
Epicentro del comercio entre Arabia y el Mediterráneo
Epicentro del comercio entre Arabia y el MediterráneoPetra fue una de las ciudades más prósperas de Oriente Medio gracias a su situación geográfica, en la confluencia de hasta siete rutas de comercio. Con evidencias de su existencia desde el año 312 d.C. fue entonces cuando el pueblo nabateo dejó de ser nómada y se estableció en ella permanentemente. Esta tribu, originaria de la península arábiga, ya contaba con una amplia experiencia en el comercio y riquezas por ellos. Esto lo supo aprovechar y convirtió a Petra en una de las ciudad más prósperas y ricas de la zona a través del saqueo de caravanas primero y luego estableciendo altos peajes.

Los principales edificios siguen orientaciones astronómicas
Los principales edificios siguen orientaciones astronómicasSe cree que los nabateos tenían en cuenta los movimientos del sol a la hora de construir sus edificios. Esto se debe a que algunos de los edificios más importantes de la ciudad están orientados teniendo en cuenta los equinoccios, los solsticios y otros acontecimientos astronómicos importantes en su religión. Un ejemplo es el Monasterio orientado al sol durante el solsticio de invierno, cuando el astro sol entra por la puerta e ilumina el motab, una especie de altar. Otro ejemplo es la tumba de la Urna, cuya puerta se alinea con el sol durante los equinoccios y durante los solsticios el sol señala las esquinas interiores del edificio.

Petra, la ciudad necrópolis
Petra, la ciudad necrópolisSegún algunos expertos, los habitantes de Petra, en realidad, vivían en jaimas. Y es que lo edificios excavados en la piedra son, en su mayoría, tumbas que datan de hasta el siglo III a.C. Estas tumbas varían en tamaño, diseño y ornamentación dependiendo de la posición social del fallecido.

Los dioses del pueblo nabateo
Los dioses del pueblo nabateo Uno de los lugares más interesantes de Petra, además del Monasterio, es el altar de los Sacrificios. Ubicado en lo alto de una montaña dominando la ciudad, era el lugar de culto de los nabateos y está formado por dos obeliscos de seis metros de altura, un altar circular y triclinio en donde los participantes en el sacrificio compartían la cena. Los principales dioses del pueblo nabateo son los de la antigua Arabia, con Dushara, como su dios principal; aunque también se asimilaron dioses a los de Egipto, Siria, Grecia y Roma.
