Tabernas centenarias: Estas son algunas de las más legendarias de España

Con solera y legendarias. Así son las barras centenarias españolas que deberías visitar al menos una vez en la vida. 

Yolanda Guirado
 | 
Foto: Redacción Viajar

Las Escobas. Sevilla

Fecha de apertura: 1386. “Alcaicería de la seda, taberna de Las Escobas, donde escribiera Cervantes y cantaran Lope y Góngora”. Así suenan los versos a la taberna más antigua de España. Por aquí pasaban los sevillanos que iban al desaparecido Mesón del Moro. En sus orígenes, vendían escobas. De ahí su nombre. Taberna de encuentro de toreros y escritores. Los hermanos Machado, Álvarez Quintero, Cervantes, Bécquer o Jacinto Benavente pasaron por aquí. Cuánto ha cambiado Sevilla. Y la taberna Las Escobas con ella.

Redacción Viajar

¿Mesa o barra? Desde la barra nos llama ese azulejo de 1962 que recuerda a algunos de los que pasaron por aquí en estos 8 siglos de historia. O la antigua caja registradora que ha guardado reales, duros, pesetas y euros. La terraza resulta muy agradable. (Está en las inmediaciones de la Catedral).

Redacción Viajar

¿Cerveza o vino? Además de escobas, en el siglo XIV vendían vino en este establecimiento. Una buena razón para empezar con una copa. Cuando el calor se deja sentir en la ciudad, una cerveza bien tirada y una tapa de salmorejo. Que el pescaíto frito nos está esperando.

Redacción Viajar

Álvarez Quintero, 62. Sevilla. 

Bar Marsella. Barcelona

Fecha de apertura: 1820. Casi 200 años de historia tiene El Marsella. Como le conocen por el barrio del Raval. De puertas para dentro, sigue intacto. Y eso nos atrapa desde el primer momento. Tenemos la sensación de viajar en el tiempo cuando nos encontramos de sopetón con ese “Prohibido cantar”, esas botellas antiquísimas o el “Prohibido estacionarse en las mesas”. Qué tiempos aquellos.

¿Mesa o barra? O ambas. Porque resultan la combinación perfecta. ¿Qué tal si empezamos en la barra original y terminamos en una de esas mesas altas? Es la mejor opción. Porque aquí se lleva alternar. 

Redacción Viajar

¿Cerveza o vino? Absenta. Con tenedor, azúcar y agua. Porque el Bar Marsella es conocido en toda Barcelona por este licor. Elixir durante décadas en este local. Inspiración de los grandes genios que pasaron por aquí. Ernest Hemingway o el propio Dalí lo degustaron en este mismo espacio. Si se inspiraron en ella para sus obras, nunca lo sabremos.

Sant Pau, 65. Barcelona

Casa Montaña. Valencia

Fecha de apertura: 1836. Siglos después, parece haberse quedado anclada en el tiempo. Como esos barcos que salían a fondear en aguas valencianas. Y es en el barrio de El Cabañal donde nace esta casa llena de solera. Aquí venían los vecinos a comprar aceites, vinos y licores. También vendían útiles del mar a los pescadores. La familia Montaña continuó al frente del negocio más de 100 años. Hoy, el vino es el protagonista. 

foto © Vicente A. Jiménez

¿Mesa o barra? La taberna es la parte más romántica. Nos atrapa el olor a madera y vino y las barricas en esta taberna de toda la vida. Difícil encontrar sitios así. Para acceder al comedor hay que agacharse. Pasamos por debajo de la barra para disfrutar de los michirones o habas estofadas, una receta que se conserva desde los primeros días. Las raíces marineras las saboreamos en el atún rojo del mediterráneo a las 7 especias. 

(c)Vicente A.Jimenez

¿Cerveza o vino? En su carta, más de 1300 referencias. El reconocimiento a la “Mejor contribución al mundo del vino” en 2005 dice mucho de su pasión por los viñedos. A partir de aquí, solo nos queda dejarnos recomendar por el equipo de sumilleres. 

José Benlliure, 69. Valencia.

Casa Alberto. Madrid

Fecha de apertura: 1827. Mitad leyenda mitad historia. Nos cuenta que en este antiguo edificio escribió Miguel de Cervantes “Viaje al Parnaso”. Una taberna madrileña de las de siempre. La pila con su librillo, la grifería, el mostrador de ónice único en su género, las mesas con taburetes, las columnas de hierro forjado, los zócalos de madera, los anaqueles con la botillería, las frascas y el juego de medidas para servir el vino. Todo esto es Casa Alberto.

Redacción Viajar

¿Mesa o barra? En una solicitadísima barra podemos tomar torreznos, pimientos de piquillo rellenos de rabo estofado, tortilla de patata, ensaladilla rusa, bombones de morcilla con mermelada de tomate y queso con miel, bocatín de calamares o los famosos huevos cervantinos. Muy orgullosos de ser castizos.

Redacción Viajar

¿Cerveza o vino? Que Madrid es vermutera, es un hecho. Y en Casa Alberto no dejan la tradición de lado por mucho que pase el tiempo. Aquí elaboran su propio vermut, que tomamos a la hora del aperitivo. 

Huertas, 18. Madrid.

Casa Puga. Almería

Fecha de apertura: 1850. En su orígenes, despachaban en Casa Puga vino de la alpujarra, quesos y jamón. Hoy, es visita obligada si vamos a Almería. En esta taberna, la estrella de la carta son los pescados y mariscos de la zona. Las tapas tampoco se quedan atrás. Para repetir son las gambas en gabardina, los boquerones en adobo, el gallo pedro, el jamón ibérico o el tomate Raf en temporada. 

Redacción Viajar

¿Barra o mesa? Saboreamos el encanto de las dos Puga. La barra es bulliciosa. En ella podemos tomar la amplia variedad de tapas y contemplar las fotos, cientos de recuerdos y la colección de brandis y coñacs de todo el mundo con centenares de referencias. Si nos ponemos un poco más formales, le pedimos a José Ángel una mesa. Y desde aquí contemplamos la maravillosa colección de brandis y coñacs de todo el mundo.

Javier Lozano

¿Cerveza o vino? Además de una amplia carta de vinos de todo el país, cuentan con vinos de la zona de Almería. No nos vamos sin probar el vino de la alpujarra granadina. Así lo manda la tradición desde hace 150 años.

Redacción Viajar

Jovellanos, 7. Almería.