y no necesariamente fútbol sino también, y sobre todo, atletismo.

Deliciosa recompensa

De lo segundo, la gastronomía, este nuevo restaurante sigue la estela de sus otras enseñas a través de un producto de primerísima calidad al que tratan con humo, carbón y fuego. Para ello cuenta con un asador de pollos, un ahumador de carne de 70 kg al puro estilo BBQ americana y un horno de brasas XXXL de Josper.

Casa de Campo | Andrew Michael / ISTOCK

El resultado es una cocina internacional con guiños al entorno fresco y ligero en el que se sirven. Delicias como los mejillones con patatas fritas o el ceviche de corvina salvaje para empezar; el curry de vaca o el tuétano de vaca brasa para continuar; y el cookie caliente con helado o la tarta de queso azul para terminar. Eso si no se opta por el interesante apartado de entrepanes, en el que podemos optar por hamburguesas, molletes o unos espectaculares tacos de cochinita pibil. Así se puede comer y entrenar y no necesariamente en este orden.