El Bierzo a través de sus vinos

La riqueza del entorno y el patrimonio histórico destilan el maridaje perfecto para sus vinos.

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Foto: Ed-Ni-Photo / ISTOCK

A cada paso, la atemporalidad se hace más patente. Parece que El Bierzo decidió alejarse del caótico mundo moderno para así poder salvaguardar su riqueza patrimonial. La comarca, inmersa en una vasta llanura que bebe directamente del río Sil, separa la meseta leonesa de Asturias y Galicia, guardando para sí lo mejor de la esencia de cada zona. 

La huella de la Historia también quiso posarse en El Bierzo. Buena fe de ello dan las ermitas, torres, castillos, monasterios y puentes, vestigios prehistóricos, medievales y romanos, que van apareciendo en el camino. Todo este patrimonio, no sólo impulsa el vuelo de la imaginación con mitos y leyendas, sino que gran parte ha sido declarado Conjunto Histórico y Bien de Interés Cultural. Las modestas construcciones de pizarra y piedra se suman a un paisaje boscoso, entre el silencio de miles de castaños y robles. La vegetación sobrecogedora es fruto de su localización estratégica y su clima privilegiado. Así, la comarca berciana combina el clima atlántico y el mediterráneo continental, generando un microclima mediterráneo suave, ramificándose en variaciones únicas según la altitud y la variación del terreno. Los suelos, levemente ácidos, son una mezcla de pizarra y cuarcitas en montaña hasta los 1.000 metros, deslizándose en terrazas que llegan hasta la rivera.

Estas condiciones han casado perfectamente con los viñedos. Las variedades de Mencía y Godello han sido las que más han apreciado el clima y el suelo de El Bierzo. Tanto así que, en 1989, se reconoció como Denominación de Origen, englobando 23 localidades. Aprovechando la adaptación de estas variedades de uva, la comarca de El Bierzo, ha sabido exprimir hasta la última gota de su sabor y aroma mediante elaboraciones enológicas artesanales. Los pueblos de la comarca embotellan su propia esencia, rebosante de tradición y respeto por el entorno natural. El Bierzo está para bebérselo.

Villafranca del Bierzo

 

Finca Del Bierzo

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Situada al oeste de la comarca, es etapa y meta del Camino de Santiago. Fue declarada Conjunto Histórico-Artístico en 1965, recogiendo monumentos como la Iglesia de Santiago, la Colegiata de Santa María, la Puerta del Perdón o el Convento de San Nicolás el Real. En una pequeña bodega restaurada, la familia Palacios se embarcó en 1999 en la revolución de la Mencía. Como no podía ser de otro modo, estos gurús de la viticultura lograron su objetivo. Aunando los frutos de cepas viejas plantadas en terreno inclinado con el cultivo biodinámico, producen vinos frescos, jugosos y llenos de aroma, con una personalidad que enamora.

San Román de Bembibre

Los orígenes de esta pequeña localidad se remontan al Paleolítico superior. La estela de su larga historia se plasma en la iglesia románica de San Pedro en la misma Plaza del Ayuntamiento, la Casa Reigada de corte modernista, el Santuario del Ecce Homo y sus jardines, o la Estatua Minero. En pleno Bierzo Alto, Godello y Mencía despliegan su máximo potencial. Con una materia prima excelente, y bajo una filosofía de auténtico respeto hacia las viejas parcelas del viñedo, el joven y prometedor equipo de Viñedos y Bodegas Dominio de Tares crea vinos de guarda únicos, elegantes y que inundan la cata de decenas de complejos matices especiados y minerales.

Canedo

Inmerso en el municipio de Arganza, esta pequeña población esconde una gran casona barroca datada en el siglo XVIII. Conocido como Palacio de Canedo, está rodeado por una extensión de 30 hectáreas de viñedos, que bajo el mando de Prada a Tope, se cultivan con el cuidado que la Tinta de Mencía y Blanca de Godello merecen, con el amparo de la agricultura ecológica.

San Andrés de Montejos

Esta localidad de la provincia de Ponferrada, se sitúa a los pies del camino de Santiago entre castros pre-romanos. Aquí es donde la familia de Aurelio Feo Viticultor plasma su amor por la uva desde hace 5 generaciones. La combinación de la herencia de cepas centenarias y el respeto por la variedad se cristaliza en vinos reconocibles, sin artificios. La calidad de su producción enológica ha traspasado las barreras estatales. Gracias a Bodega Feo los vinos de El Bierzo han llegado al paladar de Jancis Robinson o Luis Gutiérrez (más conocido como el “hombre Parker” en España).

Ponferrada

Su origen está estrechamente ligado al peregrinaje, pues nació alrededor de Pons Ferrata, el puente de hierro que se utilizaba de paso para llegar a Santiago. En sus calles han habitado romanos y caballeros templarios, quienes la bautizaron como “Devesas” o “San Pedro de Devesas”, en honor a su patrón. Los vestigios de su misteriosa historia están aún latentes en la iglesia de San Pedro (que contiene un retablo barroco), la iglesia Santo Tomás de las Ollas, la basílica de la Encina o la Ermita del Bendito Cristo de las Maravillas. El mosto de la Mencía ha regado siempre los empedrados de la localidad, por lo que es fácil adivinar el gusto por el buen vino que profesan los ponferradinos. En sus pedanías se encuentra Bodegas Estefanía que, con su línea de tintos “Tilenus” homenajean la era romana en El Bierzo, donde se comenzó a explotar el yacimiento aurífero de las Médulas.

Cacabelos

También incluida en el camino de Santiago, ofrece sus rincones abiertamente al peregrino o al turista. La Plaza de San Lázaro, la ermita de San Roque, el Santuario de las Angustias o la iglesia de Santa María se tornan rincones idóneos para hacer un alto en el camino y deleitarse con una copa en esta Ciudad del Vino. La bebida de Baco se elabora por grandes enólogos en esta localidad. Una artesanía vitivinícola a manos de Bodegas y Viñedos Paixar, Cuatro Pasos, Godelia o Losada Vinos de Finca. Su Feria del Vino D.O. Bierzo es cita obligada para todos los amantes de la esencia de El Bierzo.