Abre Lena, la sidrería gastronómica de Jaime Uz

El cocinero asturiano que ostenta una estrella Michelin en Arbidel, acaba de abrir su segundo restaurante, Lena, un concepto de sidrería gastronómica en Villaviciosa.

Macarena Escrivá
 | 
Foto: Lena

La historia de amor de Jaime Uz con la cocina empezó pronto. Sus comienzos echando una mano en el negocio familiar de Oviedo, pronto se vieron sucedidos por un periodo de formación en la Escuela de Hostelería, en la que se matriculó a los 19 años. Sus primeros pinitos en cocina fueron de la mano de grandes figuras como Martín Berasategui o Hilario Arbelaitz en Zuberoa. Entonces le llegó el turno a Arbidel, su primer restaurante en Ribadesella, que a los cinco años de abrir sus puertas, fue galardonado con una estrella Michelin. Allí se practica una cocina basada en las cartas tradicionales asturianas en la que no faltan las mejores materias primas del Cantábrico, carnes de primer nivel y productos locales. Eso sí, siempre con un toque de toda la técnica aprendida con los grandes maestros de la cocina y su pericia en las elaboraciones.

Guiso de callos de bacalao y cangrejo de concha blanda. | Lena

Con su primer proyecto más que afianzado, llegaba el turno de abrir la persiana de su segundo restaurante, Lena (Cervantes, 2) en Villaviciosa (Asturias). Para dar a luz a Lena, el chef se ha aliado con la empresaria kuwaití Soha Nassahat y ha sido así como entre ambos, han llegado al concepto que deseaban ofrecer al público, una sidrería que sin perder la esencia de las de siempre, nace con una vuelta de tuerca en materia gastronómica.

Con un precio medio excepcional (30 euros por persona) Lena ha pasado a convertirse en uno de los imprescindibles si visitas la zona y un punto de encuentro para los amantes de los sabores propios de una sidrería del norte. La carta de Lena incluye numerosas referencias a los clásicos de sidrería reversionadas con el mejor producto de cercanía.

Panceta melosa y rustida, setas | Lena

Además, cuenta con dos espacios diferenciados en los que disfrutar de su cocina. Uno es la zona de barra -¿qué sería de una sidrería sin su barra?-. Divertida, vibrante, agitada. Es el espacio preferente para degustar sidra escanciada mientras observas de primera mano cómo preparan el marisco fresco en su cocedero. ¿Lo mejor? Que puedes elegir tú mismo qué quieres comer. Berberechos, carabineros, almejas fritas, centollos con sus interiores ligados, navajas... ¡Se nos hace la boca agua! Por otra parte, encontramos la segunda zona también con altas dosis de diversión y dedicada a las espichas, un gran salón con dos toneles de sidra para que los comensales 'espichen' sus propios culines de sidra mientras disfrutan del espectáculo de la parrilla vista.

Y ¿qué se come en Lena? Como te avanzábamos, la carta se ha creado en torno al producto de calidad con platos como un delicado guiso de callos de bacalao y cangrejo de concha blanda, langostinos fritos con crema de zanahoria y propuestas carnívoras como una exquisita panceta rustida con setas que se deshace en boca, un chuletón de vaca vieja que se prepara a la parrilla del horno Josper u otro de los que no puede faltar en una sidrería, el cachopo. Lena además acoge platos venidos de la casa madre, Arbidel, con creaciones como el célebre bocarte relleno de queso Cabrales. Y es precisamente este producto, el queso, el que adquiere también una nueva dimensión ganando relevancia en raciones de queso Cabrales o Gamoneu, así como en una tarta de queso cremosa con helado especiado.

Tarta de queso cremosa con helado especiado | Lena

¿Y para beber? ¡Sida, por supuesto! Lo que convierte a Lena en algo verdaderamente especial son sus más de 20 sidras diferentes de la DOP Sidra de Asturias, así como otras del territorio nacional e internacional, muchas de ellas para escanciar, otras para servir de grifo y el resto en propuestas de coctelería. Lena también cuenta con una bodega cuidada con vinos, cavas y champagnes aptos para todos los gustos y paladares.

¿Cuándo reservamos?